Cuenca Neuquina
El valor económico de la producción no convencional en Vaca Muerta superó los US$74.000 millones desde 2013
Un reciente estudio de estimación económica sectorial detalló el impacto de la explotación de hidrocarburos no convencionales en la Cuenca Neuquina durante el período 2013-2025, lapso que consolida el modelo de desarrollo masivo de la formación Vaca Muerta.
De acuerdo con los cálculos metodológicos desarrollados por el consultor senior en energía Nicolás Taiariol, el valor total generado por la extracción conjunta de petróleo y gas alcanzó los US$74.112 millones durante el periodo de desarrollo de los recursos.
El informe plantea, en primera instancia, una precisión teórica orientada a evitar equívocos macroeconómicos: la riqueza generada -entendida como el producto entre el volumen extraído y su precio de comercialización- no equivale al beneficio o ganancia empresarial, de acuerdo al trabajo de valoración que realizó Taiariol
Mientras la primera variable metodológica expresa el valor total de lo producido, la utilidad neta corporativa resulta de deducir los costos de extracción, transporte, comercialización y la carga impositiva.
El análisis advierte que omitir esta distinción técnica suele derivar en una sobreestimación de los efectos económicos directos o en la confusión entre el aporte macroeconómico del sector y la rentabilidad real de las operadoras.
La recolección de los datos de producción mensual se sustentó en las declaraciones juradas presentadas por las empresas operadoras ante la Secretaría de Energía, bajo el marco normativo de la Resolución 319/1993.
Si bien se registra actividad previa en la cuenca -asociada principalmente al tight gas-, el corte temporal del estudio se fijó a partir de 2013 por marcar el inicio de la fase industrial a gran escala.
Para la asignación de valor, se aplicó el precio mensual correspondiente al segmento de “mercado interno más transacciones sin precio” de la Cuenca Neuquina, información validada oficial y mensualmente por la autoridad de aplicación mediante la Resolución 435/2004.
Cabe destacar que el modelo matemático adoptó un criterio conservador al excluir los precios de exportación, debido a la falta de datos consolidados ante su reciente reanudación.
Al desagregar el comportamiento de cada recurso durante los doce años analizados, el balance de volumen y valor se estructuró distinguiendo el petróleo no convencional, cuya producción acumulada ascendió a 748.940.151 barriles, lo que representó una valorización de US$45.718 millones al ponderar las cotizaciones mensuales internas de la cuenca.
Por otro lado, la extracción de gas no convencional alcanzó en el mismo período definido un total de 236.017.524 miles de metros cúbicos. Bajo una idéntica matriz de cálculo, este volumen se tradujo en un valor económico de US$28.394 millones.
La dinámica del impulso productivo
Más allá de la métrica estrictamente contable, el documento concluye que los US$74.112 millones de generados evidencian el resultado de una sinergia coordinada entre las empresas operadoras, los estados nacional y provincial, el capital humano especializado y la cadena de proveedores locales.
El análisis del consultor señala que la dinámica de la cuenca durante el ciclo 2013-2025 operó como un dinamizador industrial que trascendió la actividad extractiva primaria, impulsando inversiones tecnológicas, promoviendo la calificación de la fuerza laboral y fijando las bases para evaluar el rol estratégico de la formación en el desarrollo económico de la Argentina.
Los datos acumulados del período 2013-2025 adquieren una nueva dimensión al contrastarse con las métricas recientes, las cuales confirman la aceleración del modelo de desarrollo de la cuenca. De acuerdo con los registros de la industria, la producción nacional de crudo logró consolidar una tendencia ascendente que la ubica por encima de la barrera histórica de los 900.000 barriles diarios.
Este volumen se encuentra traccionado por la actividad no convencional de la Cuenca Neuquina, que en la actualidad aporta de manera directa el 69% del petróleo extraído en todo el país, con un pico específico de shale oil que se situó en los 623.000 barriles por día.
Este incremento en los niveles de extracción guarda una correlación con la optimización de los procesos de perforación y completación de pozos. Estos indicadores alcanzaron marcas sin precedentes al registrarse un total de 14.958 etapas de fractura agregadas durante el primer semestre del año, con un récord histórico absoluto de 2.760 etapas de estimulación en un único mes. Este desempeño ratifica la proyección de lograr un acumulado anual superior a las 28.000 etapas.
En similar sentido fueron escalando las inversiones para el upstream no convencional, que para este 2026 se estiman en el orden de los US$12.373 millones. Dicha cifra representa un incremento interanual del 16% en la asignación de capital y concentra el 91% del presupuesto total destinado a la exploración y producción de hidrocarburos, ratificando la centralidad de Vaca Muerta.
El salto de escala en los volúmenes de producción plantea, en contrapartida, la necesidad de resolver los cuellos de botella logísticos en el segmento de evacuación, cuya capacidad de transporte opera actualmente en niveles cercanos a la saturación. En este frente, será clave la obra de infraestructura del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) planificado para entrar en operaciones hacia fines de año.
Esta nueva plataforma de exportación será la que permitirá incrementar de manera secuencial la capacidad hasta los 700.000 barriles diarios, es decir permitirá generar una nueva Vaca Muerta y acercar a la formación al 1.5 millones de barriles hacia fines de la década.
De la misma manera, en gas se plantea el peso que tendrán las distintas etapas del proyecto Argentina LNG, que actualmente se prevé con una capacidad de exportación de 18 millones de toneladas de gas licuado, es decir unos 70 millones de metros cúbicos diarios.