2024-05-24

Combustibles para el shale

¿Cuánto diésel consumen los "pulmones" de Vaca Muerta?: las alternativas que se evalúan para los sets de fractura

Una de las principales actividades que motoriza la actividad de Vaca Muerta es el fracking. A la fecha, ya hay diez sets de fractura trabajando en los yacimientos con objetivo shale y se espera que cada mes se vean entre 1400 y 1600 etapas de fractura, si no es que este año puede superarse ese techo.

Sin embargo, uno de los temas que empezó a interesar a la industrial hidrocarburífera es cómo reducir las emisiones en todas sus operaciones, siendo la más difícil el fracking. Con los perforadores, comenzó a probarse pilotos de electrificación; pero en los sets algo similar parece lejano y se intentan otros métodos.

Por cada etapa de fractura, los sets consumen entre 10.000 y 12.000 litros de diésel. Además, el fracking es una operación clave dado que acapara el 60% de la inversión de los pozos horizontales de Vaca Muerta, cuyo costo ronda los 10 millones de dólares cada uno.

Las emisiones incluyen dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, metano y demás gases que significan un desafío contenerlos. Las operadoras, que en su mayoría son internacionales y buscan estandarizar sus políticas ambientales, quieren llegar al Net Zero (ninguna emisión contaminante) hacia el 2050.

En la Legislatura de Neuquén, el diputado provincial y exsecretario nacional de Energía, Darío Martínez, presentó un proyecto para "gasificar" los sets de fractura. El objetivo es que los sets reemplacen los motores por alternativas como las bombas a GNC, las turbinas de GNL o los kit bi-fuel que combinan con gasoil.

"Queremos que las empresas reconviertan los motores de fractura de diesel a gas y así disminuir las emisiones que las empresas generan al operar en Vaca Muerta", dijo Martínez en la comisión de Hidrocarburos y Energía de la legislatura neuquina.

YPF y Pluspetrol ya implementaron distintos métodos, como las bombas a GNC que requieren una asistencia con camiones que transporten el combustible. No obstante, en el set de fractura no se cambian todos los motores sino que se añaden estas bombas o turbinas para ahorrar unos 1000 litros de diésel por fractura.

Expertos consultados por Mejor Energía consideran que podría considerarse, como principio para un cambio de paradigma, una flota de sets propulsados a gas en aquellos yacimientos con mucho gas asociado. En vez de ventearlo, podría usarlos en los kit bi-fuel, que usan un 50% de gas y un 50% de diésel.

El gas asociado es uno de los tantos desafíos técnicos de Vaca Muerta, donde el principal negocio está en el petróleo shale y se está aguardando infraestructura clave para transportar gas (como los compresores del gasoducto Néstor Kirchner y la finalización de la reversión del Gasoducto Norte).

El recorrido para llegar al menos a un set que sea 100% a gas es también parte de la nueva curva de aprendizaje del shale neuquino y las exigencias a nivel internacional para que los hidrocarburos de exportación cuenten con un sello de baja huella de carbono.

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