Mejor Energía en la terminal exportadora del shale oil

En la cabecera del VMOS: cómo se prepara Punta Colorada para el gran salto exportador de Vaca Muerta

Mejor Energía recorrió la terminal petrolera que se construye sobre la costa de Río Negro. Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente de VMOS, detalló los desafíos de una obra de US$ 3.000 millones, el cronograma para recibir el primer petróleo en enero y la posibilidad de alcanzar una capacidad de un millón de barriles diarios.

En Punta Colorada, sobre la costa atlántica de Río Negro, toma forma la mayor transformación de la infraestructura energética argentina. Los enormes tanques de almacenamiento, los ductos internos y de salida al mercado mundial, y las tareas de construcción muestran la escala del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el sistema que permitirá llevar el crecimiento del shale oil a un nuevo paradigma. Mejor Energía recorrió la terminal exportadora, que atraviesa su etapa definitiva.

En plena estepa patagónica, a pocos kilómetros de Sierra Grande (Río Negro), las tareas son incesantes. El clima da una tregua: el tono azul profundo del cielo y el mar se cruzan con el color cobrizo de un suelo tan árido como se pueda encontrar en Argentina. Entre un enjambre de hombres y mujeres, tuberías, bombas y calles internas, sobresale la silueta de cuatro grandes tanques de acopio del sistema de almacenamiento.

La experiencia de ingresar dentro de uno en plena construcción, asemeja la posibilidad de estar dentro del terreno de juego de un estadio. Esa suerte de vértigo da una dimensión real de este proceso histórico que permitirá un salto de la producción y un mayor ingreso de divisas. Ofrece también una perspectiva adicional para los últimos 20 años de una industria que cambió a pasos acelerados, desde los albores de Loma Campana, el emblemático bloque precursor del crudo no convencional en Neuquén, hasta la confirmación de la inserción en el mercado global a punto de confirmarse bajo esta nueva magnitud.

Junto con el gas de Vaca Muerta del futuro, configuran una chance histórica desde donde apalancar el desarrollo del país, y de una región que había visto pasar da largo el frustrado plan del hierro con IPASAM y que hoy ya experimenta los efectos reales del paradigma no convencional.

Plena actividad en la salida del ducto y su conexión hacia las boyas.

Los gigantes del acopio del petróleo son el destino previo al dispositivo de carga para los grandes buques que llegarán a este punto del mar rionegrino. Antes, el shale oil habrá cruzado unos 437 kilómetros de distancia, desde los principales bloques no convencionales de Neuquén, cerca de Añelo, por un tendido que incluye la cabecera de Allen (Río Negro) y los sistemas de bombeo para garantizar que el crudo alcance la terminal exportadora.

El proyecto total se encuentra en un avance del 85%. “Si todo sale bien y si cumplimos con lo que tenemos previsto, en enero vamos a tener la primera inyección al sistema, es decir, el primer ingreso de petróleo al sistema”, confirmó Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente de VMOS, al referirse al cronograma de puesta en marcha previsto para enero de 2027.

El plan contempla una entrada progresiva en operación: comenzará con 180.000 barriles diarios, luego avanzará a 390.000 y se prevé que alcance los 550.000 barriles por día.

“Cuando nos planteamos los plazos de ejecución, sabíamos que eran sumamente desafiante y exigentes”, reconoció sobre los 18 meses de ejecución del plan, que por fuera de los “caños” ya permite ver la sala de control de la terminal.

En este punto del VMOS, también habrá un Real Time Intelligence Center (RTIC), un centro de operaciones con IA para optimizar todo el proceso, desde el punto de carga hasta la salida, analizando en tiempo real las mejores variables para cumplir con el transporte de crudo. Se trata de un dispositivo análogo al que YPF puso en marcha en su sede Puerto Madero, para el upstream y para su cadena de refinación.

El interior de uno de los tanques de almacenamiento en Punta Colorada.

 

Camino al millón de barriles

El crecimiento de la producción de Vaca Muerta ya impulsa nuevos estudios de ampliación, incluso antes del inicio de operaciones. Se evalúa la chance de llevar el plan a 750.000 barriles por día, y desde ahí alcanzar el millón de barriles diarios. 

Gallino vinculó esta proyección con los pronósticos de producción de las operadoras y el peso de YPF, que representa prácticamente el 50% de la producción total del plan.

Gallino, VP de infraestructura de YPF destacó el imapcto económico local.

La posibilidad de alcanzar el millón de barriles refleja la dimensión que podría adquirir la infraestructura si se concretan los escenarios de crecimiento. La volatilidad del mercado de este tramo del año y las nuevas necesidades de la cadena de suministro y la demanda global, van en ese sentido signados por una pregunta: ¿desde dónde saldrán los nuevos barriles que puedan evitar las disputas geopolíticas y su contraparte bélica? Vaca Muerta y el VMOS ya tienen una respuesta en ciernes.

Tanques gigantes y una logística bajo presión

La escala se observa sobre todo en la playa de almacenamiento. Los tanques tienen alrededor de 30 metros de altura, 83 metros de diámetro y capacidad para almacenar 120.000 metros cúbicos de petróleo cada uno (casi el equivalente a la producción actual de Neuquén en un día). La altura es similar a la de un edificio de 10 pisos. Son los más altos de Argentina.

La ejecución de todo el plan sobrellevó desafíos logísticos de magnitud. Los conflictos internacionales, incluidos los problemas vinculados con Ormuz, complicaron el abastecimiento de determinados equipos y generaron competencia por proveedores.

Las dos monoboyas que permitirán cargar el crudo en los barcos (llegarán los más grandes del mundo; tienen capacidad para almacenar hasta 2 millones de barriles; ese proceso demanda unas 40 horas), completando el paso final entre el dispositivo onshore y el sistema submarino de transporte hasta los barcos -a unos 9 kilómetros de la costa-, son parte del paso definitivo hacia la recta final del año.  

En el punto de salida, donde también estuvo Mejor Energía, se observan los trabajos para la puesta a punto para esas tuberías de siete kilómetros que ya fueron dispuestas debajo del lecho submarino.

Parte de las obras que se realizan para el nexo con las monoboyas.

En paralelo, el movimiento de materiales tensionó la infraestructura del puerto de San Antonio Oeste.

“Hoy el puerto no tiene capacidad. Tiene dos puestos de carga, están todos llenos, se habilitaron nuevas zonas para acopio”, destacó Gallino, sobre el impacto local de esta obra que modifica la industria oil and gas.

La elección del Golfo San Matías responde a una ventaja determinante. La posibilidad de cargar grandes petroleros sin las restricciones de calado de otros puertos es clave. La profundidad del golfo permite recibir los buques de mayor capacidad. Es crucial en la ecuación de costos del transporte, central para la rentabilidad del proyecto.

Los dos millones de barriles que permitirá por barco Punto Colorada implican el doble del volumen que pueden transportar los buques que ingresan a la zona portuaria de Bahía Blanca.

La sala de control del VMOS: el bombeo del futuro en tiempo real.

 

El impacto económico en Río Negro

La construcción del VMOS también genera un movimiento económico significativo en la provincia. Durante un año y medio el proyecto pagó más de US$ 240 millones en salarios locales y destinó US$ 300 millones a productos y servicios de proveedores regionales. Participaron 2.000 trabajadores rionegrinos. El 65% del personal proviene principalmente del Alto Valle y Valle Medio, mientras que el 35% corresponde a la zona atlántica.

El ejecutivo remarcó la necesidad de que ese impacto deje capacidades instaladas en las empresas de la región.

“Es necesario que las empresas locales trabajen para que aprovechen esta oportunidad para convertirse en compañías que tengan capacidades como para trabajar en este tipo de proyectos”, sostuvo.

El desafío hacia finales de año es evitar contratiempos. Todo apunta al llenado del ducto en los primeros días de enero, de acuerdo al plan preestablecido en este tramo del año. Marzo 2027 es la hora señalada. Con una inversión de 3000 millones de dólares, y contratos de venta rubricados, el VMOS encara su tramo definitivo, ese en el que ya escribe un capítulo fundamental de la historia petrolera argentina.

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