Panorama político de Vaca Muerta
Una cumbre de Milei y la industria con el foco inicial en el petróleo
El presidente se reunió más de una hora con referentes del sector petrolero en Loma Campana. La agenda del salto de escala tiene una clave inicial en la expansión del transporte.
El presidente Javier Milei recibió un pantallazo claro, y de primera mano, de las realidades y las oportunidades que se desprenden de la producción no convencional. Su visita y el encuentro con los directivos de la industria petrolera podría afianzarse desde los pozos de shale oil, centrales para revertir en rojo de la balanza energética este año. Las proyecciones al 2025 van en el mismo sentido. Los directivos de las empresas con bloques en Vaca Muerta dejaron en claro el actual ciclo de crecimiento y el impacto económico posible. La sensación que les quedó a parte de ellos, que en conjunto invertirán unos 9000 millones de dólares en el 2024 solo en Neuquén, es que el presidente entendió claramente de qué se trata el motor petrolero, y de hecho instó a seguir acelerando, para lo que se comprometió a generar condiciones que lo permitan.
El encuentro, que duró algo más de una hora en la gerencia de No Convencional de YPF de Loma Campana, su principal yacimiento no convencional de petróleo, sirvió para reafirmar esas certezas cara a cara.
Mostró, también, algo muy importante: a pesar de las tensiones que suelen tallar en los intereses de cada compañía, hubo un trabajo previo de coordinación que fue minucioso. Las empresas se mostraron hablando un mismo idioma: el de coincidencias en el marco general de lo que necesitan y de la forma que pueden tener esos caminos que denoten la ruta del nuevo salto, y dan señales a Nación de los efectos de ese empuje económico.
“La industria le mostró una realidad; no una duda en el terreno de la producción, técnica, o del conocimiento de la formación Vaca Muerta. El planteo es cómo se da ese nuevo salto y las oportunidades. Llegado el momento, todo esto tendrá una letra más fina. Pero era importante mostrar que se habla un idioma en común en buena medida”, sostuvo una fuente que estuvo en Loma Campana durante la visita.
La reunión podría haberse realizado en Buenos Aires, en alguna cámara empresaria, o en La Rosada. Sin embargo, la invitación plantea un interés mutuo. Y uno en particular de las compañías: querían que Milei viera de primera mano la operación en Vaca Muerta, al margen de los números macro y rangos de chances que expone el shale, que de todos modos tres directivos también se encargaron de plasmar en una presentación. La mirada en el lugar donde ocurren las cosas (Milei también visitó en modo aéreo otros bloques productores) le deja en claro a cualquiera que quiera verlo el dechado tecnológico que implica una industria de vanguardia global que compite palmo a palmo con los pozos más productivos del mundo. Ese era otro objetivo.
Otra fuente consultada definió que la percepción del empresariado petrolero es que “el presidente no solo entiende de qué se tratan las posibilidades y la actualidad del sector” sino “que planteó la necesidad de seguir acelerando”.
En ese contexto general de entendimiento que expusieron referentes de la industria, hay dos ejes centrales: uno absolutamente actual y otro de más largo plazo. Uno es el petróleo y el otro es el GNL.
En ese escenario, el transporte de crudo es una clave del momento. La disponibilidad de capacidad de bombeo es el motor que llevó a un registro récord de producción de crudo en julio pasado.
El contexto político y las necesidades de Argentina (y la ventana de oportunidades global y la demanda internacional) impusieron ese cuadro de la aceleración del petróleo no convencional.
El gobierno neuquino se ocupó de marcarlo en el arranque de la semana. Como lo anticipó Mejor Energía, en un solo semestre se exportaron unos 1900 millones de dólares, 1700 de ellos por las ventas de crudo al exterior.
Como se dijo, la cifra es equivalente al 60% del saldo de la balanza energética, en torno a los 2700 millones de dólares para el mismo tramo. Como lo anticipa la consultora Economía y Negocios, dirigida por Nicolás Arceo, los saldos exportables podrían impactar en unos 7500 millones favorables en el 2025.
“Los acuerdos en torno al crudo marcan este momento”, señaló otra fuente. Por ahora el precio del Brent sigue en una franja elevada en términos de la última historia económica. La productividad conseguida en la pandemia, en pleno derrumbe de precios, hoy permite otro tipo de marco para las ganancias.
La incursión del país en el gas natural licuado es el objetivo de máxima. Por las particularidades locales de la industria, y del mercado mundial, denota otro nivel de complejidades y consensos. No deja de ser histórico que ya se avance en una posible salida del gas para exportar que le permitiría al país entrar en otro juego, en la economía y la geopolítica de la energía.
Tras su paso rasante por Neuquén, Milei, convocado por GasAndes, habló el mismo idioma en Chile, un par de horas después.
"El desarrollo de Vaca Muerta es un ejemplo de la potencia de la iniciativa privada en Argentina. Este ecosistema de empresas nacionales y multinacionales ha logrado revertir nuestro histórico déficit energético de casi 7 mil millones de dólares hace 10 años a un superávit de casi cuatro mil millones de dólares a partir de este año. Y vamos por muchos más", remarcó.
Ponderó que “nunca más habrá déficit energético en Argentina” por efecto de “las exportaciones de petróleo que son una realidad, pero también con exportaciones de gas a nuestros países hermanos y de GNL al resto del mundo en pocos años”.
YPF, Vaca Muerta Sur y los inversores
Respecto de la aceleración del petróleo no convencional, el presidente de YPF, Horacio Marín, dio algunos detalles en la presentación que hizo a inversores, luego de oficializar el balance del segundo trimestre que plasmó un salto de la producción del 5% interanual medida en barriles de petróleo equivalentes.
Habló, también, del oleoducto Vaca Muerta Sur, la red de transporte para la salida del crudo de exportación, que culminará en Punta Colorada (Río Negro).
A esos inversores les confirmó que ya se inició la primera etapa (Loma Campana-Allen), que se espera que finalice en el primer trimestre del 2025.
Se trata de 200 millones de dólares de inversión para ese tramo, y ampliaría la capacidad de transporte en 350.000 barriles diarios, al unir los desarrollos actuales con Oleoductos del Valle (Oldelval).
La segunda fase prevé una inversión de 2500 millones de dólares. Marín confirmó que está completada la ingeniería básica del ducto y se está revisando el diseño de la terminal y el puerto exportador.
Podría entrar en funcionamiento en el segundo semestre del 2026, con una capacidad inicial de 180.000 barriles y un escalamiento hacia el 2028 hasta los 700.000 bbl/d, según dijo la compañía.
En su búsqueda de inversiones para financiar la obra, YPF está mostrando a los mercados que tiene firmadas cartas de intención (de transporte de crudo) con otras operadoras por dos tercios de la capacidad de evacuación. Se espera que logre completar el 100 por ciento de esa cobertura a finales del tercer trimestre del 2024. Es una señal interna ante posibles jugadores del meadstream global que podrían estar interesados en la obra, que significará un cambio de estatus para la producción argentina.
También indicó que la presentación del plan podría quedar para el momento en el que el régimen de grandes inversiones (RIGI) esté reglamentando por el gobierno nacional.
Así, la senda del crudo no convencional sería la que empiece a marcar el salto adicional de la producción, complementando los envíos a Chile por OTASA, hoy en torno a los 70.000 barriles diarios. Ese ducto tiene una capacidad de bombeo de 110.000 barriles diarios desde Neuquén.
La industria también necesitará transitar en paralelo hacia el 2026/2027 los primeros pasos de la producción de GNL, si es que el plan de las barcazas de licuefacción como paso inicial se confirma, en ese horizonte hacia el 2031 con el acuerdo entre YPF y Petronas.