Ante el incremento de la actividad en la Cuenca Neuquina
Vaca Muerta permitirá impulsar el GLP automotor como complemento competitivo a los combustibles
La abundancia de recursos excedentes en la formación Vaca Muerta y el complejo escenario energético internacional posicionan a la Argentina ante una oportunidad técnica para transformar su matriz de transporte.
Según Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas de Gas Licuado (CEGLA), "el GLP automotor se perfila como una solución económica y ecológica, especialmente para el interior del país donde la infraestructura de gasoductos es limitada o inexistente".
Para consolidar este despliegue, el sector y el Gobierno trabajan en un marco normativo que otorgue previsibilidad a largo plazo mediante una ley de estabilidad fiscal por diez años.
"No es para que el Estado nos saque impuestos, sino para que no los agregue; para que quien convierta un vehículo o instale una estación sepa que no le van a cambiar las reglas de juego", enfatizó Cascales. Esta medida buscó atraer inversiones privadas en infraestructura de carga sin necesidad de asistencia estatal directa al precio del combustible.
Vaca Muerta con impulso al GLP
El crecimiento exponencial de la producción en Vaca Muerta resulta determinante para esta proyección, debido a que el Gas Licuado de Petróleo se obtiene principalmente como un subproducto de los líquidos asociados al gas natural y del procesamiento del petróleo crudo.
Este combustible consiste en una mezcla de gases licuables, fundamentalmente propano y butano, que pasan al estado líquido a presiones moderadas, lo que facilita su logística y almacenamiento sin necesidad de gasoductos.
Con el incremento de la actividad en la Cuenca Neuquina, la oferta excedente de estos componentes garantiza un suministro estable y de escala industrial, permitiendo que un recurso que tradicionalmente se destina a la exportación spot o al uso doméstico en garrafas, también se posicione como un insumo de base para un mercado automotor de alto volumen en toda la Argentina, y ampliar su participación industrial y en generación eléctrica.
La idea del desarrollo para el segmento automotor contempla mecanismos de amortización acelerada para las inversiones en bocas de expendio y la reducción de aranceles para la importación de kits de conversión que no se fabriquen localmente.
Estas señales normativas, sumadas a la desregulación de los precios de mercado, pueden otorgar una alternativa de movilidad de bajo costo y mayor accesibilidad para las economías regionales.
El potencial de crecimiento es muy grande si se compara con otros países de la región como Perú, donde el uso vehicular representa el 40% del consumo de GLP.
En la Argentina, esa cifra es marginal, con apenas ocho mil vehículos convertidos y apenas seis esgtaciones de servicio equipadas, pero la desregulación y la estabilidad fiscal serían señales suficientes para revertir esta tendencia y aprovechar el recurso de Vaca Muerta en el mercado doméstico.
El directivo destacó que el país se encuentra en una posición privilegiada debido a su rol como productor neto.
"Argentina produce 1,6 millones de toneladas. En breve, va a duplicar e inversiones mediante hasta triplicar ese volumen, para llegar a 3,5 millones de toneladas", señaló Cascales, subrayando que este excedente permite proyectar un combustible vehicular con ventajas operativas directas frente a las opciones tradicionales.
El desarrollo del GLP automotor se presenta, además, como un recurso para sustituir importaciones de gasoil, que el mercado aún debe cubrir parte de la demanda con oferta externa.
No sólo sería un aporte a fortalecer la balanza comercial sino también reduciría la exposición a las oscilaciones bruscas en contextos de crisis como el actual con un producto más económico que el diesel. De la misma manera, se podrá incrementar el rol del gas licuado en usos industriales y generación eléctrica que en los picos de demanda invernal deben recurrir a combustibles líquidos mas costosos.
En cuanto al rendimiento para el usuario, distintos estudios presentados ante la Secretaría de Energía aportan datos comparativos sobre la eficiencia del sistema, y reflejan que la autonomía con un tanque de GLP es entre tres y cuatro veces mayor que un tanque de GNC.
Además, la conversión de los vehículos resulta entre un 30% y un 40% más económica, lo que reduce el periodo de recupero de la inversión para flotas comerciales y particulares.
La competitividad en el surtidor es otro de los pilares del proyecto, sobre lo cual se estima que el combustible puede llegar al usuario con un precio un 40% menor al de la nafta. "Creemos que el GLP automotor se complementará perfectamente con el GNC; no va a competir, sino a brindar una alternativa viable que generará un ahorro importante de divisas para la Argentina al evitar la importación de gasoil", detalló el directivo.
Medio Oriente y el impacto global
Más allá del uso vehicular, la charla abordó la delicada situación del mercado global tras los ataques a infraestructura crítica en Medio Oriente. Cascales advirtió sobre los daños estructurales en plantas de GNL y líquidos que podrían tardar años en repararse.
"Podemos estar pasando de una fase de coyuntura a una situación de un déficit energético más prolongado", alertó, mencionando que esto ya impactó en los precios internacionales de referencia.
A nivel local, este contexto global se tradujo en un incremento de costos por el efecto "commodity". El precio en Mont Belvieu, referencia para la Argentina, registró subas significativas, a lo que se sumó el encarecimiento de los fletes y del gasoil utilizado para la distribución interna.
"Nuestro negocio termina siendo principalmente logístico. Tenemos un impacto doble por la materia prima y por el transporte del producto", explicó el presidente de CEGLA.
Pese a las presiones alcistas, se remarcó que la disponibilidad de producto en la Argentina está garantizada. "La buena noticia es que producto tenemos y no nos va a faltar, a diferencia de otros países donde ya es un problema de disponibilidad y no solo de precio", aseguró. No obstante, reconoció que los usuarios de mercado interno ya percibieron ajustes del 12% durante marzo.
Como herramienta para mitigar estos aumentos en los sectores más vulnerables, el directivo sugirió revisar la carga impositiva provincial, y mencionó que el pago de Ingresos Brutos en cada etapa de la cadena encarece el precio final de la garrafa.
"Si las provincias quisieran ayudar, podrían reducir esta carga y atenuar el impacto del costo de la energía en la población que más lo necesita", propuso.