Alianza estratégica
DLS Archer y Patterson-UTI potencian la perforación en Vaca Muerta para cumplir el mega contrato con YPF
La unión entre la compañía de capitales noruegos y el gigante estadounidense permitirá ejecutar el mayor contrato de perforación en Vaca Muerta, adjudicado por YPF en unos US$600 millones.
La filial local de la firma noruega DLS Archer y la estadounidense Patterson-UTI firmaron un acuerdo estratégico que permite atender la creciente demanda de servicios de perforación de alta calidad en las operaciones de Vaca Muerta. El convenio contempla la incorporación de dos equipos perforadores de última generación, diseñados específicamente para optimizar la eficiencia en la perforación de pozos en áreas no convencionales.
Esta alianza técnica y comercial se encuadra en la necesidad de dar cumplimiento al reciente acuerdo que suscribió DLS Archer con YPF. Aquel compromiso representa el mayor contrato de perforación en la historia de Vaca Muerta, consolidando a la firma global como uno de los grandes actores en el desarrollo del shale local.
Según los términos del entendimiento, Patterson-UTI —que se fusionó con NexTier Oilfield Solutions en 2023 para convertirse en una potencia en servicios petroleros— alquilará a DLS Archer dos plataformas APEX 1500 de alta especificación, provenientes de su flota en los Estados Unidos. Estas unidades son consideradas el nuevo estándar de la industria para perforaciones horizontales de gran escala que requiere la cuenca neuquina.
Gerardo Molinaro, VP de Land Drilling en DLS Archer, resaltó la importancia de este paso para la compañía. “Este acuerdo permite expandir nuestra presencia en el mercado no convencional de Vaca Muerta, dar cumplimiento al nuevo contrato con YPF, anticiparnos a la mayor demanda de equipos de estas características y reforzar nuestra estrategia de crecimiento”, señaló el directivo. La empresa inició este camino de expansión hace dos años con la adquisición de ADA, firma especializada en perforación con presión controlada (Managed Pressure Drilling – MPD).
Infraestructura y capacidad operativa
La llegada de los nuevos equipos, prevista para mediados de este 2026, refuerza una estructura que ya cuenta con una base amplia en el país. DLS Archer cubre todo el ciclo de vida de un pozo, desde la construcción hasta el mantenimiento y, en la actualidad, su flota de perforación supera los 35 equipos, incluyendo unidades de alta tecnología AC-powered de los modelos Quicksilver e Ideal. A esto se suman más de 20 equipos destinados a servicios de terminación y workover, y una flota de más de 25 unidades de pulling para mantenimiento preventivo y correctivo.
Si bien el centro de acción principal hoy es Vaca Muerta, la firma mantiene una presencia histórica en la Cuenca del Golfo San Jorge, con operaciones en Chubut y Santa Cruz. Asimismo, dispone de bases operativas y equipos activos en Río Grande (Tierra del Fuego) y en Bolivia. Sin embargo, el “Mega Contrato” con YPF desplaza el eje hacia Neuquén.
Dicho convenio tiene una duración de cinco años, con opción a dos adicionales, y contempla la operación de un total de siete equipos de perforación acordados en diciembre con YPF, en el proceso de la petrolera de escalar su producción a lo largo del año para abastecer los mega proyectos exportadores en marcha.
Para Patterson-UTI, uno de los gigantes de servicios petroleros de Estados Unidos, este movimiento significa una participación directa en la infraestructura de perforación de la Argentina. Si bien ya operaba en el país a través de su subsidiaria Ulterra, líder en fabricación de trépanos, la provisión de las plataformas APEX 1500 marca un salto cualitativo. Para el grupo estadounidense, el mercado local representa la frontera de crecimiento más lógica fuera de Norteamérica.
La integración de la tecnología MPD por parte de DLS Archer constituye una ventaja competitiva esencial. Este sistema permite controlar con precisión la presión en el pozo durante la perforación, lo que soluciona problemas críticos como la inestabilidad de las paredes y las pérdidas de circulación. El resultado es una reducción drástica de los tiempos de inactividad, factor determinante para la rentabilidad de los proyectos no convencionales.
La escala operativa que alcanza el grupo noruego entre finales de 2025 y principios de este 2026 marca un hito en la industria hidrocarburífera. Molinaro calificó el acuerdo como “determinante” y subrayó que el objetivo es acelerar la capacidad de perforación en toda la cuenca para acompañar el ciclo de expansión de YPF, cuya meta final es llevar la producción a niveles de exportación masiva.
La inversión y la llegada de nuevos socios internacionales sugieren un despegue definitivo de la actividad. La apuesta de empresas de la envergadura de Patterson-UTI por la Argentina valida el potencial geológico de Vaca Muerta y la necesidad de introducir estándares de automatización y seguridad operativa similares a los de Permian, en Estados Unidos.
Eficiencia y optimización de costos
Con este despliegue, el sector busca no solo aumentar la productividad, sino también garantizar la sustentabilidad técnica de pozos de cada vez mayor complejidad y longitud lateral. Los equipos APEX 1500 permiten ejecutar maniobras con una precisión que reduce el margen de error en la navegación dentro de la “ventana” productiva de la formación, vital para maximizar el contacto con la roca reservorio y garantizar la productividad futura de los pozos.
Por otro lado, la logística detrás de este acuerdo implica un acercamiento de la capacidad técnica desde Estados Unidos hacia la cuenca neuquina, donde DLS Archer asume los costos de movilización y actualización, inversión que se recupera mediante la reducción de los días de perforación por pozo. En la industria, se estima que la introducción de estas tecnologías de automatización puede disminuir los costos operativos entre un 10% y un 15%, permitiendo que proyectos que antes eran marginales se vuelvan rentables bajo los actuales precios internacionales del crudo.
La incorporación de estos estándares internacionales también tracciona al resto de la cadena de valor local. Al elevarse la vara tecnológica con el “Mega Contrato” de YPF, las empresas de servicios especiales y las pymes regionales deben adaptar sus protocolos de seguridad y mantenimiento a normativas globales.