Mercado global del gas
El cierre de Ormuz amenaza la oferta global de GNL y vuelve más la mirada sobre Vaca Muerta
La interrupción de los embarques de gas natural licuado (GNL) a través del estrecho de Ormuz amenaza con reducir la oferta mundial durante el invierno boreal 2026-2027 y vuelve a poner en discusión el potencial exportador de Vaca Muerta.
Si el tránsito por esa vía estratégica no se restablece de manera significativa, el suministro global podría caer a 215 millones de toneladas entre octubre y marzo, frente a los 232 millones de la temporada anterior.
La proyección surge del informe Global LNG market preview-winter 2026-27, publicado por Argus Media. El escenario más restrictivo contempla que continúe la interrupción de los embarques desde el Golfo de Medio Oriente, aunque algunos cargamentos podrían salir mediante acuerdos específicos o tránsitos no declarados.
Para la Argentina, un mercado internacional más ajustado podría mejorar las oportunidades comerciales del gas de Vaca Muerta. Sin embargo, la posibilidad de capitalizar ese contexto dependerá de la capacidad para aumentar la producción, ampliar la infraestructura de transporte y desarrollar instalaciones de exportación, además de competir en costos con otros proveedores.
Europa llega al invierno con reservas bajas
El riesgo de una menor oferta coincide con un nivel de almacenamiento europeo inferior al promedio reciente. Al 22 de septiembre, los depósitos de gas de la Unión Europea contenían 795 teravatios hora (TWh), unos 159 TWh por debajo del promedio de los tres años anteriores y equivalentes a cerca del 70% de su capacidad.
Según Argus, si las extracciones replicaran las de la temporada más fría de los últimos cinco años, las reservas podrían caer a 115 TWh al 1° de abril, apenas el 10% de la capacidad. En un invierno más templado, comparable al de 2022-2023, los depósitos terminarían la temporada en torno de los 392 TWh.
El informe también contempla un escenario de recuperación parcial. Si se alcanzara e implementara un acuerdo a comienzos de diciembre, la oferta mundial de GNL podría llegar a 231 millones de toneladas durante el período octubre-marzo, casi al nivel del invierno anterior.
Qatar, una variable clave
La evolución del mercado dependerá en buena medida de la capacidad de Qatar para recuperar sus exportaciones. Aunque QatarEnergy sostuvo que los embarques podrían normalizarse pocas semanas después de una eventual reapertura de Ormuz, dos trenes de licuefacción, con capacidad conjunta de 12,8 millones de toneladas anuales, sufrieron daños en marzo y requerirían tres años de reparación.
Esa limitación podría demorar la recuperación plena de la oferta incluso si se reanudara el tránsito marítimo. El resultado sería un mercado expuesto a cambios en los flujos comerciales, con consecuencias para los precios y la competencia entre compradores.
En China, el crecimiento más lento del consumo, el aumento de la producción local y la futura ampliación del suministro de gas ruso por gasoducto podrían moderar las compras de GNL en el mercado spot.
En contraste, el sudeste asiático podría elevar su consumo hasta unos 12,5 millones de toneladas durante el invierno boreal, de acuerdo con las estimaciones de Argus.
Para Vaca Muerta, el escenario plantea una oportunidad potencial, no una garantía de mayores exportaciones.
La evolución de la crisis, los precios internacionales y la capacidad argentina para entregar volúmenes competitivos serán determinantes para transformar una eventual escasez global en nuevos negocios para el sector gasífero local.