2026-10-06

Inversiones en gas y petróleo

Shale: Argentina podría captar inversiones por hasta US$100.000 millones hasta 2030

La demanda mundial de energía seguirá creciendo y el nuevo escenario geopolítico aumenta el valor de contar con proveedores confiables. En ese contexto, Vaca Muerta aparece como un activo estratégico para Argentina.

El escenario energético internacional abrió una oportunidad que Argentina puede aprovechar a partir de Vaca Muerta. La combinación de una demanda mundial de energía que seguirá creciendo, la necesidad de diversificar el suministro de gas y la búsqueda de nuevas fuentes de petróleo posicionan a la formación neuquina como un activo estratégico a escala global.

La mirada fue planteada por Julen Baztarrica, socio de McKinsey y líder de la práctica de Energía de la consultora, durante el 62° Coloquio de IDEA, realizado en Mar del Plata.

El especialista señaló que la energía dejó de estar definida únicamente por la búsqueda de precios competitivos y una transición hacia fuentes más limpias. Las guerras y las tensiones geopolíticas incorporaron dos variables centrales: la competitividad económica y la seguridad del suministro.

Según su proyección, la demanda energética global continuará creciendo hasta 2050, impulsada principalmente por los países emergentes. El consumo aumentaría más de 40% en el sudeste asiático y alrededor de 30% en África, mientras que Estados Unidos y China tenderían a estabilizarlo y Europa podría reducirlo hasta 20%.

Un mundo que seguirá necesitando petróleo y gas

Baztarrica sostuvo que el futuro será cada vez más eléctrico, impulsado por la electrificación del transporte y la industria y por el crecimiento de los centros de datos asociados a la inteligencia artificial.

Sin embargo, advirtió que el petróleo y el gas continuarán teniendo un papel relevante durante varias décadas. Su participación en la matriz energética mundial podría bajar desde el 65% actual hasta entre 40% y 55% en 2050.

En el caso del petróleo, explicó que la demanda caerá gradualmente, pero la producción existente registra una declinación anual de entre 3% y 5%. Esa diferencia obliga a incorporar nuevas áreas productivas.

El gas, en tanto, tendrá una importancia creciente por las necesidades de seguridad energética. “Ya no se busca solo precio, sino diversidad de origen geográfico y fiabilidad de suministro”, planteó.

Vaca Muerta, un activo estratégico

En ese escenario, Vaca Muerta puede jugar un papel central. Baztarrica la definió como un recurso de clase mundial y destacó que Argentina cuenta con la segunda mayor reserva de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional.

También resaltó su competitividad y sus niveles de emisiones de CO2, además de una ventaja geográfica frente a los mercados del hemisferio norte que buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento.

El potencial económico también es significativo. De acuerdo con las estimaciones presentadas, el desarrollo de Vaca Muerta podría demandar hasta US$100.000 millones de inversión hacia 2030, generar alrededor de US$30.000 millones anuales en exportaciones y crear unos 200.000 empleos estables.

Para alcanzar ese objetivo, el especialista planteó que Argentina debe acelerar la escala del desarrollo.

La agenda incluye duplicar la perforación, ampliar la capacidad de procesamiento, construir nuevos gasoductos y oleoductos y desarrollar infraestructura portuaria. A eso se suma la necesidad de mejorar la productividad y fortalecer el entramado industrial y la formación de talento.

“Hay que ejecutar y escalar”, resumió Baztarrica, quien también pidió una mayor coordinación entre los distintos actores de la industria.

Durante el encuentro también expuso Hernán Kazah, cofundador y managing partner de Kaszek, quien destacó un contexto más favorable para los negocios en Argentina y señaló que el fondo volvió a invertir en emprendedores argentinos durante los últimos 12 meses.

El inversor ubicó entre las principales oportunidades a la inteligencia artificial y a la infraestructura necesaria para su desarrollo, incluida la energía y las comunicaciones. También mencionó sectores como salud y educación.

Kazah remarcó además la importancia de sostener el equilibrio fiscal y la estabilidad del frente externo para consolidar las inversiones. En ese escenario, consideró que la energía, junto con la minería y la economía del conocimiento, puede complementar al agro como motor de crecimiento y permitir que Argentina sostenga durante décadas una economía más competitiva.

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