La convivencia del campo con el petróleo

Una plataforma online invita a repensar la ubicación y distancia de los pozos de Vaca Muerta

Es un proyecto de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCo con apoyo de un instituto ambiental de Suecia.

Una plataforma online invita a repensar la ubicación y distancia de los pozos de Vaca Muerta
Una de las preocupaciones del equipo de trabajo fue la cercanía de las perforaciones en Río Negro a los campos y ríos.
Una de las preocupaciones del equipo de trabajo fue la cercanía de las perforaciones en Río Negro a los campos y ríos.

Vaca Muerta tiene más de 3000 pozos no convencionales en Neuquén y unos 224 más en Río Negro, compartiendo ambas provincias la Cuenca Neuquina. El debate siempre presente: ¿pueden convivir la industria hidrocarburífera con la producción agropecuaria? Un reciente proyecto de la Universidad del Comahue (UNco) señala problemas e invita a repensar los límites entre ambas actividades.

Observ.ar es un proyecto de la Facultad de Ciencias Agrarias (FACA) de la UNCo y del Stockholm Environment Institute (SEI) -con bases en Suecia y Estados Unidos- que está rastreando y organizando información de la cuenca hidrográfica de los ríos Limay y Neuquén y los superpone con los pozos y concesiones que están en actividad en Vaca Muerta.

"Creemos que en Río Negro va a seguir la dinámica de crecimiento de los hidrocarburos, sobre todo el fracking, y creemos que así como se está haciendo, es nocivo para el ambiente y la gente. El marco regulatorio se cumple, al menos en algunos aspectos, pero los organismos de control no están del todo fortalecidos", contó Agustín González, ingeniero agrónomo y docente-investigador de FACA-UNCo.

El grupo pretende movilizar la reflexión sobre el crecimiento de la actividad shale, la cercanía a las áreas agropecuarias, principalmente frutícolas, y encontrar un punto de equilibrio. "Un  buen monitoreo y mirando por delante el resguardo de los recursos naturales, de las zonas agrícolas y de las poblaciones", definió González sobre Observ.ar, en diálogo con Mejor Energía.

La plataforma aporta valor a los fríos números oficiales y documentación que pudieron recabar los equipos, a través de mapas interactivos desarrollados con Google Earth Engine. Además, sirvió para realizar cursos de posgrado con profesores y profesionales del SEI que ayudó a afinar los indicadores que están en Observar.

"Al poder ponerlo en disposición en un mapa, através de una plataforma online, cualquier persona puede visualizar rápidamente dónde están los pozos, de qué tipo son, de qué fecha. Ya le vamos a ir agregando más filtros", remarcó. Los datos con valor agregado se convierten en información y, al utilizarlos, pasan a ser conocimiento.

El objetivo de Observ.ar es desarrollar una plataforma geoespacial para promover la gestión sostenible de los recursos hídricos y naturales a partir de la toma de decisión basada en datos, generando indicadores para cuantificar el riesgo ante el crecimiento del fracking en las cuencas hidrográficas de Vaca Muerta.

El mapa interactivo desarrollado por FACA-Unco y SEI permite explorar cada pozo no convencional y convencional.

Desde California, donde tiene su oficina, Laura Forni de SEI explicó a Mejor Energía que el programa mira con atención los recursos hídricos e hidrocarburíferos a nivel global, siendo el Alto Valle una de las zonas elegidas para estudiar, monitorear y encontrar soluciones.

"Con un enfoque en Vaca Muerta, empezamos a mirar cuáles son las implicaciones en lo que es agua y producción de hidrocarburos. Nos conectamos con la universidad local, con la Facultad de Ciencias Agrarias y con Agustín González, y ya llevamos dos años colaborando", contó.

Para el equipo, es necesario que se estudie la proximidad entre industria, campo y ríos para determinar valores. La zona viene de 10 años secos y el cambio climático es un problema que toma cada vez más fuerza, incluso dentro de las propias empresas petroleras. "Si bien Vaca Muerta tiene su propio contexto, la literatura académica nos dio una base en términos de distancia y riesgo", explicó Forni.

En ese sentido, González añadió en el diálogo con este medio: "En la habilitación de los nuevos pozos no hay ninguna distancia y a veces encontramos que está a 100 metros o 200 metros de una chacra o captura o directamente al lado del río. No es un kilómetro, a veces son apenas metros". 

Además, otro debate es la interacción de los pozos dada la mayor actividad del no convencional por sobre los viejos pozos de yacimientos maduros. A la fecha, el 93% de la actividad petrolera de Neuquén está ligada al shale y más del 80% del gas es no convencional. Este es un problema a atender para evitar cruces entre los nuevos pozos y la vieja infraestructura, con consecuencias ambientales.

La preocupación del equipo de FACA-UNCo y SEI es la cercanía de los PAD de pozos y equipos a fuentes de agua y campos. Para el grupo de investigación, la industria y las provincias tienen que contribuir a publicar de manera online o con el menor retraso posible los incidentes, dónde ocurrieron, qué se afectó, en qué medida y si se remedió.

"No es querer limitar la actividad de Vaca Muerta pero si pensar los próximos 5, 10 o 15 años para que se haga de una manera que no deje daños permanentes. Hay que hacerlo para que no afecte el ambiente en el futuro", subrayó Forni.

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