El análisis del 2024
La magnitud del derrumbe de las importaciones aporta al superávit de la balanza energética
El superávit de la balanza energética que se pronostica para este 2024 no sólo se explica por el mejor desempeño exportador, en particular de los envíos de petróleo al mundo, sino que hubo una sensible reducción de las importaciones de todos los productos energéticos. A tal punto es el aporte de caída de las compras externas que para el presente año se anticipa una del 42%, es decir una necesidad menor de divisas para importaciones de US$ 3.298 millones a lo largo de los presentes 12 meses.
Tan sólo en los primeros seis meses del año se verificó una aguda contracción en las importaciones rubro combustible y energía, del orden del 55%, el equivalente a unos US$ 2.528 millones. En este caso la cifra se conformó tanto por una disminución de los precios internacionales del 11% como del 50% en las cantidades, lo que contribuyó a la disminución en el monto total de las importaciones de todos los productos energéticos.
De acuerdo a cifras oficiales citadas por la consultora Economía & Energía (E&E), las compras externas de GNL en el arranque del año se redujeron en US$ 783 millones con relación al primer semestre de 2023, gracias a una disminución de los precios del 38% y a una caída de las cantidades del 58%. En similar sentido, las importaciones de gasoil se redujeron en US$ 779 millones, centralmente por la disminución de los volúmenes.
En el caso de los volúmenes de los principales energéticos que requiere el país, durante el primer semestre se registró una importante disminución, tanto de los volúmenes de GNL con una retracción de 5 MMm3/d como de gas natural de Bolivia de -1,6 MMm3/d, respecto al mismo período del año pasado.
De este modo, en la primera mitad del año las importaciones de gas natural y GNL verificaron una contracción interanual del 44%, en tanto que los volúmenes importados de gasoil disminuyeron un 50%, mientras que las naftas se ubicaron un 71% por debajo de los volúmenes registrados en similar período de 2023.
En conjunto, el valor de las importaciones fue el más bajo desde 2009, excluyendo la anómala caída de las importaciones en 2020 producto de la pandemia.
El mercado del gas
Durante el primer semestre de 2024 las importaciones de gas natural desde Bolivia y GNL mantuvieron la tendencia decreciente de los últimos años, ubicándose en valores cercanos a los que se registraron a fines de la primera década del presente siglo. Así, el monto de las importaciones entre los meses de enero y junio totalizó los US$ 632 millones, un 55% por debajo del promedio verificado durante los 10 años previos, incluso cuando en el corriente año el precio de importación se ubicó un 24% por encima del promedio entre 2014 y 2023.
Luego de 20 años de contratos de suministro, para el presente año se contemplan importaciones de gas natural desde Bolivia por 4 MMm3/d hasta septiembre, luego de dicha fecha no se consideran importaciones por la esperada entrada en operación de la reversión del Gasoducto del Norte.
Para el GNL se contemplan los 28 cargamentos ya adjudicados para el año y se espera que se importan tres cargamentos adicionales en agosto y otros dos buques en septiembre.
Con el gasoil, en el mismo período las compras al exterior continuaron reduciéndose con relación a los volúmenes registrados en 2022 y 2023, en un contexto de caída de la demanda local. Esta retracción, en combinación con la reducción de los precios, determinaron que el monto de las importaciones de gasoil estuviera un 77% por debajo del valor del año 2022, cuando el inicio de la guerra en Ucrania, entre otros factores, disparó los precios internacionales. Desde una perspectiva de largo plazo, se prevé que el monto de las importaciones de gasoil se ubicó durante el primer semestre del corriente año un 41% por debajo del promedio de las últimas dos décadas.
La proyección del año
El desempeño de la balanza comercial que se anticipa positivo por encima de los US$ 5.000 millones para todo 2024, contempla una proyección de las importaciones en torno a los US$ 4.600 millones, en tanto que para el próximo año con un saldo favorable de intercambio de unos US$ 7300 millones, se espera que el nivel de compras se reduzca en un 29% hasta alcanzar valores históricos de US$ 1.350 millones.
Visto así, las importaciones energéticas mantendrían su tendencia decreciente en el próximo año, producto del menor requerimiento de líquidos y gas natural ante el aumento en la capacidad de evacuación de gas natural desde la cuenca neuquina. Sin embargo, en el próximo año el aumento previsto de los precios internacionales determinaría un mayor monto de importaciones de GNL, a pesar de la disminución de los volúmenes.
En ese equilibrio, las importaciones de gasoil se reducirían en más de US$ 1.000 millones durante 2024, proceso que se explica centralmente por la disminución de los volúmenes, una tendencia que se reforzaría el próximo año, producto del menor requerimiento de combustibles líquidos para usinas térmicas, en un contexto de mayor disponibilidad de gas natural local.
Finalmente, también para este año se prevé un menor monto en las importaciones de gasoil que el previsto hasta el momento, fundamentalmente por la disminución de los precios, y una disminución aún mayor en los volúmenes de naftas, dada la caída verificada en el consumo durante el primer semestre del año.