AOG 2024
Dreizzen: "La transición energética va mucho más lenta de lo que se dice"
El director ejecutivo de la consultora Aleph Energy, Daniel Dreizzen, comentó los avances y retrocesos en la descarbonización a nivel global y dónde está ubicada la Argentina.
¿Cuál es el panorama de la transición energética a nivel global? ¿Cómo se posiciona la Argentina y qué puede aportar? Esas fueron las claves de la disertación de Daniel Dreizzen, director ejecutivo de la consultora Aleph Energy, en la edición Patagonia de la Argentina Oil & Gas (AOG 2024). El ex secretario de Planeamiento Energético conversó con Mejor Energía sobre los desafíos de la descarbonización.
De acuerdo a Dreizzen, la visión de gobiernos e industrias a nivel sobre el gas natural ha cambiado y es considerado una clave para la transición energética. En esta nueva perspectiva, el gas emerge como un colaborador clave para la reducción de emisiones, incluso en su formato de GNL.
"La transición energética va mucho más lenta de lo que se dice y básicamente se ve en los números. Por ejemplo, en 2023 la energía que más ha crecido es el carbón, un 2,5%, y todavía la matriz fósil representa el 81% del total -bajó del 82% al 81%-. Y hay una oportunidad con el GNL y con el gas. El gas ahora parece que no es tan malo, es un combustible limpio y en vez de ser un puente hacia la transición, para ir a lo eléctrico, ahora va a ser una autopista y va a estar durante décadas", explicó.
"Las renovables también crecen, en porcentaje crecen mucho pero no alcanza a compensar en valor absoluto lo que crece en total, y puede crecer en total por los países subdesarrollados, principalmente China e India. La energía en China crece al 6-7% anual y de una masa muy grande y China mete de todo, tiene que meter todas las energías", describió Dreizzen.
"Después de la pandemia, la recuperación del mundo fue en V corta, y como faltó demanda, las empresas dejaron de invertir. Entonces, ahí subieron los precios de todo y después con la guerra Rusia-Ucrania subió mucho más el precio del gas. Es un mundo que necesita seguridad energética también después de lo de Rusia, quedó muy vulnerable Europa, el mundo quiere asegurarse energía y a un costo razonable", expresó.
En ese sentido, Dreizzen detalló las ventajas que tiene la Argentina con el gas de Vaca Muerta, dado que puede apuntar a gasificar todavía más su matriz energética y acelerar las renovables para asegurar su demanda interna. Y a partir de ahí, diseñar modelos de exportación de energía eléctrica a la región, como Chile, hasta tanto se concreten los proyectos de GNL.
Dreizzen apuntó: "Veo un problema que no se habla mucho acá, pero el 60% del mercado eléctrico es a gas y ahí veo un problema porque el mercado eléctrico está paralizado, no tiene ni capacidad de transporte, ni tampoco ningún incentivo a invertir en nueva generación. Ahí creo que es donde más tiene que poner el foco el gobierno".