Tras una votación dividida
Ley de Glaciares: el Senado dio luz verde a una reforma que marca un cambio de paradigma
Con 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención, la Cámara alta aprobó en general el proyecto que redefine el alcance del régimen de protección ambiental vigente desde 2010.
El Senado aprobó en general el proyecto de reforma de la Ley 26.639 y le dio media sanción tras una votación dividida: 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención.
La iniciativa introduce cambios en el régimen de presupuestos mínimos para la protección de glaciares y del ambiente periglacial, al establecer que quedarán alcanzados por la normativa únicamente los cuerpos de hielo o geoformas con “aporte hídrico relevante y comprobable” para cada cuenca.
La votación se realizó luego de más de seis horas de debate en el marco de una sesión extraordinaria. Tras la aprobación en general, el cuerpo avanzó con la votación en particular de los artículos, la mayoría de los cuales fueron respaldados.
El proyecto reemplaza el esquema de prohibiciones territoriales absolutas, vigente desde 2010, por un sistema basado en la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). De aprobarse en forma definitiva, actividades productivas como la minería o la explotación hidrocarburífera podrán desarrollarse en determinadas áreas siempre que acrediten que no afectan la función hídrica del glaciar o del ambiente periglacial activo.
La reforma también redefine criterios vinculados al Inventario Nacional de Glaciares, cuya elaboración técnica está a cargo del IANIGLA, e incorpora mayor intervención de las autoridades ambientales provinciales en la validación de las geoformas comprendidas.
El texto mantiene el encuadre dentro del artículo 41 de la Constitución Nacional, que establece el derecho a un ambiente sano, pero introduce un cambio conceptual al pasar de un modelo de exclusión automática por ubicación territorial a uno centrado en la evaluación técnica del impacto sobre el recurso hídrico.
Durante el debate, el oficialismo reunió apoyos de bloques provinciales y parte de la oposición para alcanzar la mayoría necesaria. Con la media sanción del Senado, el proyecto será girado ahora a la Cámara de Diputados, donde deberá obtener aprobación para convertirse en ley.