2026-03-10

Energía y mercado regional

La industria del GLP se reúne en Buenos Aires en medio de la tensión global en Medio Oriente

En un contexto internacional marcado por la volatilidad en los precios del petróleo y el gas, Buenos Aires será sede del 39° Congreso de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo, uno de los encuentros más relevantes de la industria del GLP en la región.

El congreso, organizado por la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo, se desarrollará del 24 al 26 de marzo de 2026 en el Hilton Buenos Aires y reunirá a unos 2000 participantes provenientes de más de 20 países, entre empresarios, autoridades gubernamentales, técnicos y especialistas del sector energético.

Durante las tres jornadas se analizará el impacto de los conflictos internacionales sobre el mercado energético global, particularmente las tensiones en Medio Oriente y la intervención de Estados Unidos en Venezuela, factores que están redefiniendo el mapa mundial del petróleo, el gas natural y sus derivados.

En ese escenario, el gas licuado de petróleo aparece como un combustible clave para el abastecimiento energético y la transición hacia matrices más diversificadas. El congreso abordará además los desafíos regulatorios, comerciales y tecnológicos que enfrenta la industria, así como las oportunidades de expansión del GLP en mercados emergentes.

En paralelo al encuentro se realizará la Feria del GLP, un espacio orientado a la generación de negocios y vinculación empresarial, con la participación de más de 70 expositores entre fabricantes de equipos, proveedores de tecnología y empresas de servicios especializados.

La realización del congreso en Argentina representa un hecho relevante para el sector energético nacional, ya que la última edición organizada en el país tuvo lugar en 2017. Con esta nueva edición, el país busca reforzar su posicionamiento dentro del mercado regional del GLP y fortalecer los vínculos comerciales con los principales actores de la industria iberoamericana.

En Argentina, el gas licuado de petróleo es el segundo combustible más utilizado después del gas natural. Según datos del censo nacional, más del 46% de la población, alrededor de 20 millones de personas, depende de garrafas de GLP para cocinar o calefaccionarse, especialmente en zonas donde no existe acceso a redes de gas natural.

En provincias como Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa y La Rioja, más del 80% de los hogares depende de este combustible.

A pesar de esa fuerte demanda interna, el país mantiene un superávit en la producción de GLP, que alcanza aproximadamente 2,7 millones de toneladas anuales. Gran parte de ese volumen se genera a partir de la separación de líquidos del gas natural y del proceso de refinación del petróleo.

El crecimiento de la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta abre además nuevas perspectivas para ampliar la disponibilidad de GLP en los próximos años, consolidándolo como un recurso estratégico tanto para el abastecimiento interno como para el comercio regional.

Hacia una agenda energética regional

En el marco de este escenario, el sector del GLP en América Latina avanza también en la construcción de una agenda energética común. En noviembre pasado, la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado firmó un acuerdo de cooperación con cámaras empresarias de Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú para compartir información técnica, regulatoria y comercial.

El acuerdo busca consolidar una red de cooperación entre las principales asociaciones del sector en la región y promover el rol del GLP como una herramienta clave para ampliar el acceso a energía moderna, segura y más limpia en América Latina.

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