Acuerdo entre Argentina y Paraguay
Cuánto más pagarán los usuarios por la energía de Yacyretá tras el acuerdo con Paraguay
El reciente acuerdo entre los gobiernos de la Argentina y de Paraguay forma parte del Plan de Reestructuración Financiera de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y tiene como objetivo garantizar la viabilidad de la entidad y el cumplimiento de sus compromisos. Pero los términos acordados implican un costo de la electricidad allí generada que reconocen un precio 64% superior al que se venía pagando hasta hoy.
El entendimiento de ambos países con la EBY busca optimizar el suministro energético entre la Argentina y Paraguay, establece un nuevo esquema de planificación en la utilización de la energía generada en la central hidroeléctrica y permite las condiciones de financiación adecuada para continuar con las obras de construcción de la represa anexa de Aña Cuá, hoy paralizadas.
Otra motivación en el impulso de la medida es la disponibilidad de potencia en condiciones de alta exigencia operativa toda vez que en situaciones críticas, como picos de demanda o emergencias, el Acuerdo permitirá que ambas partes puedan acceder a la totalidad de la energía generada por Yacyretá, siempre que sea técnicamente viable y haya acuerdo de ambos países.
En ese sentido, se propicia regular la cesión de energía, estableciendo que la Administración Nacional de Electricidad (Ande), y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) podrán retirar hasta el 50 % de la producción de la central en condiciones normales, aunque en caso de que uno de los sistemas requiera más energía y la otra parte acceda voluntariamente a cederla, podrá hacerlo dentro de los límites operativos establecidos.
En ese renovado contexto de cooperación, también se decidió asegurar una previsión de pagos en plazos definidos y la aplicación de un enfoque basado en déficit cero evita el endeudamiento adicional y promueve una planificación financiera responsable. Es búsqueda de sostenibilidad de las cuentas de la EBY hizo que el Gobierno nacional reconociera un valor de US$28 por megavatio hora por la energía suministrada.
Esta decisión que forma parte del Plan de Reestructuración Financiera de la entidad tiene como objetivo garantizar la viabilidad de la entidad y el cumplimiento de sus compromisos, y que evita generar compensaciones con partidas presupuestarias del Estado Nacional reconoce un costo de la energía que resulta un 64% superior a los US$17 por megavatio hora que se venía pagando.
Es decir que el precio de la energía que entrega al sistema la mayor generadora de electricidad de la Argentina se encareció sensiblemente y su impacto se reflejará en el costo monómico que pagan todos los usuarios del servicio, de manera de evitar recurrir a compensaciones del Tesoro Nacional, eliminando la acumulación de deuda y garantizando un flujo de fondos sostenibles.
La Central Yacyretá durante 2022 registró un récord de generación mensual al llegar a su potencia máxima por encima de los 3000 Mw, gracias a la puesta en servicio de las 20 unidades generadoras y al aumento en el caudal en el Río Paraná, lo que se estima es el equivalente al 45% de lo producido por las represas hidroeléctricas del país.
Las obras de Aña Cuá
Esta redefinición del acuerdo no sólo busca cubrir los costos de operación y mantenimiento, sino también asegurar los necesarios para financiar el Plan de Rehabilitación de la Central, y el proyecto de ampliación de la capacidad de generación Aña Cuá, la cual debería estar operativa a fines de 2024 de acuerdo al plan original.
La obra de maquinización del brazo de Aña Cuá, que se paralizó el año pasado por falta de fondos, contempla la instalación de 3 turbinas con una inversión de US$400 millones, lo que le permitirá a la EBY ampliar entre un 10% y 20% la generación de energía eléctrica con un aporte de 2.000 gigavatios-hora (GWh) anuales de energía renovable.
La expansión de 276 Mw en la potencia instalada de la represa prevé utilizar 1.500 metros cúbicos por segundo del vertido ecológico contemplado en el proyecto original de la década del 70, que será transformado en energía por la instalación de tres nuevas turbinas tipo Kaplan de 90,20 Mw de potencia cada una.
Las obras en el brazo Aña Cuá se iniciaron en junio de 2020 y generaron 800 empleos directos y más de 2.500 puestos de trabajo indirectos; y hasta su paralización dinamizaron las economías de Ituzaingó (Corrientes) y Ayolas (Paraguay) en ambas márgenes del río.
Las obras estaban siendo ejecutadas por el Consorcio Aña Cuá ART integrado por las empresas Astaldi, Rovella Carranza y Tecnoedil, bajo la supervisión de la Gerencia de Obras de Aña Cuá de la Entidad Binacional Yacyretá y las consultoras de inspección.