Balance 2025 ante inversores
Marín anunció un plan de inversión de US$ 6.000 millones en 2026 y apuesta a que YPF juegue “en primera” en shale global
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció este 27 de febrero de 2026 que la compañía proyecta invertir alrededor de US$ 6.000 millones durante este año con el objetivo de posicionarse como un operador shale “de clase mundial”. Lo hizo durante la presentación de los resultados 2025 ante inversores y analistas, en la que ubicó a Vaca Muerta como el eje del crecimiento y a los proyectos de infraestructura como el puente hacia un salto exportador.
Según detalló Marín, el 70% de la inversión prevista estará destinado a la formación no convencional, con una meta de producción de 215.000 barriles por día. El número, remarcó, implica un crecimiento del 120% frente a diciembre de 2023, momento en el que asumió la actual gestión. En esa misma línea, el ejecutivo estimó que la petrolera podría alcanzar un EBITDA de US$ 6.000 millones en un escenario de precios del crudo cercanos a los US$ 60 promedio, lo que representaría un incremento del 50% respecto de 2023.
El anuncio se enmarcó en el Plan 4x4, desde donde la compañía busca consolidar un portafolio de proyectos capaces de multiplicar la escala de la industria. Marín anticipó que la estrategia permitiría generar exportaciones por más de US$ 30.000 millones y crear más de 40.000 nuevos puestos de trabajo, apalancados en el desarrollo de gas y petróleo no convencional, midstream y nuevos esquemas de comercialización.
Argentina LNG y VMOS, los dos motores del salto exportador
Tras la firma del Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA) -de carácter vinculante- con Eni y XRG, Marín indicó que el proyecto Argentina LNG buscará este año cerrar su financiamiento y lanzar licitaciones para la construcción de las primeras líneas de transporte. El esquema, de acuerdo con lo presentado, implica una inversión en infraestructura de US$ 20.000 millones, a lo que se suman US$ 10.000 millones para el desarrollo de bloques de gas en Vaca Muerta. En la nueva sociedad, YPF tendrá una participación del 35%.
En paralelo, avanza el proyecto que lidera Southern Energy, del cual YPF forma parte, con la construcción del gasoducto y la firma de los primeros contratos de exportación en firme. En el tablero de la compañía, ambos desarrollos aparecen como piezas complementarias para asegurar volúmenes, transporte y contratos de largo plazo, condiciones necesarias para que el LNG argentino gane competitividad.
En petróleo, Marín puso el foco en Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Con su puesta en funcionamiento, sostuvo, la industria dará un “salto cuantitativo” en exportaciones de crudo. A un precio promedio de US$ 65 por barril, el proyecto podría generar US$ 13.000 millones adicionales de exportaciones por año, con una capacidad de transporte de 550.000 barriles/día hacia 2027. La obra, informó, registra un 54% de avance.
La agenda de “licencia social” y capital humano también ocupó un lugar central. Marín destacó la capacitación y la seguridad como pilares del crecimiento y señaló que el Instituto Vaca Muerta ya es una realidad, con más de 13.000 inscriptos en los primeros cursos para futuros trabajadores de la industria.
En Downstream, la hoja de ruta contempla finalizar las obras NEC en la Refinería Luján de Cuyo y continuar con la optimización de las refinerías, que en el último año registraron niveles récord de procesamiento de crudo, según indicó la compañía. A su vez, YPF avanza en la transformación de su red de estaciones de servicio, con un rediseño integral de la experiencia del cliente y el desarrollo de nuevas tiendas.
Con estas definiciones, Marín planteó que 2026 será clave para la concreción y puesta en marcha de los principales proyectos exportadores y para consolidar a YPF como un actor relevante del sector energético a nivel internacional. En la práctica, el éxito del plan dependerá de la ejecución simultánea de tres frentes: sostener la productividad en Vaca Muerta, destrabar financiamiento e ingeniería del LNG, y completar la infraestructura crítica, como VMOS, que permite convertir producción incremental en dólares de exportación.