Inversiones en infraestructura
Neuquén trazó un plan de conectividad vial para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta
Las regalías de monetización del shale neuquino son para generar fundamentalmente el Neuquén que va a venir después de Vaca Muerta y para desarrollar la infraestructura que requiere toda la provincia.
Bajo esta premisa, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anticipó que "vamos a hacer 600 kilómetros de rutas en los próximos cuatro años. Más del 50 por ciento de lo que se ha pavimentado en esta provincia en todos los años anteriores”, y detalló que en la actualidad existen 1.100 kilómetros de rutas provinciales pavimentadas.
En esta línea el mandatario reconoció que “nadie quiere perder la monetización del subsuelo, no queremos ser Venezuela”. Y amplió: “Venezuela tiene gas y petróleo para mil años, no lo va a extraer, va a quedar ahí abajo. Entonces, creo que nosotros tenemos otra responsabilidad, otro futuro, otras acciones, otro cambio de paradigma para vivir”.
Explicó que gran parte de los kilómetros a pavimentar está en la zona de influencia de Vaca Muerta. “La gran mayoría de estas rutas serán financiadas a través de un trabajo conjunto con las empresas”, señaló.
Para los 155 kilómetros restantes, el gobernador indicó que se buscarán fuentes de financiamiento diversas: “Estamos en proceso de obtener 500 millones de organismos multilaterales de crédito. Ya estamos por cerrar 100 millones con la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe Corporación Andina de Fomento)”.
Entre las rutas específicas incluidas en el plan se destacan la ruta 7, considerada sumamente necesaria” en Vaca Muerta, la 6 en Rincón de los Sauces, el tramo de la 43 desde Las Ovejas hasta Varvarco, con el desvío hacia Manzano Amargo incluido; la continuación de la ruta 23, que ya estaba iniciada pero no pagada, y las rutas en el sur de la provincia, que darán acceso a comunidades como Meliquina y Lolog.
El mandatario provincial mencionó otros proyectos importantes, como la pavimentación de la ruta provincial 11, desde el empalme de la 13, una obra muy solicitada debido al mal estado de la vía en invierno; la ruta 67 y la duplicación de las rutas 7 y 51 y 22.
El gobernador insistió también en su propuesta de asumir el control de las rutas nacionales en la provincia: “Estamos avanzando para que la Nación nos transfiera la concesión de esas rutas. Creemos que en el próximo mes lo vamos a lograr. Tanto Río Negro como Neuquén queremos manejar las rutas nacionales que están siendo abandonadas”.
Figueroa explicó que, una vez transferidas, se implementará un sistema de peaje: “Lo fundamental es que ningún vehículo particular de la provincia del Neuquén pagará peaje. Pero sí lo harán las empresas cuyos camiones, a veces sobrecargados, destruyen nuestras rutas y fondos propios”.
Con estas medidas, el gobierno de Neuquén busca mejorar significativamente la infraestructura vial de la provincia, facilitando la conectividad y el desarrollo económico de la región.