2023-07-11

Inversiones en petroquímica

Con más gas a la vista, se acelera un proyecto de US$1.200 millones

La ampliación del sistema de transporte de gas natural permite anticipar el incremento de producción desde Vaca Muerta, pero a la vez buscar acelerar algunos proyectos que podrán monetizar la molécula.

En particular, el tramo inaugurado del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner permitirá utilizar más gas por parte de la industria petroquímica. Profertil es la principal productora nacional de urea granulada y responsable del 60% de la demanda del campo argentino -equivalente a 1,3 millones de toneladas de fertilizante-, el resto se importa a precios aún por encima del promedio histórico.

La compañía tiene su planta productiva en el puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca, desde 2001, pero desde 2015 cuando se consolidó la tendencia importadora de urea viene cultivando la idea de duplicar su capacidad en un predio lindero y que ya se encuentra destinado a la nueva línea.

El paquete accionario de Profertil es propiedad en un 50% de YPF y el otro de la canadiense Nutrien, un gigante global de los fertilizantes, que no terminan de dar sus avales para dar el gran salto de producción y poder abastecer el requerimiento local y buscar saldo exportable a la región.

Pero a pesar de estar dadas todas las condiciones de negocio para el anuncio de una inversión actualizada de casi US$ 1.2000 millones, la decisión se viene demorando todos estos años.

Hoy la conducción nacional de Profertil revisa los últimos detalles del proyecto de ingeniería de una nueva planta en colaboración con la italiana Saipem y el Grupo Techint -este último que no sólo construyó el mayor tramo del GPNK sino la misma planta de urea-, aseguraron fuentes de la compañía.

Con los planes redefinidos por la necesaria actualización tecnológica para lograr una reducción sustancial de las emisiones de CO2, la conducción de Profertil estaría en condiciones de elevar en 2024 a sus accionistas el plan para la toma de decisión final.

De concretarse, la producción de urea en el complejo de Bahía Blanca se duplicará hasta los 2,6 millones de toneladas, suficientes para sustituir todas importaciones por más de US$700 millones al año y generar una exportación adicional por US$ 220 millones.

En ese contexto, la puesta en marcha del GPNK convalida que la obra representa también una gran oportunidad para la agricultura argentina, para productores y consumidores, para la sustitución de importaciones y la generación de divisas.

El gas es una materia prima indispensable para industrias como la de los plásticos y la de los fertilizantes, en un proceso de agregado de valor industrial para obtener el fertilizante nitrogenado más utilizado del mundo.

En la actualidad, Profertil consume 2,5 millones de m3/día de gas natural proveniente de la Cuenca Neuquina, y las nuevas obras de infraestructura en distintas etapas de desarrollo permiten anticipar mayor disponibilidad de gas para orientar a la valorización en la industria petroquímica. Energía y agricultura, allí se cruzan como sectores estratégicos.

Precisamente la producción de fertilizantes, insumo fundamental para los cultivos, se desarrolla en un escenario global complejo donde la creciente demanda mundial de alimentos exige a los países productores un incremento sostenido de sus volúmenes exportados.

Con tan solo 3% de la tierra disponible para cultivos destinados a alimentar una población que en pocos años alcanzará los 8.000 millones de habitantes, la única solución a la vista es mejorar su productividad a base de nutrientes.

En el país, la demanda de fertilizantes se ha multiplicado por tres en los últimos 20 años y de tener un autoabastecimiento desde principios de siglo por más de una década el crecimiento de la producción granaria precisó que se complemente la oferta nacional de fertilizantes con importaciones, que costaron US$1.500 millones en los últimos 2 años.

El Tramo I del GPNK recientemente inaugurado transportará inicialmente 11 millones de metros cúbicos diarios de gas, y en los próximos tres meses podrá duplicar esos volúmenes con la puesta en marcha de dos nuevas plantas compresoras.

Esto significa casi 9 veces más gas de lo que diariamente consume la planta de urea por lo cual si el nuevo ducto a fines de año lograra liberar apenas 2,5 millones adicionales diarios para la industria de los fertilizantes se podría abastecer sin problema el proyecto.

Por otro lado, la presencia de un mercado altamente demandante de este fertilizante nitrogenado y de proximidad, como es Brasil -que anualmente importa unos 8 millones de toneladas y en el contexto donde conflictos geopolíticos pueden alterar el flujo de los fertilizantes- representa una gran oportunidad para que la Argentina incremente su rol como parte de la solución en materia de seguridad alimentaria global.

De lograrse exportar apenas unas 400.000 toneladas por año remanentes, esto generaría las divisas referidas por unos US$ 200 millones.

Profertil, además, tiene detalladamente estudiadas las alternativas de financiamiento del megaproyecto que incluiría el flujo propio de la planta actualmente en funcionamiento a pleno de capacidad las 24 horas; la colocación de deuda mediante la emisión de bonos verdes asociados a proyectos de sustentabilidad energética y alimentaria que tienen como fortaleza la disponibilidad de fondos globales y tasas más bajas que las de mercado, y el aporte de organismos de crédito regionales como el Banco Interamericano de Desarrollo -BID- o el Banco de Desarrollo de América Latina -CAF. Por este motivo, es que se afirma que para la industria petroquímica y la agricultura argentina la puesta en funcionamiento del GPNK también significa una gran oportunidad.

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