Vaca Muerta acelera
La industria ya plantea ampliar el VMOS a un millón de barriles diarios ante la aceleración de la producción
Las principales petroleras del país que conforman el consorcio Vaca Muerta Oil Sur ya evalúan ampliar la capacidad del oleoducto VMOS a un millón de barriles diarios de crudo, empujadas por la aceleración en el ritmo de producción y perforación de la cuenca neuquina y por la potencialidad de la demanda de exportación.
Así lo anunció el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, durante una presentación en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde confirmó que el volumen proyectado supera los 550.000 barriles previstos para la primera etapa de la obra que comenzará a inaugurarse a fin de año con la carga del primer crudo para comienzos de 2027 y la extensión ya fijada en 750.000 barriles.
Al referirse a las proyecciones de transporte y exportación desde el Golfo San Matías, Marín detalló: "Estamos pidiendo más capacidad en YPF para llegar rápidamente al pico y todas las empresas están pidiendo más capacidad y porque estamos viendo la posibilidad de llevar este oleoducto en vez de 700 750,000 barriles que era el nominal a 1 millón de barriles por día".
Con esta ampliación del ducto principal que conecta Vaca Muerta con la costa rionegrina, las posibilidades de venta al exterior tendrían un salto de escala superior al proyectado. Sobre este punto, el ejecutivo remarcó que con la puesta en marcha del proyecto "Argentina va a exportar 1,3 millones de barriles cuando este oleoducto esté lleno", al sumar el volumen exportable de VMOS con los excedentes despachados a través del sistema de Oldelval hacia Bahía Blanca y las exportaciones por ducto a Chile.
La infraestructura necesaria para ampliar VMOS
El desarrollo de VMOS constituye el eje de infraestructura más relevante impulsado por la industria energética para desbloquear el techo de transporte de la cuenca neuquina. La traza del proyecto contempla un tendido que nace en el corazón de la producción no convencional, atraviesa la provincia de Río Negro y culmina en la terminal marítima de Punta Colorada, en Sierra Grande.
El sistema abarca estaciones de bombeo, entre las que destaca la instalación ubicada en Chelforó, que consolida la presión requerida para impulsar el fluido a través del territorio rionegrino. Una nueva estación a construir es la que permitirá, entre otras obras menores, dar el primer salto de escala a 750.000 barriles. En la terminal costera, la ampliación al millón debería contemplar la construcción de nuevos tanques de almacenamiento e instalaciones asociadas.
La relevancia de VMOS radica en su capacidad para otorgarle a Vaca Muerta una salida al Océano Atlántico apta para el calado de buques de gran porte del tipo VLCC (Very Large Crude Carrier), capaces de transportar hasta dos millones de barriles de petróleo por embarcación. Al evitar los cuellos de botella logística y optimizar los costos de flete marítimo internacional, la obra permite mejorar el diferencial de precio por barril capturado en los mercados de exportación.
En materia de eficiencia operativa, el ejecutivo resaltó las mejoras obtenidas en los tiempos de construcción y completación de pozos horizontales mediante la implementación de metodologías de trabajo estandarizadas y el monitoreo en tiempo real de las operaciones. Al comparar los estándares de perforación y la reducción de días de trabajo en el campo, señaló: "Para hacer un conjunto de cuatro pozos YPF tardaba 312 días y ya estamos en 193. Esto significa una baja de capital de trabajo de más de 1.000 millones de dólares con todos los equipos que tenemos, por eso es muy eficiente trabajar de esta forma".
Al comparar la calidad de la formación neuquina frente a los principales campos no convencionales de Norteamérica, el titular de la petrolera remarcó la calidad geológica del shale local, aunque advirtió sobre la necesidad de ganar productividad frente a la escala estadounidense. “Tenemos un activo que es mejor que Estados Unidos, que toda la shale americana -aseguró-, al tener más escala nos ganan en precios unitarios y si nosotros no tenemos productividad, estamos al horno".
En cuanto a la envergadura del inventario de locaciones a desarrollar en la cuenca, YPF se posiciona en el mapa global entre los principales actores del sector no convencional. Al medir el inventario de pozos proyectados, Marín resaltó que la compañía se ubica como "el número sexto a nivel mundial, incluido todo Estados Unidos: estamos con ExxonMobil, ConocoPhillips y Chevron. Tenemos más de 10.000 pozos para perforar, esos son más de US$150.000 millones de inversión".
Costos de fractura y nuevos negocios
Asimismo, repasó la evolución de la curva técnica de perforación y el desplome en los costos de completación que terminaron por viabilizar el negocio. Al detallar el diseño actual de las ramas laterales y las etapas de estimulación, explicó que "los pozos de Vaca Muerta tienen 30 cuadras de profundidad y los hacemos ahora de 35 cuadras horizontales. En los pozos horizontales hacemos 300 fracturas por pozo. Antes no se podía hacer, cuando quise hacer una sola fractura de esas en Venezuela costaba US$2,7 millones, y ahora nos sale US$170.000. Esa es la razón por la cual existe Vaca Muerta hoy".
El análisis de la cartera de activos y la reorganización de negocios de la compañía incluyó la puesta en valor de instalaciones industriales y el cierre de acuerdos comerciales en el segmento de los biocombustibles. Referido a la reactivación del complejo ubicado en la provincia de Santa Fe, Marín repasó la negociación entablada para la transformación del predio. "Conseguimos un negocio de biocombustible que es para estar todos contentos, había algo abandonado, vamos a invertir US$400 millones y en el 2030 vamos a exportar US$500 millones", dijo.