2022-12-05

Escenario pospandemia de la oferta y demanda

Cómo se proyecta el mercado de GNL para la próxima década

El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania reforzó la tendencia a nivel internacional de una mayor incidencia de las importaciones de gas natural licuado (GNL), en detrimento de los volúmenes comercializados a través de gasoductos.

Entre 2010 y 2021 las exportaciones de GNL se incrementaron en 586 MMm3/d, es decir, a una tasa anual acumulativa del 5,0%.

Estados Unidos aportó el mayor volumen (256 MMm3/d); en 2021 las exportaciones de este país crecieron un 55% con relación al año previo.  La región Asia Pacífico sumó 214 MMm3/d entre 2010 y 2021, registrando un crecimiento del 5,5% anual. En tanto, las exportaciones desde Rusia mostraron un fuerte crecimiento desde 2019, en 2021 alcanzaron el 8% del total a nivel mundial.

Los datos se desprenden del último informe elaborado por la consultora Economía & Energía que dirige el economista, Nicolás Arceo, que agrega que entre 2010 y 2021 las importaciones de LNG de Asia Pacífico crecieron a una tasa anual acumulativa del 6,1%.

Ello se explica fundamentalmente por el aumento de las compras externas de China, que pasaron de 36 MMm3/d a 300 MMm3/d en ese período. Así, dicho país explica el 45% del incremento del volumen de GNL importado a lo largo de esos años.

En cuestión de precios, desde mediados de la década pasada y hasta la pandemia se verificó una disminución en las brechas entre los distintos precios del gas natural con relación a lo registrado durante el quinquenio 2010-2015.

Según detalló el informe, con la caída de la demanda en 2020, los precios de GNL -en particular en Asia- registraron una importante contracción, marcando la menor diferencia en una década con el Henry Hub.

El precio spot del GNL en Japón, en un contexto de menor demanda de gas producto de la pandemia por COVID-19, registró precios muy bajos que tocaron el piso de 2,2 USD/MMBTU en mayo de 2020.

Sin embargo, desde finales de 2020 se registró un fuerte crecimiento en los precios, incluso superando los picos alcanzados en los años previos.

Cabe destacar en especial el aumento del Title Transfer Facility (TTF), -el índice que se utiliza como punto de referencia para el precio del gas en Europa-  que pasó de 3,2 USD/MMBTU a un promedio de 41,2 en 2022, mostrando distintas oscilaciones intermensuales durante 2021.

El alza de precios estuvo asociada a la recuperación de la demanda en la pospandemia, en un contexto de bajas temperaturas en el hemisferio norte, así como por el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.

Posteriormente, tras el bloqueo del Canal de Suez por parte del buque EverGiven, y en la medida en la que Asia y Europa debieron competir por los embarques disponibles, comenzó a registrarse un nuevo incremento de precios.

En octubre de 2021 los precios del gas alcanzaron nuevos niveles récord, en un contexto de baja disponibilidad de carbón en China, lo que fortaleció la posición de este país como comprador de LNG. Esto provocó un nuevo pico en las tarifas de transporte durante los últimos meses del año.

Durante los primeros meses de 2022, en el contexto del conflicto bélico y del aumento de los precios internacionales de los productos energéticos, las tarifas de transporte volvieron a registrar una tendencia creciente.

De acuerdo con las estimaciones de la consultora que dirige Nicolás Arceo, la mayor parte de este incremento estaría impulsado por la creciente demanda de los países emergentes de Asia (China e India, entre otros), en la medida en la que avancen en la descarbonización y en su industrialización.

Este aumento del mercado mundial de GNL se revertiría desde mediados de la década de 2030 en los escenarios de aceleración y Net Zero, (el índice que mide los avances de las veinte mayores economías del mundo para reducir sus emisiones de CO2 y descarbonizar su actividad productiva)  suponiendo que la utilización de gas natural comenzaría a declinar en muchos de los centros mundiales que más demandan LNG.

Por el contrario, las importaciones continuarían expandiéndose, creciendo en casi 750 MMm3/d entre 2030 y 2050, en el marco de un aumento de las importaciones de India y otros países emergentes de Asia, mientras que las importaciones europeas se mantendrían fuertes.

Las proyecciones para el mercado global de GNL continúan mostrando una brecha creciente entre demanda y oferta para las próximas décadas.

Más allá de que las estimaciones de Shell fueron realizadas a comienzos de este año y, por lo tanto, no contemplan los cambios acaecidos como consecuencia del conflicto bélico en Ucrania, se observa que hacia finales de esta década la diferencia entre demanda y oferta podría superar las 100 millones de toneladas de gas natural licuado, considerando la previsión máxima de demanda y que ingresen en operación las plantas en construcción.

En este escenario, puntualizó el informe de Economía & Energía, el incremento de la demanda estaría impulsado por los países del sur y sudeste asiático, así como por China. Este aumento del consumo determinaría una creciente necesidad de inversiones para aumentar la oferta a nivel global.

"Las últimas proyecciones de RystadEnergy muestran una demanda superior a la prevista anteriormente. En este sentido incide la mayor demanda europea, en el marco de su plan de reducir su dependencia del gas ruso. Sin embargo, como contrapartida de ello, los elevados precios y la volatilidad del mercado reducirían el potencial aumento de la demanda de los países asiáticos", detalló.

De acuerdo a estas proyecciones, se requerirían cerca de 150 millones de toneladas de LNG adicionales hacia 2030, es decir, más del 80% de la capacidad de los proyectos actuales.

Según las previsiones de Wood Mackenzie, Qatar y EE.UU. dominarían la oferta de GNL en los próximos años. Aunque en la actualidad Australia es un tercer jugador fundamental, para el futuro se espera que reduzca su participación.

Por su parte, el trabajo llevado a cabo por la consultora de Arceo, remarcó que la aspiración de Rusia de ocupar el cuarto lugar se vio profundamente afectada por la guerra. En conjunto, Qatar y EE.UU. pasarían de representar el 39% de la oferta en la actualidad al 50% en 2030. Estos dos países buscan incrementar su oferta en 127 millones de toneladas de LNG hacia el final de la década, capturando el 71% del crecimiento de la demanda.

En la misma línea, los informes de Bloomberg y NEF muestran que EE.UU. está cada vez más cerca de convertirse en el primer proveedor del mundo, superando a Qatar y Australia. Para 2028, estiman que EE.UU. podría suministrar casi un cuarto de la oferta global de GNL.

 

 

 

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