2026-10-19

AOG PATAGONIA 2026

López Anadón pone números al boom energético: la balanza comercial energética este año superaría los US$ 10.000 millones

El presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Ernesto López Anadón, afirmó que Vaca Muerta tiene potencial para consolidar a la Argentina como exportadora de hidrocarburos durante las próximas décadas, y destacó que el crecimiento de la producción, las inversiones y las mejoras de eficiencia serán determinantes para aprovechar la oportunidad energética.

Durante la apertura de la séptima edición de Argentina Oil & Gas Patagonia, el directivo informó que el IAPG completó una evaluación de los recursos técnicamente recuperables de Vaca Muerta, solicitada por la Secretaría de Energía de la Nación.

El estudio arroja un potencial de 258 billones de pies cúbicos de gas y 30.600 millones de barriles de petróleo, cifras que, según explicó, superan ampliamente las necesidades de consumo interno del país.

La exposición reúne a más de 550 empresas en una superficie de 25.000 metros cuadrados. Según López Anadón, el desarrollo hidrocarburífero puede impulsar el empleo, fortalecer las cuentas públicas y mejorar la balanza comercial del país.

López Anadón sostuvo que el desarrollo de esos recursos posiciona a la Argentina ante una oportunidad de expansión exportadora, aunque advirtió que el país deberá competir por inversiones y mercados con proyectos energéticos de otras regiones del mundo.

El titular del IAPG señaló que la producción nacional se aproxima al millón de barriles diarios de petróleo, impulsada principalmente por el crecimiento de los recursos no convencionales. También destacó el aporte de los yacimientos convencionales, tanto de gas como de petróleo, por su importancia para abastecer las refinerías y contribuir a la producción de combustibles.

En ese contexto, remarcó tres factores que explican el avance de la actividad: la incorporación de tecnología, las ganancias de eficiencia operativa y un clima de negocios que favorece las inversiones. Entre los elementos que contribuyen a ese escenario mencionó la Ley de Bases, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el diálogo entre el sector público y el privado.

Exportaciones y balanza comercial

El desarrollo de Vaca Muerta ya tiene un impacto relevante sobre las cuentas externas argentinas. De acuerdo con las estimaciones presentadas por López Anadón, el saldo de la balanza comercial energética rondaría los US$ 10.000 millones durante el año, con posibilidades de alcanzar entre US$ 40.000 millones y US$ 50.000 millones en el futuro, a medida que aumente la producción.

El directivo contrastó ese escenario con el que enfrentaría el país sin el aporte de los hidrocarburos no convencionales. En ese caso, sostuvo, la Argentina debería importar gas y petróleo por unos US$ 30.000 millones anuales, una necesidad que crecería por el declino de los yacimientos convencionales.

Para López Anadón, el sector energético puede contribuir a resolver uno de los problemas estructurales de la economía argentina: la restricción externa. El incremento de las exportaciones, las inversiones y la actividad productiva permitiría generar divisas y fortalecer la recaudación.

Empleo y cadena de valor

El crecimiento de la producción también repercute sobre la cadena de proveedores y los puestos de trabajo vinculados con la industria. Según un estudio del IAPG citado durante el discurso, las 37 principales operadoras del país son abastecidas por cerca de 10.000 empresas, de las cuales aproximadamente el 80% son pequeñas y medianas empresas.

Esas firmas, distribuidas entre Neuquén y otras provincias, facturaron en promedio unos US$ 4.000 millones anuales a las principales operadoras, de acuerdo con los datos expuestos por el titular del Instituto.

López Anadón sostuvo que la expansión de la actividad permitirá ampliar ese entramado productivo y generar más empleo directo e indirecto. También subrayó la necesidad de impulsar planes de capacitación para incorporar trabajadores a las operaciones, la construcción y los servicios que demanda el desarrollo energético.

En su análisis, el crecimiento del petróleo y el gas puede convertirse en un motor para las economías regionales, a través de nuevas inversiones, mayor actividad empresarial y un aumento de los ingresos fiscales.

Una oportunidad para competir a escala global

El presidente del IAPG planteó que la demanda mundial de energía, minerales y alimentos abre una oportunidad para la Argentina. Mientras el litio y el cobre son necesarios para avanzar en la electrificación, el gas y el petróleo continúan siendo fundamentales para la seguridad energética de numerosos países.

En ese escenario, consideró que el país puede fortalecer su inserción internacional mediante el desarrollo conjunto del agro, la minería y los hidrocarburos.

La séptima edición de Argentina Oil & Gas Patagonia reúne a más de 550 empresas expositoras en una superficie aproximada de 25.000 metros cuadrados. Para López Anadón, la muestra refleja la capacidad tecnológica y el compromiso de las compañías que integran la industria.

El desafío, concluyó, será sostener el ritmo de las inversiones, profundizar las mejoras de eficiencia y desarrollar la infraestructura necesaria para transformar los recursos disponibles en producción, exportaciones y empleo.

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