2025-08-31

Argentina y la energía solar

El sector solar busca despegar: CADER e INTI lanzan un censo para mapear la industria fotovoltaica

La Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), puso en marcha un censo nacional para relevar a las empresas que integran la cadena de valor del sector fotovoltaico.  Martín Dapelo, referente de CADER, explicó los objetivos de la iniciativa y el diagnóstico sobre la situación de la energía solar en el país en una entrevista en Modo Shale.

Dapelo informó que Argentina cuenta hoy con casi 2 gigawatts de potencia instalada en grandes parques y alrededor de 3.000 usuarios de generación distribuida, es decir, hogares, comercios o industrias que instalan paneles para autogenerar energía y vender excedentes a la red. La cifra está muy por debajo de la meta prevista en el Plan Nacional de Energía y Cambio Climático, que proyectaba 30.000 usuarios para 2025.

Oportunidades tenemos un montón, porque si uno mira la región, en Brasil hay 3,6 millones de usuarios de generación distribuida y nosotros apenas 3.000. Eso muestra que en la región se puede, y Argentina tiene que tomar ese rol”, subrayó Dapelo.

Argentina y la región

La comparación regional muestra una diferencia notable: mientras Brasil y Chile avanzaron con políticas sostenidas, en Argentina las crisis económicas y la falta de planificación de largo plazo ralentizaron el desarrollo.

El relevamiento busca construir una “foto” actualizada de la industria. Según explicó Dapelo, el objetivo es contar con datos sobre empleo generado desde 2015, localización geográfica de las empresas, participación de género y capacidad técnica instalada.

Hoy no tenemos datos certeros sobre el empleo que se generó en el sector fotovoltaico. El censo es fundamental porque cada medida que se tome o no se tome en política energética impacta en miles de puestos de trabajo”, destacó.

El censo no está dirigido a usuarios finales, sino a proveedores de la cadena de valor: importadores, instaladores, diseñadores y comercializadores de equipos. A través de la plataforma digital desarrollada junto al INTI (disponible en el sitio de CADER), las empresas podrán registrar información que permitirá procesar resultados hacia fin de año.

Mientras más fiel sea la foto del sector, más herramientas vamos a tener para sentarnos a discutir planes y programas con los distintos niveles de gobierno”, señaló Dapelo, al remarcar la importancia de que participen la mayor cantidad posible de compañías.

Bajos costos y falta de financiamiento

En paralelo al censo, Dapelo remarcó que el escenario tecnológico y de precios es hoy favorable. “La energía solar es la forma más barata de generar electricidad, tanto para una industria como para un comercio. Lo que falta en Argentina es financiamiento para cubrir la inversión inicial”, explicó.

Los costos bajaron de manera sostenida: hace apenas dos años un panel costaba cerca de 500 dólares y hoy ronda los 90. A nivel residencial, una instalación típica de 3 kilowatts implica una inversión de entre 3.000 y 3.500 dólares, mientras que en el ámbito industrial el costo promedio es de 0,60 centavos de dólar por watt.

Hoy la energía solar y la generación distribuida son la forma más barata de producir energía. Lo que necesitamos es que el Estado y los bancos generen herramientas de financiamiento accesibles para que más usuarios puedan sumarse”, insistió.

El sector solar argentino cuenta con uno de los niveles de irradiación más altos del mundo, especialmente en el noroeste. Aun así, el país registra apenas 80 megas de generación distribuida, frente a los 60 gigawatts instalados en Alemania, un país con menor nivel de radiación solar.

Dapelo subrayó que la información que surja del censo será clave para la discusión con los gobiernos nacional y provinciales. Permitirá avanzar en planes de capacitación, certificaciones de calidad y políticas de incentivo que acompañen al crecimiento del sector.

Además, destacó la necesidad de articular con el sistema educativo: escuelas técnicas, institutos terciarios y universidades. “Si queremos instalar un gigawatt de generación distribuida al 2030 necesitamos gente capacitada, y hoy la realidad es que no la tenemos”, advirtió.

 

Temas de esta nota
Te puede interesar