Entrevista en la AOG Patagonia 2026
Jorge Sapag: “Vaca Muerta significa un antes y un después para Neuquén, pero también para la República Argentina”
El exgobernador de Neuquén y uno de los principales impulsores del desarrollo no convencional destacó la transformación de la industria hidrocarburífera, analizó las perspectivas de producción y advirtió sobre la necesidad de diversificar la economía.
El ex dos veces gobernador de Neuquén Jorge Sapag, uno de los impulsores del desarrollo de Vaca Muerta, analizó el camino recorrido por la industria hidrocarburífera y analizó los desafíos de una nueva etapa de crecimiento. Lo hizo durante una entrevista exclusiva en el stand de Mejor Energía, en el marco de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026.
A más de una década del inicio de los primeros desarrollos no convencionales a gran escala, Sapag recordó las expectativas que existían cuando comenzaron a evaluarse las posibilidades productivas de la formación y destacó la transformación que experimentó la provincia.
“Son 15 años, ni siquiera 20, en los cuales empezamos a soñar desde la minería”, expresó. El exmandatario reconoció que en aquellos años resultaba difícil imaginar una industria con la dimensión actual, reflejada en el crecimiento de la producción, las inversiones y la presencia de empresas nacionales e internacionales.
“Vaca Muerta significa un antes y un después para Neuquén, pero también para la República Argentina”, afirmó, al destacar el impacto del desarrollo no convencional sobre el abastecimiento energético y la economía nacional.
Sapag subrayó que Neuquén concentra actualmente alrededor del 75% de la producción de gas y petróleo del país, según las cifras que mencionó durante la entrevista, y vinculó la expansión de Vaca Muerta con la recuperación del superávit comercial energético.
También recordó el escenario que atravesaba la provincia durante la declinación de los yacimientos convencionales y destacó el cambio que significó la incorporación de nuevas tecnologías de explotación.
En ese contexto, proyectó que la producción petrolera podría alcanzar los 2 millones de barriles diarios hacia 2035, aunque remarcó que el crecimiento de los hidrocarburos debe acompañarse de una estrategia más amplia de desarrollo económico.
“Tenemos que diversificar la economía, tenemos que generar cadenas de valor, y tenemos que aprovechar esta circunstancia para que la nación crezca”, señaló.
El exgobernador advirtió sobre los riesgos de una economía excesivamente dependiente de los recursos naturales y sostuvo que uno de los principales desafíos consiste en transformar la expansión energética en oportunidades para otros sectores productivos.
Los orígenes de Vaca Muerta y el desafío de sostener el desarrollo
Durante la entrevista, Sapag también recordó las dificultades políticas y sociales que acompañaron los primeros pasos de la explotación no convencional, especialmente las discusiones en torno a la fractura hidráulica y al acuerdo entre YPF y Chevron para el desarrollo de Loma Campana.
En ese recorrido, mencionó la sanción de la Ley provincial 2867, en agosto de 2013, que permitió avanzar con el proyecto, en medio de fuertes cuestionamientos de sectores políticos, sindicales y organizaciones sociales.
El exmandatario vinculó esas experiencias con su libro “Vaca Muerta, Tesoro y Faro”, donde reconstruye parte de las decisiones y negociaciones que marcaron el inicio del desarrollo no convencional en Neuquén.
Sobre el futuro de la actividad, consideró que el petróleo y el gas seguirán teniendo un papel relevante en la matriz energética mundial durante las próximas décadas, particularmente por el crecimiento de la demanda asociada a los centros de datos, la inteligencia artificial y otras actividades de alto consumo energético.
También destacó la posibilidad de ampliar las exportaciones de gas natural y señaló a los mercados asiáticos como potenciales destinos para los recursos de Vaca Muerta.
En relación con el escenario económico nacional, Sapag sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) puede acelerar las inversiones y contribuir a incrementar la producción. Además, destacó la importancia de la coordinación entre el Gobierno nacional y la Provincia para sostener el desarrollo energético.
La entrevista también incluyó una mirada sobre el presente político de Neuquén y el futuro del Movimiento Popular Neuquino (MPN), luego de la derrota electoral de 2023.
“Yo como dirigente del Movimiento Popular Neuquino he decidido personalmente tomar distancia de las batallas electorales con un objetivo único que es apostar a la gobernabilidad de la provincia de Neuquén”, afirmó.
En esa línea, consideró que el MPN debe asumir su papel como fuerza opositora y contribuir a generar las condiciones necesarias para que la gestión del gobernador Rolando Figueroa pueda avanzar con las obras de infraestructura que demanda el crecimiento provincial.
“Ahora el MPN tiene que entender desde el otro lado del mostrador, como oposición, que tiene que darle apoyo a la gobernabilidad”, sostuvo.