Perspectiva regional
Expertos analizan las claves para acelerar la transición energética en Latinoamérica
La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) presentó el DSO Brief “Nuevas sinergias entre electricidad y telecomunicaciones: retos de infraestructura y servicios compartidos”, un informe que explora el impacto de la convergencia entre ambos sectores y su potencial para impulsar el desarrollo energético y digital en América Latina.
Según el estudio, la masificación de la electrificación, la incorporación de tecnologías inteligentes y la expansión de redes de fibra óptica y 5G crean un entorno favorable para la integración de estos sectores.
Esta convergencia permite no solo optimizar la red eléctrica para la transición energética, sino también mejorar la conectividad en zonas alejadas, facilitando el acceso a información y servicios digitales.
Entre los beneficios más destacados de esta sinergia se encuentran: la optimización de la infraestructura; el mayor acceso a energías renovables promoviendo la descarbonización; la expansión de la conectividad; y una mayor resiliencia y sostenibilidad.
A pesar de las ventajas, el informe también destaca una serie de desafíos que deben abordarse para garantizar una integración exitosa. Entre ellos, la necesidad de una regulación que facilite la infraestructura compartida con un marco de compensación adecuado, normas técnicas claras y estrategias para minimizar el impacto urbano y ambiental.
El estudio de ADELAT propone medidas concretas para superar estos desafíos, como un marco regulador actualizado; inversión en infraestructura inteligente; colaboración público-privaday desarrollo de estándares técnicos unificados.
El informe concluye que la interconexión de los avances tecnológicos en electricidad y telecomunicaciones será fundamental para el desarrollo sustentable de América Latina.
ADELAT reafirma su compromiso con la generación de conocimiento y destaca que el trabajo conjunto entre distribuidores eléctricos, empresas de telecomunicaciones, reguladores y la sociedad será esencial para garantizar un modelo energético eficiente, resiliente y equitativo.