La producción no convencional
Una consultora evaluó el costo de equilibrio para perforar en Vaca Muerta
Un pozo promedio de Vaca Muerta necesita que el precio internacional del petróleo Brent cotice entre 48 y 61 dólares por barril para alcanzar una rentabilidad considerada atractiva para los inversores. Así lo concluye un informe elaborado por la consultora Aleph Energy, dirigida por el especialista Daniel Dreizzen, que evaluó distintos escenarios operativos y fiscales para medir el denominado "breakeven" de los desarrollos no convencionales.
El estudio calcula el precio mínimo necesario para que un pozo tipo alcance una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 15% en dólares, un parámetro habitualmente utilizado por la industria para definir la viabilidad económica de los proyectos.
Los resultados muestran diferencias significativas según se considere únicamente la inversión del pozo o un desarrollo integral que incluya infraestructura adicional, así como también según se aplique el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) o el esquema tributario general.
Para realizar el análisis, Aleph Energy tomó como base un pozo no convencional representativo del promedio de Vaca Muerta durante 2025. El modelo contempla una rama horizontal de 3.000 metros, 50 etapas de fractura hidráulica y una producción inicial máxima de 1.028 barriles diarios.
La producción acumulada estimada alcanza los 1,049 millones de barriles recuperables (EUR), mientras que la curva de declinación proyecta una caída del 60% durante el primer año, del 35% en el segundo, del 30% en el tercero, del 20% en el cuarto y del 9% anual a partir de entonces.
El informe destaca además que cerca del 24% de toda la producción del pozo se concentra durante el primer año de operación, un aspecto clave para explicar la sensibilidad económica de este tipo de proyectos frente a cambios en los precios internacionales del crudo.
El caso más favorable para los inversores corresponde al desarrollo de un pozo individual bajo el régimen del RIGI. En este escenario, el breakeven se ubica en 48 dólares por barril de Brent.
La mejora se explica por los beneficios fiscales previstos en ese régimen, principalmente la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25% y la eliminación de las retenciones a las exportaciones luego de los primeros dos años de operación.
Según el informe, estos incentivos permiten reducir en tres dólares por barril el precio necesario para justificar la inversión respecto del mismo proyecto bajo el esquema tributario tradicional.
Sin RIGI, el piso sube a 51 dólares
En el escenario denominado "stand alone" sin RIGI, la inversión contempla un costo de perforación y completación de 14 millones de dólares, al que se suma un 10% destinado a instalaciones propias e interconexión.
A ello se agregan costos operativos promedio de 6 dólares por barril, gastos de transporte por otros 3 dólares y una carga equivalente al 15% de la producción por regalías e Ingresos Brutos.
Con una presión tributaria mayor, que incluye Ganancias al 35% y retenciones permanentes sobre las exportaciones, el breakeven se eleva a 51 dólares por barril de Brent para alcanzar una rentabilidad del 15% en dólares.
De acuerdo con Aleph Energy, ese valor representa actualmente el umbral económico mínimo para justificar la perforación de un pozo promedio en Vaca Muerta bajo el régimen fiscal vigente.
La mayor diferencia aparece cuando el análisis incorpora los costos asociados al desarrollo integral de los proyectos. La consultora considera que la construcción de ductos intracuenca, plantas de tratamiento, instalaciones complementarias y tareas de reparación agrega aproximadamente un 25% adicional sobre la inversión inicial del pozo.
Este componente de infraestructura modifica de manera significativa la ecuación económica y eleva el precio del petróleo necesario para obtener retornos competitivos.
En el caso de un proyecto completo sin RIGI, el breakeven asciende a 61 dólares por barril, el valor más alto de los cuatro escenarios evaluados.
Según el informe, la combinación entre mayores inversiones de capital y una carga tributaria más elevada reduce considerablemente la rentabilidad cuando los precios internacionales se ubican por debajo de ese nivel.
Cuando se aplica el RIGI a un proyecto que también incorpora infraestructura adicional, el breakeven desciende a 57 dólares por barril. De esta manera, la diferencia entre el escenario más favorable -pozo individual con RIGI- y el más exigente -proyecto completo sin RIGI—- alcanza los 13 dólares por barril.
Para Aleph Energy, esta brecha refleja el peso decisivo que tienen tanto la estructura fiscal como las inversiones en infraestructura sobre la competitividad de los desarrollos no convencionales de Vaca Muerta.