Mercado laboral
Vaca Muerta necesita talento: más de la mitad de los profesionales argentinos en el exterior evalúa volver
Un relevamiento de NUMAN entre 183 profesionales senior muestra que el 54% considera probable o muy probable regresar en los próximos tres años. El sector podría necesitar hasta 43.000 trabajadores directos adicionales hacia 2030.
La expansión de la industria energética argentina abre un nuevo desafío para Vaca Muerta y el resto de la cadena: conseguir profesionales con experiencia suficiente para acompañar el crecimiento. En ese contexto, el 54% de los argentinos del sector que trabajan en el exterior considera probable o muy probable volver al país en los próximos tres años, según un relevamiento de NUMAN.
El estudio, realizado entre 183 profesionales senior, muestra que un 14% ya analiza activamente la posibilidad de regresar, mientras que otro 40% está dispuesto a hacerlo ante una oportunidad laboral adecuada.
El dato adquiere relevancia frente a las proyecciones de crecimiento de la actividad energética. Según estimaciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), el sector podría requerir entre 30.000 y 43.000 nuevos trabajadores directos hacia 2030 para tareas vinculadas con perforación, fractura y operaciones, lo que representaría cerca de un 60% más de empleo que el nivel actual.
Qué piden para volver
El regreso del talento argentino no depende únicamente del salario. Entre los principales factores que podrían impulsar una vuelta, el 85% de los encuestados prioriza acceder a un rol ejecutivo o directivo, mientras que el 65% considera necesaria una compensación en moneda dura.
Además, el 48% espera cobertura para la relocalización familiar, el 47% pretende un paquete salarial equivalente al que recibe actualmente en dólares y el 42% reclama garantías contractuales.
Un 21% estaría dispuesto a ganar menos si el proyecto profesional resulta suficientemente atractivo.
Para Daniel Urman, director y cofundador de NUMAN, el crecimiento de la actividad energética está elevando la demanda de perfiles con experiencia específica para liderar operaciones complejas.
"Observamos un flujo de talento virtuoso más que una fuga de profesionales, porque la experiencia lograda en otros mercados puede convertirse en un activo para proyectos locales en la medida que existan propuestas capaces de atraerlos nuevamente", señaló.
El talento argentino sigue mirando al país
La distancia tampoco cortó el vínculo con la industria nacional. El 71% de los profesionales consultados asegura seguir semanal o diariamente las noticias del sector energético argentino, porcentaje que asciende al 74% entre quienes ocupan posiciones de Dirección o C-Level.
La predisposición a regresar también aumenta entre los perfiles de mayor experiencia. Sólo el 4% de los profesionales C-Level descarta volver al país, frente al 20% entre quienes ocupan posiciones de jefatura o coordinación.
"Para atraer a este talento hay que pensar una propuesta que esté a la altura de la experiencia que desarrollaron en otros mercados", sostuvo Leandro di Nardo, cofundador de NUMAN.
La mayoría de los consultados tiene una extensa trayectoria en la industria: el 55% acumula más de 20 años de experiencia y el 56% reside en el exterior desde hace más de una década. A su vez, el 55% trabaja en exploración, perforación y producción de petróleo y gas.
Seis de cada diez profesionales están radicados en Norteamérica y Europa. Estados Unidos es el principal destino individual, con el 26% de los casos.
Más demanda y mayor especialización
El crecimiento de Vaca Muerta se suma a nuevas oportunidades en GNL, infraestructura de evacuación, almacenamiento, generación e interconexión eléctrica, ampliando la necesidad de perfiles especializados.
A esa demanda se agregan nuevos conocimientos vinculados con automatización, gestión de datos, transformación digital y mejora continua.
"El desafío principal para los próximos años será contar con las personas capaces de llevar adelante una industria cada vez más tecnológica, especializada y exigente", concluyó Urman.
La Argentina enfrenta así una doble carrera: desarrollar la infraestructura necesaria para ampliar su producción energética y, al mismo tiempo, conseguir el talento capaz de operar esa expansión. Parte de esos profesionales ya tiene experiencia en mercados internacionales y, según el relevamiento, más de la mitad estaría dispuesta a volver si aparece el proyecto adecuado.