Transición energética y nuevas divisas
Mercado de carbono en América Latina: inversiones en marcha y una ventana millonaria para Argentina
América Latina acelera su posicionamiento en los mercados internacionales de carbono con avances regulatorios, proyectos en ejecución y un creciente flujo de inversiones, en un contexto global marcado por la puesta en marcha del Acuerdo de París y su Artículo 6, que habilita el comercio entre países.
La región ya representa el 20% de los acuerdos firmados a nivel mundial y se perfila como proveedora estratégica de créditos de carbono en un mercado en expansión.
El impulso quedó reflejado en un encuentro regional organizado por la Red Carbono LATAM, con participación de la Mesa Argentina de Carbono y referentes de Chile, Perú y Paraguay.
Allí se destacó que más de 100 acuerdos bilaterales están en negociación o ya firmados, mientras comienzan a concretarse las primeras transferencias internacionales de resultados de mitigación (ITMOs).
El atractivo económico es uno de los motores centrales: los créditos bajo el Artículo 6 pueden valer entre dos y cinco veces más que en el mercado voluntario, lo que permite escalar proyectos y hacer viables iniciativas que antes no cerraban financieramente.
En la región, Chile lidera en implementación con un marco regulatorio definido y cinco proyectos autorizados, tres de ellos ya vinculados a acuerdos internacionales, que representan inversiones estimadas en USD 1.400 millones. La certeza normativa aparece como un factor clave para transformar oportunidades en proyectos concretos.
Por su parte, Perú avanza con foco en soluciones basadas en la naturaleza, especialmente proyectos forestales vinculados a la Amazonía. Con 66 medidas de mitigación identificadas, el país busca escalar iniciativas y atraer financiamiento internacional, apoyado en su experiencia en programas REDD+.
Paraguay, en tanto, se posiciona como un jugador emergente con perfil exportador. Apalancado en su matriz energética renovable y recursos naturales, avanza en la creación de un Registro Nacional de Carbono y en la normativa para habilitar transferencias internacionales, con el objetivo de competir en el mercado global.
En este escenario, Argentina aparece con un potencial significativo aún en desarrollo. Según estimaciones del Centro Argentino de Ingenieros y la Academia Nacional de Ingeniería, el país podría generar al menos 131,4 millones de créditos de carbono al año, lo que implicaría ingresos de entre USD 1.400 y USD 3.900 millones por exportaciones.
“El Artículo 6 representa una oportunidad concreta para transformar el capital natural del país en divisas, inversión y desarrollo federal”, afirmó Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono.
Sectores como energía, agroindustria, bosques y gestión de residuos aparecen entre los principales candidatos para generar proyectos.
Más allá de las diferencias entre países, la región muestra avances comunes en regulación, desarrollo de iniciativas y articulación público-privada. En ese marco, la coordinación regional emerge como un factor decisivo para escalar el mercado y consolidar a América Latina como un actor relevante en la economía global del carbono, en una carrera donde el timing regulatorio y la capacidad de atraer inversiones serán determinantes.