Nicolás Arceo
"La reforma del Mercado Eléctrico Mayorista impulsa desregulación, pero exige mayores inversiones"
La falta de proyectos de inversión y la incertidumbre sobre precios y tarifas siguen siendo dos factores clave en este proceso de cambio.
La reforma del Mercado Eléctrico Mayorista busca dar pasos hacia una mayor desregulación del sector energético argentino, pero requiere de una planificación cuidadosa y de inversiones significativas en infraestructura para que sea verdaderamente efectiva.
Aunque el gobierno mantiene su intervención en ciertos aspectos, como la fijación de precios y la gestión de combustibles, la reforma introduce cambios fundamentales que podrían transformar el mercado en el mediano y largo plazo.
Sin embargo, los desafíos como la incertidumbre sobre los coeficientes de precios y la necesidad de inversiones siguen siendo barreras críticas para la plena implementación de estos cambios.
En un reciente webinar organizado por MEGSA, Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía, analizó la reforma del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de la Argentina, impulsada por la Resolución 21/2025 de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía.
La reforma, que propone un cambio estructural en la regulación del sector eléctrico, busca avanzar hacia una mayor desregulación del mercado, pero también plantea desafíos clave para asegurar su éxito, especialmente en lo que respecta a las inversiones necesarias para su desarrollo.
En opinión de Arceo, la principal novedad de la reforma es la segmentación del mercado eléctrico en tres sub-mercados diferenciados: el Mercado Prioritario, el Mercado Spot y el Mercado a Término. Cada uno tendrá sus propios mecanismos de precios y gestión de combustibles, con la intervención del gobierno manteniéndose en ciertos aspectos.
Mercado Prioritario: Este segmento está destinado a la demanda residencial y comercial, y se caracteriza por tener precios estacionales fijados por la Secretaría de Energía. La oferta proviene principalmente de contratos de compra-venta de energía (PPA) tanto térmicos como renovables, así como de generación hidroeléctrica y nuclear. Este mercado podría enfrentar un desbalance entre oferta y demanda durante los picos de consumo, lo que requeriría abastecimiento adicional del mercado spot.
Mercado Spot: Este mercado se encarga de transaccionar los excesos de oferta y demanda entre los otros dos sub-mercados. La remuneración a la generación térmica en este mercado se basa en costos marginales, pero introduce un factor de renta adaptable (FRA) que otorga flexibilidad a la fórmula de precio, entre un esquema de costo-plus y costo marginal. La fijación de los coeficientes FRA y FCA por parte de la Secretaría de Energía, sin embargo, genera incertidumbre, lo que podría dificultar las inversiones.
Mercado a Término: Este sub-mercado permite contratos libres entre oferta y demanda, principalmente para grandes usuarios. Dada la limitada oferta actual, se espera que la mayor parte de la demanda de este segmento se abastezca a través del mercado spot, con el precio de este último actuando como un "precio sombra".
Un cambio significativo, según Arceo, es la descentralización de la gestión de combustibles. A partir de la reforma, se incentivará a los generadores térmicos a gestionar su propio combustible para acceder al mercado spot y obtener una mayor remuneración.
Sin embargo, destacó que "esta descentralización podría verse afectada por restricciones en la asignación de gas natural, como el recorte del 25% en el volumen comprometido en el Plan Gas.ar a partir de marzo de 2025".
"A pesar de estos desafíos, CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) mantendrá un rol clave en la operación del sistema, realizando licitaciones para la expansión de la oferta de generación. Esto permitirá asegurar el financiamiento de nuevos proyectos, aunque el impacto final en las tarifas sigue siendo incierto debido a la intervención estatal en la fijación de precios", aseveró.