Panorama político de Vaca Muerta
Vaca Muerta: el eje Neuquén-Brasil y el reino de lo posible
Todos los caminos conducen al complejo industrial paulista. Al menos en esta etapa de la historia de Vaca Muerta. Primero fue Jair Bolsonaro, que al mirar el shale gas como opción omitió todo lo que pudo su grieta particular con Alberto Fernández. Ahora el gobierno de Luis Inacio Lula Da Silva, también abre oportunidades a la producción neuquina.
Lo dijo el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa: para Brasil los 16 dólares por millón de BTU en el mercado del GNL pueden ser una desmesura en las postrimerías de una reserva no convencional como la de Neuquén.
La caída de la producción boliviana oficia de antesala para esa expansión, que en octubre encontrará una nueva vía de salida para el atolladero que impide la llegada de modo directo del gas no convencional hacia el norte de Argentina. Finalmente, es el plazo para la entrada en operación de la reversión del Gasoducto Norte. De este modo, las productoras con bloques en Neuquén podrán colocar excedentes en siete provincias que dejarán de depender de los envíos bolivianos.
Es lo que aceleró que Bolivia ofrezca utilizar su infraestructura ociosa para tender un puente hacia el complejo industrial paulista. Pero podría no ser la única opción.
Figueroa y Petrobras, la estatal brasileña, tuvieron una cumbre luego de la participación del gobernador en la Expo Río Oil and Gas, encuentro en el que participó el director de Transición Energética de la compañía Mauricio Tiomno Tolmasquim. Los antecedentes en el corto plazo: el gobernador neuquino, junto a su par de Río Negro, Alberto Weretilneck habían posado para la foto junto a Lula en el encuentro que mantuvieron en junio pasado.
Este miércoles, antes del encuentro con representantes de la empresa, el neuquino habló de apuntalar el desarrollo de un gasoducto directo entre Neuquén y Brasil.
Fiel a una buena tradición provincial, el gobernador despliega su propia agenda regional en medio de los profundos coletazos que emanan de la crisis macroeconómica en esta nueva etapa. Los efectos de ese cuadro de situación en la imagen presidencial en la foto del momento, y el ajedrez geopolítico-autóctono-discursivo en torno al proyecto LNG Argentina, más que recomiendan esa incursión y persistencia de Neuquén.
La escala regional es esa primera instancia que permite ir a lo que queda más cerca. Brasil, si quisiera, podría liberar los recursos para un tendido que permita una aceleración de la producción de Vaca Muerta. Es el “win-win” en el que el país y la provincia ganan, y el vecino país se garantiza combustible para su motor industrial a un precio más competitivo y sostenido que el imponderable mercado global.
Para Neuquén significaría ampliar el horizonte de corto y mediano plazo del gas, que hasta este momento sigue encontrándose con el interrogante de qué hacer con tantos recursos en el momento de baja de la demanda estacional, fuera del ciclo mayo-septiembre. Lo del petróleo, está claro, marcha por un carril a la velocidad crucero estipulada. Las obras del plan Duplicar de Oleoductos del Valle y el bombeo hacia Chile, plantean un escenario de crecimiento hacia el Atlántico y hacia BioBío, en Chile.