La incidencia del shale en el frente exportador
El superávit energético blinda de forma creciente el saldo positivo de la balanza comercial argentina
Los datos del Indec correspondientes a junio marcan que Más de 8 de cada 10 dólares de superávit que logró la balanza de intercambio fueron generados por el salto de las exportaciones y las caídas de importaciones del sector energético.
La balanza de intercambio comercial registró en junio un superávit de US$ 906 millones, marcando el resultado positivo más elevado en lo que va del año, pero ese saldo positivo se logró casi exclusivamente en el desempeño del sector energético, que aportó un saldo favorable de US$ 739 millones, es decir el 81,5% del total nacional.
El dato surgido del análisis del informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y la consultora LCG revela que el superávit, combinado con una significativa contracción en las importaciones de combustibles y lubricantes, se erigió como el pilar que evitó un desequilibrio mucho mayor en el intercambio comercial del país.
Las exportaciones de Combustibles y Energía (CyE) fueron el motor principal de este saldo a favor. En junio, las ventas externas de este rubro alcanzaron los US$ 1.064 millones, lo que representó un incremento del 74,2% en comparación con los US$ 453 millones registrados en junio de 2024. Este crecimiento se explicó por un aumento del 110,5% en las cantidades exportadas, a pesar de que los precios promedio cayeron un 17,2%.
Este fuerte impulso en las exportaciones de combustibles se ha visto potenciado, desde hace varios meses, por el desempeño de las exportaciones de petróleo, favorecidas por la habilitación de las obras de ampliación en distintos sistemas de evacuación, tanto en la Cuenca Neuquina como en el sistema de Oleoducto del Valle, que meses atrás completó una inversión de US$ 1.400 millones, y de la terminal logística de Otamérica.
Mientras las exportaciones energéticas tenían un fuerte salto, las importaciones generales de Argentina también experimentaron un crecimiento significativo, alcanzando un valor de US$ 6.370 millones, un 35,9% superior a los US$ 1.682 millones de junio de 2024. Este aumento se explica por una expansión del 53,2% en las cantidades importadas, aunque los precios decrecieron un 11%.
La excepción a esta tendencia alcista en las importaciones la constituyeron los Combustibles y Lubricantes (CyL), rubro que registró una notable disminución del 57,9%, totalizando solo US$ 325 millones. Esta contracción, equivalente a una baja de US$ 446 millones, se explica por la mayor producción local de energía, que ha reducido drásticamente la necesidad de recurrir a mercados externos para abastecer la demanda interna de combustibles.
El saldo comercial energético
El peso del sector energético en el saldo comercial en junio resultó abrumador. El saldo entre el superávit de US$ 739 millones en Combustibles y Energía con el superávit total de US$ 906 millones arroja una diferencia de US$ 167 millones, lo que subraya la extrema dependencia del resultado general de la balanza comercial de la performance del sector energético.
Sin el aporte energético, el saldo comercial de Argentina en junio habría sido deficitario, tal como resalta LCG al señalar que el superávit de energía fue el más alto del año, una tendencia que se sostiene también en el acumulado de los primeros seis meses de 2025.
El saldo energético del primer semestre fue de US$ 3.761 millones, una cifra superior a los US$ 2.737 millones registrados en el mismo período del año anterior. Las exportaciones de CyE en el primer semestre totalizaron US$ 5.337 millones con un incremento del 10,8% interanual en valor, mientras que las importaciones de CyL cayeron un 23,6%, alcanzando los US$ 1.576 millones. La contracción en las importaciones de CyL en el semestre se debió a una baja del 58,8% en las cantidades, compensada parcialmente por un aumento del 4,0% en los precios.
A pesar del sólido desempeño del sector energético, el superávit total acumulado de la balanza comercial argentina en los primeros seis meses de 2025 (US$ 2.410 millones) sigue estando muy por debajo de los US$ 10.695 millones registrados en el mismo período de 2024. Esta marcada diferencia se atribuye al alto incremento del déficit de los sectores que no son ni agro ni energía, lo que compensa, y supera, los resultados positivos de los sectores más dinámicos.
En cuanto a las exportaciones por rubros, además de CyE, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) también mostraron un incremento del 12,9% interanual (+US$ 212 millones) en junio. Sin embargo, a pesar de ser el último mes con reducción de retenciones, el incremento de los componentes relacionados con el agro no fue tan significativo en comparación con el año anterior.
Los Productos Primarios (PP) mostraron un incremento del 2,6% interanual (apenas +US$ 46 millones), mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) cayeron un 0,1% interanual (-US$ 3 millones). LCG señaló que estas bajas en el agro se explicaron por caídas de precios, ya que las cantidades exportadas sí aumentaron.
El índice de precios de las exportaciones en junio de 2025 registró una leve caída del 0,4%, impulsada principalmente por la disminución en CyE (-17,2%), MOA (-3,6%) y PP (-1,9%), atenuada por el incremento en las MOI (8,5%). Para el acumulado del año, los precios de CyE exportados cayeron un 11,4%, mientras que las cantidades aumentaron un 25,0%.
Analizando el origen de las importaciones, el Indec informó que Brasil se mantiene como el principal socio comercial, con US$ 9.306 millones en el acumulado de los primeros seis meses. Sin embargo, China está mostrando un dinamismo creciente, casi duplicando el nivel de un año atrás con un incremento del +92,1% interanual en sus exportaciones a Argentina.
Mercados actuales
En cuanto a las exportaciones de Combustibles y Energía por país, los datos del instituto estadístico indicaron que en el acumulado correspondieron principalmente al comercio con Estados Unidos por US$ 1.596 millones (+52,4%), Chile por US$ 1.492 millones (+11,9%), Brasil por US$ 338 millones (-43,3%), China por US$ 117 millones (+224,7%) e India por US$ 96 millones (+834,2%).
De cara a los próximos meses, se espera una caída intermensual en las exportaciones en julio, impulsada por la reducción de operaciones de Productos Primarios y Manufacturas de Origen Agropecuario, en parte por el fin de la reducción temporal de alícuotas. Asimismo, por estacionalidad, se anticipa un aumento de las importaciones.
LCG proyecta que la balanza comercial se deteriorará aún más en el segundo semestre debido a la estacionalidad histórica. Sin embargo, enfatiza que esta situación se mitigará parcialmente por el cambio favorable en la balanza energética, por lo que no se descarta que en breve el superávit sectorial energético sea mayor al saldo del intercambio comercial total. La capacidad de Argentina para mantener y expandir su producción energética será, por lo tanto, un factor crucial para la estabilidad de su balanza en los próximos meses.