Proyecto clave
Montamat: "Urge licitar la obra civil del gasoducto Néstor Kirchner"
"El nuevo gasoducto va a aliviar la escasez de dólares en un modelo agotado de sustitución de importaciones, pero puede servir para proveer muchos más dólares de exportación en una estrategia alternativa de valor agregado exportable que la Argentina se debe. Urge licitar la obra civil e iniciar la construcción cuanto antes".
La frase pertenece a Daniel Montamat, ex secretario de Energía y ex presidente de YPF, quien calificó al gasoducto Néstor Kirchner como "el más importante del anunciado Plan Transport.Ar".
"El proyecto implica en una primera etapa unos 656 kilómetros, descongestiona el transporte del gas neuquino a los grandes centros de consumo, y permite que el gas proveniente de Vaca Muerta sea evacuado y consumido por industrias y centrales térmicas", apuntó.
"¿Por los tiempos que corren y las urgencias de llegar al próximo invierno no hubiera sido más conducente encargarle la obra a YPF en consorcio con otras petroleras con la condición de constituir al final un nuevo operador por fuera de los actuales transportistas?", se preguntó Montamat en una charla con Mejor Energía.
En cuanto a la plazos de construcción de la obra, el tramo Neuquén-Buenos Aires se licitaría en tres partes.
"La primera que fue judicializada,- se explayó el ex secretario de Energía- tiene como objetivo la contratación de los tubos de acero con costura. La adjudicataria del contrato por unos USD 436 millones fue la firma Techint. La segunda licitación es para adjudicar la obra civil. Y la tercera para la adquisición de válvulas. Está pendiente la licitación y adjudicación de la obra civil, cuyo costo se estima en unos 1100 millones de dólares. Sin obra civil no es posible enterrar los caños y la demora de la obra civil aleja el objetivo de tener construido el primer tramo del nuevo gasoducto Néstor Kirchner, antes del próximo invierno. Así, el costo de la primera etapa del proyecto ascendería a los USD 1.566 millones de dólares".
Sobre los orígenes del proyecto, el ex funcionario hizo un breve repaso y explicó que "la primera etapa del gasoducto troncal que une Tratayén (Neuquén) - Salliqueló (provincia Buenos Aires) ya se había licitado como obra privada al final de la administración Macri".
"El objetivo- agregó- era crea una nueva empresa transportadora troncal (Transportadora de Gas del Centro) con una licencia para hacerse cargo de la construcción del caño y cobrar un peaje a los usuarios del servicio para el repago de la obra. La congestión en la infraestructura para continuar con el desarrollo del gas de Vaca Muerta era ya evidente en esa época. Sobre todo en el período invernal cuando trepa el consumo residencial. El proceso fue suspendido cuando luego del resultado de las PASO en agosto del 2019 se hizo evidente que habría un cambio de administración y otro enfoque de política energética".
Más recientemente, agregó Montamat- "la nueva administración redefinió el proyecto y su traza, replanteó la política económica y energética, y convivió con la parálisis económica y las consecuencias de la larga cuarentena impuesta, hasta que la reactivación económica del año pasado (rebote de la caída de actividad del 2020) desnudó la realidad de que el camino elegido para la energía nos había retrotraído a los déficit del pasado con su fuerte impacto en las cuentas públicas y en las cuentas externas".
"La importación de energía volvió a demandar dólares a una economía que persiste en su autarquía, en su orientación productiva al mercado doméstico, en su énfasis en el motor del consumo interno, y en la venta de saldos al exterior. En fin, una orientación productiva que cíclicamente padece la restricción externa ", señaló.
En este contexto, el gobierno Nacional reflotó la traza del gasoducto original y le encargó a IEASA que se ocupe de la construcción de esta obra, ahora pública, que en su primera etapa aumentará la capacidad de transporte en unos 24 millones m3/d y proveerá dólares de sustitución de importaciones, reemplazando importaciones de GNL en invierno.
Concluida la segunda etapa el nuevo gasoducto troncal, generará una capacidad adicional de 40 millones de metros cúbicos diarios en promedio.
Finalmente, Montamat, cuestionó la falta de estrategia de largo plazo, "ya que se debería estar buscando nuevas demandas para el caño y nuevos cargadores (desarrollo petroquímico, planta de GNL), pero la ejecución de la obra viene demorada por desinteligencias burocráticas".