Downstream
Combustibles: las ventas siguen en baja, pero una incipiente recuperación lleva optimismo para 2025
La caída interanual superó el -10% en noviembre, y si bien hubo un leve repunte intermensual el acumulado de -9,1% ya define un que el año cerrará en rojo.
El impacto del reacomodamiento de precios y del consumo aún se percibe con fuerza en el segmento de venta minorista de combustibles que en noviembre registró una baja de -10,4% interanual, con caídas que se mantienen pronunciadas en todos los productos.
De acuerdo a las cifras recientes de la Secretaría de Energía sobre las ventas declaradas por las compañías petroleras, noviembre volvió a reflejar una caída de demanda como ocurrió durante todo el año, aúnque con una muy leve recuperación intermensual de 0,5%.
De esta manera, el presente año se encamina a cerrar con una fuerte caída respecto a 2023, ya que el desempeño de diciembre por más bueno que pueda resultar -aunque no hay muchos indicios de que eso suceda- no podrá remontar el rojo del acumulado del año del -9,1% en el total de los combustibles líquidos expendidos en las estaciones de servicio.
Se ratifica así, la tendencia de este 2024 de despachos muy por debajo de lo ocurrido en 2023, año en el cual se registró un atraso de precios por el contexto electoral, mientras que desde diciembre del año pasado hubo un fuerte reacomodamiento en los valores en surtidores, sumado a la pérdida del poder adquisitivo por el salto inflacionario que afectó en conjunto a la demanda.
Los surtidores, en números
De acuerdo a las cifras relevadas por Mejor Energía en base a los reportes oficiales, el total de venta de combustibles líquidos alcanzó en noviembre 1.472.085,27 m3, es decir una caída de -10,4% respecto a los 1.644.611,58 del año pasado. En tanto, el undécimo mes del año reflejó una leve alza intermensual de 0,5% frente a los 1.463.958,06 m3 de octubre último.
Así, en el acumulado de los 11 primeros meses del año, se expendieron 15.367.756,86 m3, es decir una baja de -9,1% respecto a los 16.924.566,9 m3 del mismo período de 2023.
Cuando se analiza el desempeño de ventas por producto, el mayor impacto se advierte en noviembre último en el gasoil que cayó un 15,5% interanual. Esto fue resultado de las ventas de gasoil grado 2 que con un expendio de 419.815,87 m3 tuvo una retracción significativa de -19,9%, frente a los 524.637,40 m3 de igual mes del año pasado. En cuanto a la variedad premium, se vendieron 233.951,03 m3 con una baja de -6,3% frente a los 249.731,56 de noviembre de 2023.
En el segmento de las naftas, la caída total de ventas en el undécimo mes fue de 5,9% producto de expendio de 818.318,37 m3 en noviembre de 2024 frente a 870.242,62 m3 de igual mes del año pasado. En este caso, los volúmenes menos afectados fueron los de la nafta súper que en noviembre reciente llegaron a los 612.387,06 con una baja de 3,3% interanual frente a 633.489,43 m3 de igual mes del año pasado, en tanto que en la variedad premium se expendieron 205.931,31 m3, es decir una baja de -13% 236.753,19 m3 de 2023.
En cuanto al desempeño por marcas, se observa que YPF lidera en el segmento de venta minorista fue la que sufrió la mayor caída de ventas con -15,9% interanual por 782.944 m3 totales vendidos en noviembre pasado frente a los 931.552 m3 del mismo mes de 2023.
Le siguieron Puma con una baja de -12,1% y Axion con -9%, con lo cual Shell (bajo la licencia de Raizen en el país) fue la única con saldo positivo interanual con un crecimiento de 4,5%, siempre durante noviembre.
Los precios de los combustibles
Este mes llegó con un nuevo incremento en los combustibles de hasta el 3% de acuerdo a la zona del país y a la empresa, afectada parcialmente por una suba del 1% relacionada con la actualización del impuesto a los hidrocarburos. Así, de acuerdo a la consultora Economía y Energía (E&E), los incrementos promedios en el país, acumulados en los últimos 12 meses, fueron de 97,7% para el gasoil grado 2; de 100,3% para la variedad premium; de 109,6% para la nafta súper y de 109,9% para la premium.
A pesar del aumento de los precios, las cámaras que reúnen a las estaciones de servicio destacan que la rentabilidad se encuentran en mínimos históricos debido a la presión de los costos laborales y gastos fijos que deben afrontar, los que evolucionaron por encima de los índices de actualización de los precios en el surtidor.
En ese contexto, la expectativa es que la incipiente recuperación se mantenga en el cierre del año y en los primeros meses de 2025, a lo que deben sumar al problema inflacionario los aumentos de tasas, impuestos provinciales, cargos y plazos de los medios de pago, y sin traslado posible a precios, lo que puede llevar a una crisis en la actividad.
Así, de consolidarse una incipiente estabilidad macroeconómica y con la baja de la inflación, los estacioneros deberán esforzarse para sostener su rentabilidad, revisar los costos, hacer eficiente la operación y los manejos financieros, pero eso debe estar acompañado de que las ventas vayan a recuperar lo perdido y de la mano de la recuperación de actividad y de poder adquisitivo.