Exportaciones
OTASA opera al 86% de su capacidad: ¿qué petroleras de Vaca Muerta son las principales cargadoras?
El oleoducto es administrado por una sociedad compuesta por YPF, Chevron y ENAP para enviar crudo a Chile, aunque otras compañías también venden su crudo en esa infraestructura.
El Oleoducto Trasandino (OTASA) se mantiene como una de las vías de exportación más constantes para Vaca Muerta, siendo un ducto que conecta la estación de Puesto Hernández, en Neuquén, con la refinería de ENAP en la región de Bíobio, en Chile.
Los datos oficiales de la Dirección Nacional de Hidrocarburos, dependiente de la Secretaría de Energía, dan cuenta de que OTASA ya opera al 86% de su capacidad. De acuerdo a las cifras de enero, se exportaron por el oleoducto 95 mil barriles por día de una capacidad total de 110 mil.
OTASA retomó su actividad el 16 de mayo de 2023, después de 17 años sin funcionar (el 1 de enero de 2006 se suspendieron los envíos de crudo a Chile por el declino de la cuenca neuquina). Tras una inversión de 20 millones de dólares, buena parte orientada a la rehabilitación y modernización de la infraestructura, la empresa propiedad de YPF, Chevron y ENAP volvió a operar.
Además de los socios de OTASA, el oleoducto tiene cargadores que firmaron acuerdos para participar con una cuota de crudo para enviar a tierra chilena. Ellas son Vista, Shell, Equinor y Petronas. Las tres últimas son socias de YPF en yacimientos de shale oil: Shell y Equinor en Bandurria Sur y Petronas en La Amarga Chica.


Si seguimos los datos de enero último, YPF fue el cargador con mayor participación con el 39,1%. Le siguió Shell con el 21,1% de los envíos, Petronas con el 16,5% -por lo que el shale oil de Vaca Muerta continúa siendo un mercado clave para la empresa de Malasia-, Vista con el 11,9, sigue la noruega Equinor con el 9,3% y Chevron con el 2,1%.
A lo largo de 2024, siempre siguiente los datos oficiales, las seis empresas cargadoras enviaron con finalidad de exportación un total de 25,8 millones de barriles de petróleo de Vaca Muerta. De este modo, OTASA es una vía para vender el shale oil neuquino, conseguir dólares y sostener un mercado seguro, cercano y fundamental para la integración energética regional.