La dinámica del mercado de los combustibles
Cómo cambió la balanza comercial del gasoil de la Argentina, con importaciones a la mitad y un nuevo rol exportador
En un contexto de obligado reacomodmiento global por la crisis de Medio Oriente y la continuidad del conflicto entre Rusia y Ucrania, la balanza comercial de gasoil en la Argentina también cambió con su consecuente impacto macroeconómico.
Por un lado se refleja que el valor de las importaciones se redujo en un 49% en lo que va del año y a la vez se empezaron a registrar meses con un inédito saldo neto exportador.
Al analizar en detalle el informe elaborado por la consultora Economía y Energía, los números del sector externo exhiben una mutación durante los primeros nueve meses de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.
El déficit comercial del gasoil, que se ubicaba en US$-694 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2025, se contrajo hasta los US$-89 millones en el acumulado de 2026.
Esta reducción en el rojo comercial estuvo apalancada por una contracción en los volúmenes de importación adquiridos. Las compras externas de este combustible experimentaron una caída del 66%, al pasar de 1.124 miles de metros cúbicos en los primeros nueve meses de 2025 a 144 miles de metros cúbicos en igual período de 2026.
Lo notable de este proceso de sustitución y menor necesidad de compras externas es que se dio a pesar de un contexto de precios internacionales sumamente elevados: el precio medio de importación del gasoil escaló de 616 US$/m³ a 908 US$/m³, lo que representa un incremento cercano al 47%. Detrás de estas cifras hubo una dinámica comercial en la cual la ventana temporal de las operaciones jugó un papel importante.
Comercio exterior
Mientras que las importaciones argentinas se concentraron de forma regular o en momentos de mayor demanda interna para asegurar el abastecimiento, las exportaciones netas ocurrieron en meses muy específicos del año -como marzo, mayo y fundamentalmente septiembre de 2026-, momentos en los cuales la crisis internacional por el conflicto en Medio Oriente hizo saltar los precios de los destilados medios en el mercado global.
Al exportar en esos picos de máxima escasez mundial, el país logró capturar precios de venta sensiblemente superiores, promediando los 1.068 USD/m³ frente a los 592 USD/m³ del año anterior.
Precisamente, el informe detalla que en los meses de marzo, abril, mayo y septiembre de 2026 el saldo comercial del gasoil fue netamente exportador (con saldos positivos de 38.000 m³ en marzo, 157.000 m³ en mayo, y picos de exportación que alcanzaron los 70.000 m³ en septiembre), marcando un quiebre histórico respecto de la estacionalidad y de los períodos previos.
En términos de valor monetario, estos meses mostraron superávits mensuales de US$40 millones en marzo y hasta US$87 millones en septiembre, revirtiendo la tradicional vulnerabilidad externa del combustible diésel.
Para desarrollar la magnitud de este fenómeno en el país, el trabajo analizó que el trasfondo del mercado internacional atravesó un año de máxima volatilidad a raíz del conflicto en Medio Oriente y el cierre de rutas críticas como el estrecho de Ormuz.
Las restricciones en los flujos marítimos y los ataques a infraestructura petrolera y refinerías desataron un shock global de oferta que golpeó al procesamiento mundial de crudo, el cual promedió 81 MMbbl/d entre enero y agosto de 2026, evidenciando una retracción interanual del 2,6% (-2,2 MMbbl/d).
Contexto mundial
El Golfo Pérsico y Rusia, que antes del conflicto explicaban casi el 45% del comercio marítimo de gasoil, sufrieron caídas notorias en sus exportaciones netas de refinados -ubicándose hasta un 60% por debajo de los registros de febrero-, lo que contrajo la oferta exportable global de destilados medios en 1,6 MMbbl/d entre febrero y agosto.
Como contrapartida, los márgenes de refinación se multiplicaron entre 3 y 6 veces desde febrero, alcanzando niveles récord en la cuenca atlántica, con refinerías en Estados Unidos operando a una altísima utilización del 95% para reemplazar el faltante proveniente de Medio Oriente y Rusia.
En este marco de escasez y encarecimiento generalizado, los precios del gasoil mostraron una volatilidad superior a la de las naftas. Estados Unidos marcó un récord histórico en septiembre con un incremento del precio del 69% respecto a febrero, mientras que el promedio de Europa registró un alza del 31%.
Cifras de la región
En el plano regional, la Argentina y América Latina moderaron sus incrementos frente a los picos de abril y mayo, acumulando una suba del 20% en el caso argentino (septiembre de 2026 frente a febrero), un comportamiento apalancado por una menor transmisión local del shock externo en comparación con los mercados del hemisferio norte.
El amortiguador ante el impacto internacional y la mejora sustancial en la balanza comercial de la Argentina encuentran su explicación en el crecimiento de la producción hidrocarburífera local.
En los primeros nueve meses de 2026, la extracción de petróleo en la Argentina rompió marcas históricas al promediar los 916 mil barriles diarios (kbbl/d), lo que representa una expansión interanual del 16%.
Este incremento en la oferta de crudo, sumado a niveles récord de procesamiento y refinación en el plano doméstico, permitió abastecer con holgura la demanda interna y volcar excedentes hacia los mercados externos.
De este modo, la Argentina consolidó su perfil como exportador neto de energía en el segmento de combustibles líquidos, logrando que el encarecimiento de los insumos globales no se traduzca en una crisis de abastecimiento ni en una histórica crisis de divisas.