La aceleración del no convencional

Con un aporte del 68% de Vaca Muerta, Argentina llega a su máxima producción histórica de petróleo

El salto se explica por la mayor orientación exportadora, gracias al motor shale, que mes a mes sigue aportando cuotas adicionales de petróleo no convencional.

Con un aporte del 68% de Vaca Muerta, Argentina llega a su máxima producción histórica de petróleo
Bandurria Sur, en la ventana del crudo no convencional de Vaca Muerta.
Bandurria Sur, en la ventana del crudo no convencional de Vaca Muerta.

La producción de petróleo en Argentina marcó en octubre de 2025 su máximo registro histórico. Con 859.500 barriles diarios, el país dejó atrás el récord que se mantenía desde 1998 y confirmó la centralidad de Vaca Muerta, que aportó 587.190 barriles, cerca del 68% del total nacional. El registro expresa en buena medida el avance y la madurez técnica del shale, en un momento en el que asoma un nuevo escenario en el transporte y la comercialización de crudo.

El crecimiento de las exportaciones fue uno de los factores decisivos. Con mayor disponibilidad de ductos y ventanas comerciales abiertas en los últimos años, las petroleras pudieron colocar excedentes en mercados externos con una frecuencia cada vez más estable, lo que dio previsibilidad a la planificación de producción.

La construcción del VMOS, el nuevo oleoducto exclusivo para exportaciones, más las ampliaciones preexistentes en el sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval), ampliarán la capacidad de salida del shale oil hacia Río Negro, con un horizonte exportador creciente en los próximos años.

A esto se suma un elemento de política económica que podría estimular cuotas adicionales de crudo desde los pozos maduros: el Gobierno nacional acaba de eliminar las retenciones al petróleo convencional, con Chubut como avanzada, una medida largamente reclamada por las provincias productoras.

La decisión apunta a estimular inversiones en áreas maduras, que seguirán siendo relevantes para sostener la demanda doméstica mientras Vaca Muerta continúa expandiéndose.

La fotografía del nuevo récord convive además con un punto de expectativa estratégica adicional: el futuro del shale gas y su conexión con el mercado global a través del proyecto LNG Argentina y las iniciativas de licuefacción asociadas. El país podría lograr insertarse como exportador estable de gas natural licuado, lo que implicará un aumento del crudo asociado, que sumaría volumen al mercado interno y al circuito exportador.

La línea histórica que llevó hasta aquí

El nuevo máximo se inscribe en una trayectoria iniciada el 13 de diciembre de 1907, con el hallazgo de petróleo en Comodoro Rivadavia, que dio origen a la industria hidrocarburífera nacional. En el caso de Neuquén, la historia comenzó el 29 de octubre de 1918 con el descubrimiento en Plaza Huincul, un mojón que tiene peso de primer antecedente histórico en la era productiva de la provincia.

Hoy, esa línea desemboca en un entramado productivo que combina shale, convencionales y exportaciones crecientes, apoyado en nuevas obras de transporte y en un marco fiscal que empieza a contemplar las necesidades de cada cuenca.

El récord de octubre abre un escenario donde los próximos avances dependerán de mantener el ritmo inversor, completar infraestructura clave y asegurar reglas estables que sostengan la expansión.

Con el VMOS como nuevo vector de salida, un régimen fiscal más favorable para los convencionales y la expectativa del LNG como proyecto transformador, Argentina se prepara para una fase donde la producción petrolera podría no sólo mantenerse en niveles máximos, sino reforzar su rol en el mercado regional.

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