Inversiones
El sector eléctrico enfrenta nuevas postergaciones y dudas regulatorias
El mercado eléctrico argentino continúa estancado y con signos de deterioro estructural, pese a los esfuerzos iniciales del Gobierno por reordenar el sistema y generar confianza en el sector.
Así lo advierte un informe reciente de la consultora Aleph Energy, que analiza una serie de medidas, postergaciones y decisiones contradictorias que, lejos de acelerar una transformación largamente esperada, refuerzan la percepción de un sistema intervenido, poco predecible y de difícil acceso para nuevas inversiones privadas.
El documento utiliza una metáfora clara: el mercado eléctrico está "en terapia intensiva" desde hace años y aún no logra pasar a "terapia intermedia", pese a las promesas de cambio, la intención de avanzar hacia un sistema competitivo y el interés manifiesto de actores privados- tanto actuales como potenciales- en participar del sector.
Una de las señales más visibles de esta parálisis institucional dice el informe es la nueva postergación del proceso de concesión de las centrales hidroeléctricas, cuya licitación debía comenzar a principios de abril.
El vencimiento del plazo para lanzar los pliegos fue el 10 de abril, seguido de una prórroga de 15 días, que también expiró sin avances concretos. Esto genera inquietud, ya que se esperaba que a esta altura del año estuvieran publicadas las bases, definidas las fechas para la presentación de ofertas y programada la adjudicación antes del 11 de agosto, cuando se cumplen dos años del vencimiento de las concesiones actuales.
La Resolución Conjunta 2/2025, emitida recientemente, reitera pasos administrativos que ya se daban por resueltos: designación de los responsables de redactar los pliegos, de preparar la documentación para el llamado a concurso público internacional, y de conformar la comisión evaluadora.
También se encomendó a CAMMESA la preparación del Data Room y a ENARSA la obtención de las tasaciones de los complejos hidroeléctricos. Sin embargo, no se fijó ninguna fecha concreta para lanzar el concurso, lo que sugiere que el proceso se postergaría al segundo semestre, o incluso hasta 2026.
El segundo foco de preocupación es la nueva dilación en el proceso licitatorio para la incorporación de sistemas de almacenamiento de energía (Battery Energy Storage Systems, BESS) en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Esta infraestructura es clave para mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico en momentos de alta demanda y para facilitar una mayor integración de energías renovables.
La tercera señal de alerta, según Aleph, tiene que ver con la reciente Programación Estacional de Invierno, aprobada por la Secretaría de Energía, que fijó el precio estacional de la electricidad en 57 USD/MWh para el período mayo-octubre de 2025. Este valor contrasta fuertemente con el costo estimado por CAMMESA, de 89 USD/MWh, impulsado por los altos costos de abastecimiento, incluyendo importaciones de combustibles.
Este desfasaje implica que incluso los usuarios que ya no deberían recibir subsidios *como los residenciales de altos ingresos (segmento N1) y los grandes consumidores- seguirán pagando apenas el 64% del costo real del suministro.
Desde la consultora que dirige el ingeniero Daniel Dreizzen remarcan que este tipo de señales, aunque pasan inadvertidas para la opinión pública general, son seguidas muy de cerca por los inversores nacionales e internacionales
“Estas señales evidencian improvisación del Estado en la implementación de políticas concretas, dudas sobre la real voluntad de reducir subsidios, y ponen en cuestión la posibilidad de establecer un mercado eléctrico competitivo basado en reglas claras y sostenibles”, concluye el informe.