Juan Manuela Morales, susecretario de Industria de Neuquén
“La integración con Chile no solo tiene que ser cultural, sino también económica”
Neuquén y Chile buscarán convertir la cercanía geográfica y los vínculos institucionales en negocios concretos entre empresas de ambos lados de la cordillera. El gobierno neuquino iniciará un relevamiento de la oferta y la demanda para identificar sectores complementarios y organizar mesas de negocios, inicialmente virtuales.
La iniciativa surgió de la Comisión de Comercio e Industria del Comité Binacional de Integración de Los Lagos, realizado en Valdivia. El encuentro reunió a representantes públicos y privados de Neuquén, Río Negro y Chubut con delegaciones de siete regiones chilenas y dejó una agenda de trabajo para los próximos doce meses.
“Esa integración no solamente tiene que ser algo cultural -la integración social-, sino que también tiene que ser una integración económica que podamos aprovechar”, afirmó el subsecretario de Industria y Modernización de Neuquén, Juan Manuel Morales, en diálogo con Modo Shale.
Morales explicó que el primer paso será determinar dónde existe una complementariedad real. En actividades como la producción de pescado, manzanas o peras, señaló, las estructuras productivas pueden competir entre sí. Por eso, la tarea será identificar qué bienes y servicios puede ofrecer Neuquén al mercado chileno y qué productos provenientes de Chile podrían mejorar la competitividad de las empresas provinciales.
“El desafío está en lograr una integración real y un trabajo real. Para eso necesitamos entender cuáles son los sectores que realmente tienen capacidad exportadora en Neuquén para abastecer el mercado chileno y qué le podemos comprar a ellos”, sostuvo Morales.
La provincia avanzará con cámaras empresarias y entidades del sector privado en la identificación de esas oportunidades. La propuesta toma como referencia otras experiencias de vinculación, como las rondas de negocios entre pymes neuquinas y grandes empresas de Vaca Muerta, que buscan transformar los contactos institucionales en contratos y nuevos proveedores.
“Vamos a iniciar un relevamiento y la idea es comenzar con algunas mesas de negocio una vez que encontremos ese ‘macheo’ entre oferta y demanda”, anticipó. Según el subsecretario, el Estado debe facilitar los vínculos y los canales institucionales, pero son los privados quienes deben concretar las operaciones y buscar nuevas oportunidades comerciales.
Los puertos chilenos y el vínculo con Asia
La agenda también apunta a aprovechar la posición geográfica de Neuquén. La provincia cuenta con siete pasos fronterizos de importancia y comparte alrededor de 700 kilómetros de límite con Chile.
Para Morales, esa cercanía debe reflejarse en una mejor conexión entre la infraestructura vial neuquina y los puertos chilenos del Pacífico. Esa salida permitiría reducir los costos logísticos de los productos destinados al mercado asiático.
“Tenemos más límite con Chile que con las propias provincias argentinas”, remarcó. En ese escenario, consideró que Neuquén debe buscar complementariedades en infraestructura para trasladar su producción por vía del Pacífico hacia Asia, un mercado que calificó como atractivo por su volumen y capacidad de demanda.
El planteo excede al petróleo y al gas. Comprende bienes, servicios e insumos neuquinos con capacidad para insertarse en las regiones vecinas o utilizar a Chile como plataforma de acceso a otros mercados.
El gas de Vaca Muerta y la confianza pendiente
El gas aparece como el frente más inmediato de la integración económica. La infraestructura de transporte ya instalada permitiría incrementar los volúmenes sin construir nuevos ductos, en momentos en que Neuquén busca reabrir la agenda energética y comercial con Chile.
“Con la propia infraestructura que existe, con los propios gasoductos que existen, se podría multiplicar hasta por siete el gas que se le vende a Chile, sin hacer ninguna infraestructura de CAPEX, sin invertir en bienes de capital, en gasoductos”, aseguró Morales.
Sin embargo, el funcionario advirtió que persiste un problema de confianza como consecuencia de la interrupción de las exportaciones argentinas ocurrida años atrás.
“Rompimos contratos de manera unilateral, de manera inesperada, y eso también ha generado una desconfianza del lado chileno”, recordó acerca de lo que definió Argentina en los primeros años 2000. Sostuvo que a Chile todavía le cuesta volver a confiar en el suministro argentino, por lo que reconstruir ese vínculo será tan importante como disponer del gas y de la infraestructura.
La cuestión fue abordada en la Comisión de Energía del encuentro binacional. El objetivo es avanzar en las negociaciones necesarias para aprovechar los gasoductos existentes y aumentar las exportaciones desde Vaca Muerta.
Del recurso al polo industrial
Morales describió una economía nacional que “viaja a dos velocidades”. Por un lado, ubicó al oil and gas, la minería y el agro como los sectores que traccionan el crecimiento. Por otro, señaló las dificultades que atraviesan la industria, el comercio y la construcción.
La vinculación con Vaca Muerta, sostuvo, permite que Neuquén se encuentre “un poco blindada” frente a ese escenario. No obstante, advirtió que el desafío consiste en utilizar esa ventaja para diversificar la matriz productiva y construir una economía sostenible a largo plazo.
Desde el área industrial, la provincia busca atraer proyectos que utilicen el gas como insumo fundamental, entre ellos desarrollos petroquímicos y destilerías.
“Hoy Neuquén tiene energía, puede garantizarla a buen precio y además puede garantizar la oferta ininterrumpida. Tenemos que aprovechar eso para industrializar el gas en origen”, planteó Morales.
El objetivo es que la expansión de Vaca Muerta no se limite a la extracción y las exportaciones, sino que también permita consolidar un polo industrial, agregar valor dentro de la provincia y ampliar las oportunidades para las empresas neuquinas.