2026-07-25

Panorama político de Vaca Muerta

Vaca Muerta bate récords mientras el mundo mira a Ormuz

Hay semanas que condensan el estado de la industria. La que termina fue una de ellas. Vaca Muerta volvió a mostrar vértigo productivo, la energía reafirmó su lugar como motor del comercio exterior argentino y aterriza nuevo financiamiento para destrabar infraestructura vial y eléctrica en Neuquén.

A miles de kilómetros, el recrudecimiento del conflicto en el Golfo Pérsico empujó los precios internacionales a niveles de mayo. La conjunción de fundamentos internos y viento de cola externo dibuja el momento más auspicioso, por ahora, del shale argentino.

Junio y la saga de récords

Neuquén produjo en junio 648.114 barriles diarios de petróleo y 118,64 millones de metros cúbicos diarios de gas, ambos nuevos máximos históricos. El crudo creció 1,86% frente a mayo y un contundente 30,48% interanual; en el acumulado del primer semestre, la producción provincial de petróleo se ubicó 32,62% por encima de igual período de 2025.

La impronta estructural es cada vez más nítida: el no convencional explicó el 97,24% del crudo y el 91,38% del gas extraído en la provincia. Vaca Muerta ya es la matriz. El impulso mensual vino de la mano de Bajo del Choique-La Invernada (+11.183 bbl/d), Cruz de Lorena, La Amarga Chica, Bajada de Añelo y La Calera, la fotografía de un desarrollo que se consolida bloque a bloque, según el relevamiento que dio a conocer el gobierno neuquino.

La energía, ancla del comercio exterior

En simultáneo al histórico desempeño desde los yacimientos, los dólares son el resultado que importa a la macro. En el primer semestre, el sector energético cerró un superávit neto de US$ 5.950 millones, equivalente a más del 42% del saldo comercial total del país. Las exportaciones de Combustibles y Energía saltaron 42,5% interanual y explicaron el 15,4% de todas las ventas argentinas al exterior.

El desglose es bastante elocuente: el crecimiento fue 14,1% por precio pero 24,9% por cantidades, es decir, está apalancado en volumen real, no solo en la coyuntura de valores altos, que tienen un correlato de crecientes regalías provinciales.

El petróleo crudo fue el producto más exportado de junio, con US$ 918 millones, superando a la agroindustria. La Patagonia generó el 61,4% de las exportaciones energéticas.

En el mapa de destinos, Estados Unidos se mantuvo como primer cliente (US$ 1.826 millones), pero el título lo da China, cuyas compras se cuadruplicaron con un salto del 303,2% interanual, tal como lo informó Mejor Energía. El apetito de las refinerías asiáticas por el crudo neuquino es una tendencia que podría afianzarse en función de la extensión de la crisis de Medio Oriente. Una coyuntura que expone un nuevo rol de Neuquén en el comercio exterior.  

Infraestructura

La continuidad de la expansión dependerá de sumar capacidad de transporte, almacenamiento y evacuación. La industria hace los deberes a dos puntas, cimentando las bases del canal exportador de petróleo (VMOS) y el gas (LNG Argentina). En Neuquén, la licencia social se entiende bajo el mismo paradigma. Los fondos de las regalías le permiten a la provincia también coquetear con pagar toda su deuda pública al final de la década, al tiempo que toma créditos para vías de comunicación y una tarea clave que sobrelleva: llevar energía a sectores postergados tras décadas.

Por eso el crédito de la CAF por US$ 387,8 millones no es un anuncio menor. De ese total, US$ 250 millones irán a conectividad vial, con 481 kilómetros de red financiados por el organismo, y US$ 137,8 millones a robustecer el sistema eléctrico provincial, incluyendo la Línea Alipiba-Alivilla y el cierre del Anillo Norte.

Chile, vía para monetizar el gas

El shale oil se lleva parte de los títulos mientras el gas mueve fichas por un camino menos vistoso. La compra de la central termoeléctrica Los Guindos  (273 MW en la Región del Biobío) por parte de Trafigura y Generadora Metropolitana ilustra un modelo que gana tracción: integrarse verticalmente hasta el mercado de destino. La planta, hoy a diésel, iniciará su reconversión a gas natural, y ya está conectada a la Cuenca Neuquina vía el Gasoducto del Pacífico.

Frente a la exportación de GNL del futuro, la integración regional por ductos permite monetizar demanda y sumarse a plantas generadoras en países vecinos es una opción clara para este presente de excedentes.

Las térmicas de respuesta rápida le dan al sistema chileno el respaldo que sus renovables intermitentes necesitan, y el gas neuquino aparece como combustible de transición que desplaza al diésel. Son dos caminos, el GNL y la integración térmica, que podrían apuntalar el gas argentino.

Ormuz: el viento de cola

El Brent superó los US$ 100 el 23 de julio, cerrando en torno a US$ 100,69 tras un salto del 7%, con el WTI arriba de los US$ 92. El detonante: ataques a petroleros sauditas en el Mar Rojo, once noches consecutivas de bombardeos estadounidenses sobre objetivos iraníes y un Estrecho de Ormuz cerrado y en plena guerra.

Para Argentina, la lectura es de doble filo. En lo inmediato, precios altos inflan el valor de cada barril exportado y engordan el superávit, tal como se vio en junio, cuando los precios de exportación treparon 47,8%. Pero un shock petrolero prolongado nunca es gratis: encarece importaciones puntuales, tensiona la inflación global y puede derivar en la volatilidad financiera que castiga a las economías emergentes.

El desafío argentino luce así: producción récord, exportaciones en volumen creciente y un precio que hoy juega a favor por una guerra que mañana puede diluirse. La madurez del sector se medirá en su capacidad de construir infraestructura y previsibilidad mientras el barril está caro, para no quedar atado al péndulo cuando Ormuz vuelva a calmarse. Vaca Muerta tiene el recurso y, por primera vez en años, también el mercado.

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