Es clave el rol de Vaca Muerta
La oferta y la demanda de gas natural en el ingreso al invierno
Un escenario que describe los principales problemas de abastecimiento. El rol de Vaca Muerta y la necesidad de importar GNL. El impacto del nuevo gasoducto.
La preponderancia de la generación térmica con gas natural hace que este tipo de recurso tenga un seguimiento especial, con vistas a que siga aumentando su participación y así aliviar la balanza entre importaciones y exportaciones. Con la próxima entrada del invierno, la demanda de gas a nivel local vuelve a crecer y las expectativas están puestas en la aceleración del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y de otras obras complementarias de potenciación del transporte.
Un reciente informe de Economía & Energía, la consultora de Nicolás Arceo, aporta un escenario para tener en cuenta la composición del sistema del gas en la Argentina. En una proyección del 10 al 16 de junio, con datos del Enargas, se planteó que la máxima demanda total llegaría a 171,4 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d). En tanto, la inyección llega a 150,5 MMm3/d (compuesto por 113,3 MMm3/d de gas nacional y el resto entre GNL de Escobar y Bahía Blanca junto a las importaciones de Bolivia).
La industria hidrocarburífera entiende que en el invierno la demanda puede alcanzar los 180 MMm3/d, por lo que la importación de GNL es fundamental. Y es cada vez más importante debido al declino de la producción de Bolivia. De hecho, sólo el shale gas de Vaca Muerta supera en producción a Bolivia, que hace años que no tiene campañas de exploración exitosas (hace poco pidió colaboración de YPF para realizar un pozo en una reserva que genera expectativa).
"En abril la producción de gas natural en Cuenca Neuquina se expandió un 5,2% interanual, gracias al crecimiento del 15,4% de la producción de shale gas (el convencional y el tight gas se redujeron un 5,0% y un 7,6%, respectivamente)", apunta el informe de Arceo.
"En el primer cuatrimestre del año se verificó un incremento del 2,5% de la producción total respecto a igual período de 2022 y del 27,4% con relación a los mismos meses de 2021", agrega. "El tight gas registró una disminución interanual del 13,7% en el primer cuatrimestre de 2023, mientras que el shale creció un 15,4% en el mismo período", remarca.
La demanda prioritaria, que viene de los hogares principalmente, acapara el 46.8% del total (la estimación proyectada en ese escenario rondaba los 80,2 MMm3/d). Entre la industria y las usinas se quedan con el 35% (33 y 27 MMm3/d respectivamente). Esos tres demandantes ponen al límite la oferta local y empujan las importaciones, con el consecuente gasto de divisas que tanto dolor le genera al Banco Central.
En el invierno del 2022, la provisión fue en la medida de las disponibilidades existentes para cada día, con prioridad a la demanda domiciliaria. Los contratos con industrias tenían calidad de interrumpibles. Las industrias o comercializadores tuvieron un precio fijado por la Secretaría de Energía de la Nación de 6,05 u$d/MMBtu.