Actividad no convencional en la Cuenca Neuquina
Vaca Muerta cerró mayo con 2.484 etapas de fractura, la tercera marca histórica del shale argentino
La actividad de fractura hidráulica en Vaca Muerta volvió a mostrar en mayo de 2026 un nivel de fuerte dinamismo. Según el registro mensual, en la provincia de Neuquén se concretaron 2.484 etapas de fractura, una cifra que se ubica entre las marcas más altas desde el inicio del desarrollo masivo del shale argentino.
El dato informado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, confirma que la formación mantiene un ritmo operativo elevado, aun después del pico alcanzado en marzo de este año, cuando se informaron 2.616 etapas, el mayor volumen mensual registrado hasta el momento. En abril, la actividad había mostrado una moderación, con 2.335 etapas de fractura, por lo que el resultado de mayo implica una recuperación mensual cercana al 6,4%.
El último registro implica la tercera marca de la historia no convencional de Argentina.
Un nuevo piso para el shale neuquino
Las etapas de fractura son uno de los indicadores más relevantes para medir el pulso de Vaca Muerta, porque anticipan la puesta en producción de nuevos pozos y reflejan el nivel de ejecución de los planes de desarrollo de las operadoras. A diferencia de otros datos de producción, que suelen tener un rezago temporal, la cantidad de fracturas permite observar con mayor inmediatez el ritmo de inversión y actividad en los bloques no convencionales.
En ese sentido, las 2.484 etapas de mayo muestran que el shale neuquino continúa operando cerca de sus máximos. Se espera que al final de 2026 los bloques de la formación geológica neuquina alcancen su mejor desempeño de la historia.
De acuerdo con el informe, el 80 por ciento de la actividad se concentra en pozos de shale oil, la variante que rige la estricta actualidad. Las productoras amplían el mapa productor, que a fines de año tendrá un nuevo hecho histórico para el petróleo no convencional de Neuquén: la puesta en marcha del VMOS, el oleoducto exportador en Punta Colorada, Río Negro.
El alto nivel de fracturas, en ese contexto, implica el sendero de crecimiento necesario para abastecer la demanda interna, ampliar las exportaciones de crudo y acompañar las obras de infraestructura que buscan descomprimir los cuellos de botella del sistema.
La comparación histórica muestra que la industria ya consolidó una nueva escala. Si en 2024 los récords se medían en torno a las 1.700 etapas mensuales, en 2025 el salto llevó el máximo a 2.588, y en 2026 el techo se elevó hasta 2.616 etapas.