2026-01-23

Exportaciones y descarbonización

Argentina podría duplicar su producción de hidrocarburos con un 6% más de emisiones

Argentina enfrenta el desafío de incrementar su producción de gas y petróleo para fortalecer las exportaciones sin desatender la agenda ambiental.

En ese contexto, informes elaborados por la Academia Nacional de Ingeniería y el Instituto de Energía de la Universidad Austral sostienen que duplicar la producción de hidrocarburos en los próximos cinco años tendría un impacto mínimo en las emisiones de dióxido de carbono y podría ser compensado con herramientas ya disponibles.

Según los estudios, el país emite actualmente cerca del 1% del total global de COâ‚‚ equivalente. Del total de emisiones nacionales, aproximadamente el 50% corresponde al sector energético y apenas el 6% se vincula a emisiones fugitivas asociadas a la producción y transporte de gas y petróleo. En términos absolutos, esto representa alrededor de 0,024 gigatoneladas.

Bajo este esquema, una duplicación de la producción destinada a la exportación implicaría un incremento estimado del 6% en esas emisiones, un volumen considerado manejable y compensable mediante la reducción de fugas con tecnología, mejoras de eficiencia y soluciones basadas en la naturaleza.

“El desafío no es dejar de producir hidrocarburos, sino reducir sus emisiones con eficiencia, tecnología y mecanismos de captura”, afirmó Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral.

Los informes también destacan que Argentina presenta una situación particular en el escenario global. De acuerdo con mediciones satelitales difundidas por la NASA, el país no solo emite, sino que también absorbe emisiones, una metodología que aún no está plenamente incorporada a los estándares internacionales, pero que refleja una capacidad diferencial en materia ambiental.

El contexto internacional refuerza este enfoque, especialmente para los países en desarrollo. Entre 1970 y 2024, la demanda energética mundial se triplicó,  mientras que la participación del carbón se mantuvo constante en torno al 27%. Asia, principal motor del comercio global, incrementó su participación en el consumo energético mundial del 15% al 49%, con matrices dominadas por el carbón.

En ese escenario, los especialistas subrayan que el crecimiento económico global continúa demandando energía accesible y confiable. La transición hacia matrices más limpias, sostienen, no excluye a los hidrocarburos, sino que requiere gestionarlos con inteligencia, incorporando tecnologías de captura, electrificación segura y mejoras de eficiencia que permitan reducir su huella ambiental.

Argentina cuenta además con ventajas estructurales: abundantes recursos de gas y petróleo, alto potencial solar y eólico, extensos territorios aptos para forestación y reforestación y capacidad de absorción de emisiones. Estas condiciones le permitirían, incluso, posicionarse en mercados internacionales de bonos de carbono.

“Tenemos recursos extraordinarios para crecer y, al mismo tiempo, avanzar hacia las cero emisiones netas con un camino propio y realista”, concluyó Carnicer, sintetizando una visión que busca compatibilizar desarrollo económico, seguridad energética y compromiso ambiental.

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