Energía y Regulación
CAMMESA redefine su rol: el plan de normalización del MEM que transformará contratos, precios y el despacho desde 2025
En un seminario virtual organizado por MEGSA, Juan Luchilo, gerente de Análisis y Control Global de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA, detalló los cambios que traerá la Resolución 400 y el nuevo esquema en el sector.
El mercado eléctrico argentino atraviesa uno de los procesos de transformación más relevantes de las últimas décadas.
Y esa hoja de ruta tuvo su presentación más exhaustiva en el webinar organizado por MEGSA, donde Juan Luchilo, gerente de Análisis y Control Global de CAMMESA, expuso durante más de una hora los pilares de la normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y el alcance de la Resolución 400, que entrará en vigencia el 1° de noviembre de 2025.
“Tenemos que salir del esquema excepcional y volver a un mercado que genere señales reales”, afirmó Luchilo al abrir su presentación, marcando el tono de una exposición que dejó claro que la transición no será menor.
Uno de los ejes centrales del proceso es la retirada progresiva de CAMMESA de funciones que nunca fueron parte de su diseño original, como la compra centralizada de combustibles y contratos.
La normalización, explicó Luchilo, apunta a devolverle a los generadores la responsabilidad sobre su gestión comercial y operativa, permitiendo que la competencia por el despacho vuelva a jugar un rol determinante.
Este cambio incluye la descentralización de la gestión de combustibles, lo que obligará a las generadoras a negociar, financiar y administrar sus propios suministros. “La competencia se dará sobre el costo y la eficiencia, y eso recupera señales de mercado que estaban apagadas”, señaló.
Rentabilidad y nuevas reglas para generadores
El nuevo esquema introduce rentas diferenciadas entre generación preexistente y nueva oferta, con incentivos específicos para facilitar inversiones y ampliar la capacidad instalada. Los generadores pasarán de un rol pasivo, cobrando remuneraciones reguladas y despachando sin asumir riesgos a un rol abiertamente comercial, con premios y castigos basados en su eficiencia y en su competitividad dentro del despacho.
La declaración del Costo Variable de Producción (CBP) será obligatoria y se convierte en un parámetro clave para el despacho económico.
Otro de los ejes fuertes es el fortalecimiento del mercado bilateral, que volverá a ser la columna vertebral de la comercialización. Según Luchilo, el nuevo MEM tendrá como objetivo simplificar y ordenar los precios, reduciendo la dispersión actual y generando un “mercado único para la demanda”, donde los grandes usuarios y distribuidores operarán con mayor libertad, pero también con mayor responsabilidad.
Esto incluye un desarrollo ampliado del MATER, con contratos de energía y potencia coexistiendo con mecanismos nuevos para la reserva de confiabilidad en días críticos.
Para los grandes usuarios, la normalización implicará un escenario en el que deberán gestionar su riesgo de precios, optimizar compras y evaluar nuevas estrategias de cobertura.
Según Luchilo, la apertura del mercado “permitirá precios competitivos”, pero exigirá mayor profesionalización en la gestión energética.
Una parte clave del proceso será la mejora en la publicación de datos y métricas del mercado. CAMMESA incorporará nueva información accesible en su sitio web, incluyendo: evolución del costo monómico, curvas de costos spot de energía y potencia, información ampliada sobre combustible y sobre el despacho.
"La transparencia -insistió Luchilo- será condición necesaria para el funcionamiento de un mercado más competitivo".
La exposición de Luchilo en MEGSA dejó un mensaje claro: el MEM va hacia un modelo más libre, más competitivo y menos intervenido, y todos los actores deberán reconfigurar su rol. Generadores, distribuidores y grandes usuarios enfrentan una transición profunda que redefinirá incentivos, responsabilidades y riesgos.