Mejor Energía en Houston
YPF sumará cuatro perforadores y apunta a los 250.000 barriles para la primera etapa del VMOS
La compañía acelerará de manera escalonada su actividad de perforación durante 2026 con el objetivo de elevar su producción neta. Lo anticipó el presidente de la compañía, Horacio Marín, en Houston.
YPF se prepara para dar un nuevo paso en su estrategia de crecimiento en la formación Vaca Muerta. El presidente de la compañía, Horacio Marín, informó que la petrolera prevé sumar este año cuatro equipos de perforación en forma escalonada, una decisión que busca sostener el incremento de actividad en shale oil y llevar la producción neta a 250.000 barriles diarios hacia finales de 2026.
“A partir del segundo semestre habrá un incremento significativo de la producción”, aseguró el ejecutivo en un diálogo con Mejor Energía, en Houston, en el contexto del CERAWeek 2026, la máxima cita global de la energía.
La suba de producción que proyecta YPF apunta a consolidar el crecimiento de sus bloques de petróleo no convencional para sincronizar con la inyección necesaria para la nueva infraestructura de evacuación que avanza entre Añelo y la costa de Río Negro.
"Vamos a sumar cuatro rigs de forma escalonada este año", afirmó Marín al referirse a la producción necesaria para el oleoducto exportador.
El incremento esperado para la segunda mitad del año aparece directamente vinculado con la primera inyección del VMOS, prevista para el tramo final de 2026 y el arranque de 2027, en línea con el cronograma que la industria viene siguiendo de cerca.
"De este modo vamos pasar de 200.000 barriles diarios de producción neta (volúmenes operados y no operados) hasta los 250.000 barriles a finales de año", sostuvo el presidente de la petrolera.
La compañía ya venía mostrando una curva ascendente en shale oil. En noviembre de 2025, YPF informó que había alcanzado 200.000 barriles diarios de producción, un récord que marcó la velocidad del desarrollo no convencional en sus principales bloques.
Sobre esa base, el nuevo objetivo implica otro escalón de crecimiento, apalancado en mayor actividad de perforación, más pozos conectados y una expansión paulatina de la capacidad de transporte.

VMOS, la llave para el nuevo crecimiento
Detrás de esa estrategia aparece el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el proyecto midstream más relevante para el petróleo argentino.
La obra contempla un oleoducto de 437 kilómetros hasta la costa de Río Negro, más una terminal de exportación con almacenamiento y monoboyas para carga de buques. Su diseño fue concebido para ampliar de manera sustancial la capacidad de evacuación de crudo desde la Cuenca Neuquina y dar soporte a un nuevo ciclo exportador.
Hoy la obra está en un grado de avance del 54%. Y tuvo un último hito, con el cruce del Río Negro por debajo del lecho de ese curso, en una obra de ingeniería clave para el transporte de Vaca Muerta.
El proyecto obtuvo en 2025 un préstamo sindicado por US$ 2.000 millones para financiar la construcción, en una señal del interés que genera Vaca Muerta en el mercado internacional.
El sistema entrará en operación hacia fines de 2026 con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, para luego escalar hasta 550.000 barriles por día en 2027, con posibilidad de ampliación futura.