Mercado energético
Un informe internacional ubica a la Argentina entre los futuros jugadores clave del GNL
El potencial de Vaca Muerta vuelve a posicionar a Argentina en el centro de las proyecciones energéticas globales.
Un informe técnico elaborado por el Baker Institute sostiene que el país podría transformarse en uno de los nuevos actores relevantes del mercado internacional de gas natural licuado (GNL), impulsado por la magnitud de sus recursos no convencionales y por la creciente demanda mundial de energía.
El estudio proyecta un escenario de fuerte integración del mercado global del GNL y ubica al shale argentino como una de las fuentes con capacidad para abastecer a regiones altamente demandantes como Europa y Asia.
“Argentina ingresa al mercado de exportación de GNL y los suministros se destinan principalmente a Asia y Europa”, señala el reporte, que destaca la competitividad potencial de Vaca Muerta dentro del mapa energético internacional.
Según el análisis, el gas natural continuará ocupando un rol central en la matriz energética global, manteniendo cerca del 26% de participación en el consumo mundial de energía primaria.
El informe remarca que la competitividad de los proyectos argentinos dependerá de factores como la estabilidad regulatoria, el acceso al financiamiento internacional y la capacidad de reducir costos operativos frente a competidores consolidados como Estados Unidos, Qatar y Rusia.
Aun así, el Baker Institute considera que el país cuenta con ventajas geológicas y estratégicas que podrían permitirle ganar espacio en el negocio global del GNL, especialmente si logra acelerar inversiones vinculadas a plantas de licuefacción e infraestructura portuaria.
El estudio también subraya que cualquier restricción en las exportaciones de GNL de Estados Unidos podría abrir oportunidades para nuevos proveedores como Argentina. “Alterar el ritmo y la escala de las exportaciones de GNL de EEUU modifica la rentabilidad de los proyectos competidores”, advierte el documento.
El trabajo también alerta sobre los desafíos de largo plazo que enfrentará la industria gasífera global, entre ellos el avance de tecnologías energéticas sustitutas y las políticas de descarbonización impulsadas por distintos países.
“Las nuevas tecnologías que pueden sustituir al gas natural reducirán la demanda, pero el costo importa”, sostiene el informe, aunque aclara que el gas seguirá siendo un combustible clave durante las próximas décadas por su rol en la transición energética.
Actualmente, distintos proyectos vinculados al GNL avanzan sobre la costa atlántica argentina, con foco en la exportación de shale gas producido en Vaca Muerta. La expectativa del sector es convertir esos recursos en una nueva fuente estructural de divisas y posicionar al país dentro del comercio energético mundial.
Los analistas destacan además que Argentina deberá enfrentar una fuerte competencia de países como Qatar, Rusia y Estados Unidos, lo que obligará a mejorar costos operativos y garantizar estabilidad regulatoria para sostener la rentabilidad de los proyectos.
El estudio identifica a Rusia como uno de los actores más sensibles a los cambios en la oferta estadounidense. “Cuando las exportaciones de GNL de EEUU son mayores, las exportaciones rusas son menores; cuando las exportaciones de GNL de EEUU son menores, las exportaciones rusas son mayores”, precisa.
En paralelo, el Baker Institute proyecta que la demanda energética en América del Sur crecerá a una tasa anual promedio del 1,2% hasta 2050, impulsando nuevas necesidades de infraestructura y suministro regional.
“La capacidad de los actores para responder rápidamente a diferentes estímulos es fundamental para la fungibilidad. Cuando las limitaciones reducen el acceso a los recursos, los precios son más altos”, concluye el estudio.
Actualmente, Argentina avanza en distintos proyectos vinculados al desarrollo de GNL sobre la costa atlántica, principalmente en Río Negro, donde se analizan alternativas de licuefacción flotante y exportación destinadas a monetizar la producción creciente de Vaca Muerta.