2025-05-30

Inversión récord y respaldo del RIGI

Southern energy avanza con acuerdos comerciales para el GNL

Argentina se prepara para ingresar al exclusivo club de países exportadores de gas natural licuado (GNL), gracias a un ambicioso proyecto que promete revolucionar la matriz energética nacional y consolidar al país como jugador clave en el comercio global del gas.

El eje del plan es la instalación de dos buques de licuefacción flotante (FLNG) en el Golfo San Matías, Río Negro, y la construcción de un gasoducto dedicado desde Vaca Muerta.

Así lo explicó Marcos Pourteau, FLNG Project Manager de Southern Energy, en un webinar organizado por MEGSA donde detalló cómo se gestó el proyecto, su estado actual y cómo será su puesta en marcha.

Tras el impulso clave del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), Argentina se sube a una ola global de transformación energética, con impacto geopolítico, económico y ambiental.

El primer hito del proyecto es la llegada del Hilli Episeyo, un buque FLNG operado por la empresa noruega Golar LNG. Actualmente en funcionamiento en Camerún, el buque será trasladado a la Argentina a mediados de 2027, una vez finalizado su contrato africano y luego de una actualización tecnológica en astilleros asiáticos.

"Este buque reconvertido, capaz de producir 2,4 millones de toneladas de GNL por año, ya acumula más de 9 millones de toneladas exportadas desde su puesta en marcha. Tiene capacidad para almacenar hasta 125.000 metros cúbicos de GNL y podrá cargar embarques de hasta 180.000 m³. Su tecnología, confiable y probada, representa el corazón operativo de la primera fase del proyecto", explicó Porteau.

La expansión no se hizo esperar. En septiembre de 2024, Golar LNG confirmó la decisión de inversión para un segundo buque, actualmente en proceso de conversión en un astillero de China. Esta unidad, más potente y moderna que el primero podrá producir 3,5 millones de toneladas de GNL anuales, con un consumo diario de 15,6 millones de m³ de gas natural.

"La operación simultánea de ambos FLNGs permitirá alcanzar una capacidad total de 6 millones de toneladas anuales, habilitando la construcción de un gasoducto de más de 500 km entre Vaca Muerta y la costa rionegrina. El volumen justifica la obra y reduce sustancialmente los costos logísticos y operativos", detalla el especialista.

El régimen especial contemplado en la Ley Bases fue determinante para destrabar la inversión. “Sin el RIGI, el proyecto no avanzaba”, explicó.

La normativa otorga beneficios fiscales, aduaneros y regulatorios para grandes inversiones exportadoras, alineando a Argentina con las prácticas internacionales del negocio del GNL, en el que participan potencias como Qatar, Australia y Estados Unidos.

El consorcio está integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). El objetivo es claro: llevar el gas argentino al mercado global, con foco en destinos como Brasil, Europa y Asia, donde se proyecta una demanda de hasta 700 millones de toneladas de GNL por año hacia 2040.

Más de 40 potenciales compradores ya fueron contactados y, según Southern Energy, la empresa que lidera el proyecto, existen al menos 15 propuestas firmes de compraventa bajo términos específicos.

El proyecto ya cuenta con Declaración de Impacto Ambiental aprobada por Río Negro y permiso de exportación nacional. La construcción del gasoducto dedicado, cuya decisión final se espera para fines de 2025, es el próximo gran paso.

Ambos buques compartirán infraestructura logística -remolcadores, transporte de personal y buques de apoyo-, generando importantes sinergias operativas y reducción de costos.

Pourteau señala que con más de 300 TCF (trillones de pies cúbicos) de gas técnicamente recuperable, Vaca Muerta representa una de las mayores reservas del mundo. Incluso si se activaran todos los proyectos de GNL previstos, sobrarían más de 90 TCF sin destino. Exportar es la única opción viable.

Argentina tiene así el potencial para alcanzar, y eventualmente superar, las 30 millones de toneladas de exportación anual, ubicándose entre los cinco principales exportadores globales. “No es una promesa: ya es un hecho”, aseguran desde el sector.

"Con inversiones en marcha, tecnología probada, respaldo legal y mercados interesados, Argentina se encamina a abrir una nueva era energética. La transformación del gas en divisas está en curso, y el país, por fin, comienza a jugar en las grandes ligas del GNL", concluyó.

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