2026-05-25

Más de 1500 puestos de trabajo

El GNL gana impulso en Río Negro con respaldo mayoritario en audiencia pública

La audiencia pública por el proyecto de gasoducto y exportación de Gas Natural Licuado (GNL) en el Golfo San Matías dejó como resultado un fuerte respaldo mayoritario a la iniciativa, aunque también expuso tensiones por el impacto ambiental y las expectativas de desarrollo económico en San Antonio Oeste y su zona de influencia.

El encuentro se extendió por más de 11 horas con la participación de 106 expositores. Según el registro final, alrededor del 80% manifestó su apoyo al proyecto impulsado por el consorcio Southern Energy (SESA), integrado por compañías como YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que prevé la instalación de infraestructura clave para la exportación de gas.

El proyecto contempla la construcción del Gasoducto entre Tratayén y San Antonio Oeste, además de instalaciones asociadas para la operación de buques de licuefacción en el Golfo San Matías. Según expuso el consorcio a través de SMP, la inversión estimada asciende a 1.300 millones de dólares y se prevé una ocupación inicial de 1.500 trabajadores durante la etapa de construcción.

Ese dato fue uno de los puntos más destacados de la jornada. Desde la UOCRA se remarcó el impacto del proyecto en el empleo local, en un contexto donde el sector de la construcción vinculado a la energía ya registra miles de trabajadores en la región atlántica rionegrina.

El emprendimiento será sometido a múltiples instancias de evaluación ambiental, incluyendo revisiones provinciales, nacionales y de entidades financieras internacionales. También se indicó que el plazo de ejecución estimado es de 24 meses y que el inicio de obra se proyecta para el segundo semestre de 2026.

El estudio de impacto ambiental presentado por la consultora Serman y Asociados señaló que la traza del gasoducto no atraviesa áreas protegidas ni zonas consideradas sensibles, y detalló que solo cinco puntos del proyecto quedarían en superficie.

Desde el gobierno provincial, la ministra de Ambiente, Judith Jiménez, y la secretaria de Energía, Andrea Confini, defendieron el proceso de evaluación técnica, mientras que varios funcionarios rionegrinos respaldaron la iniciativa como motor de desarrollo productivo.

Entre los apoyos también se destacaron voces del sector político y académico, junto a referentes sindicales y vecinos que valoraron la posibilidad de empleo y el impacto económico regional. Incluso se remarcó la experiencia de otras localidades donde la actividad energética convive con economías tradicionales.

Sin embargo, las intervenciones críticas también tuvieron peso. Organizaciones ambientalistas y vecinos cuestionaron el impacto sobre el Golfo San Matías, advirtieron sobre posibles efectos acumulativos en el ecosistema marino y reclamaron mayor información sobre el alcance real del beneficio económico para la región.

Uno de los ejes más repetidos fue el reclamo por el “derrame” económico. Algunos expositores sostuvieron que el desarrollo de la infraestructura energética podría no traducirse en beneficios directos para la comunidad local, mientras que otros advirtieron sobre la necesidad de garantizar participación de mano de obra rionegrina.

El debate también incluyó advertencias sobre el impacto de la operación de buques de GNL en el Golfo San Matías, con énfasis en la presión sobre ecosistemas marinos sensibles y la necesidad de controles más estrictos.

En el cierre de la jornada, el balance dejó una fotografía dividida: un amplio acompañamiento social e institucional al proyecto, acompañado por expectativas de empleo e inversión, pero con persistentes tensiones por el modelo de desarrollo, la distribución del beneficio económico y la protección ambiental del Golfo.

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