Tras la ola de frío polar
Nación comunicó que se normaliza el sistema de transporte de gas y levantan las restricciones al consumo en firme
La secretaría de Energía de la Nación informó que el sistema de transporte de gas natural en Argentina recuperó su estabilidad operativa luego de haber atravesado una situación de emergencia durante esta semana, producto de una intensa ola de frío polar que generó un pico inusual en la demanda energética.
Las bajas temperaturas registradas en gran parte del país desde comienzos de semana, con marcas por debajo de los 0 °C en muchas provincias, provocaron un incremento abrupto en el consumo domiciliario de gas.
Este aumento extraordinario forzó al sistema a operar al límite de su capacidad, y obligó a aplicar restricciones al consumo no prioritario para preservar el abastecimiento residencial.
Como consecuencia, durante varios días se implementaron cortes preventivos en el suministro a estaciones de GNC y a industrias con contratos firmes. También se interrumpió el servicio a usuarios con contratos interrumpibles, medida contemplada para situaciones excepcionales.
Sin embargo, tras una serie de acciones coordinadas entre distintos actores del sector energético, la situación comenzó a normalizarse.
Según informó el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), las presiones en los gasoductos y en las estaciones de regulación y medición se encuentran ya dentro de parámetros normales, lo que permitió levantar progresivamente las restricciones.
El Comité de Emergencia, conformado por transportistas, distribuidoras, la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación, CAMMESA, ENARSA y liderado por ENARGAS, resolvió dar por finalizadas sus tareas.
Se autorizó así el restablecimiento del suministro a estaciones de GNC e industrias con contratos firmes.
En la ciudad de Mar del Plata, una de las más afectadas por los cortes durante los días más críticos, la empresa distribuidora Camuzzi confirmó que el servicio está prácticamente restablecido en su totalidad.
A nivel nacional, las distribuidoras avanzan en el proceso de rehabilitación del consumo firme. Por su parte, las empresas transportistas se mantienen atentas a la evolución del sistema para, en las próximas horas, evaluar también la reactivación de los servicios interrumpibles, tanto para la demanda interna como para las exportaciones de gas.
Este episodio puso de relieve las tensiones que aún persisten en la infraestructura energética, especialmente durante picos de demanda invernales. Si bien se logró evitar una crisis mayor, el evento vuelve a poner en agenda la necesidad de inversiones estructurales en transporte y almacenamiento de gas para garantizar la seguridad energética en contextos climáticos extremos.