2026-08-11

Formación técnica

Chile necesitará hasta 27 mil nuevos técnicos para enfrentar la transición energética

Chile necesitará entre 12.000 y más de 27.000 nuevos trabajadores con perfiles técnicos durante la próxima década para responder a las demandas de la transición energética, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), elaborado con apoyo del Ministerio de Energía.

En ese contexto, más de 450 estudiantes de 30 liceos técnico-profesionales de la Región Metropolitana comenzaron a trabajar en soluciones para desafíos reales planteados por empresas del sector.

La iniciativa corresponde al Bootcamp de Innovación del programa eNOVA, impulsado por Fundación Chile con el apoyo de JPMorganChase.

Los estudiantes, provenientes de las especialidades de electricidad, electrónica, climatización y mecánica automotriz, se organizaron en 28 equipos multidisciplinarios para abordar 32 desafíos vinculados con generación, almacenamiento, electromovilidad, transmisión y consumo energético.

Los retos fueron levantados directamente desde el mundo productivo, a partir de una instancia previa que reunió a empresas, gremios, instituciones públicas, academia y organizaciones de la sociedad civil. Entre las compañías y entidades participantes se encuentran Transelec, Aramco y la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera).

El objetivo es que los estudiantes de cuarto medio desarrollen propuestas conectadas con necesidades concretas de la industria. En una siguiente etapa, serán las propias empresas las encargadas de evaluar y entregar retroalimentación sobre las soluciones.

Entre las ideas que comenzaron a desarrollar los equipos figuran sistemas de generación renovable y almacenamiento para mantener servicios esenciales durante cortes de suministro, emergencias climáticas o catástrofes.

También surgieron propuestas para aprovechar el crecimiento de la electromovilidad como una oportunidad para incorporar a más mujeres al sector energético, además de herramientas de inteligencia artificial y análisis de datos destinadas a comprender los patrones de consumo eléctrico de hogares, empresas e instituciones.

“Esta fue una jornada muy creativa que busca potenciar las ideas, las experiencias y las habilidades de los jóvenes y, sobre todo, ponerlos en clave de transición energética”, señaló Manuel Farías, director de Educación Técnica y Trayectorias Formativo Laborales de Fundación Chile.

El ejecutivo explicó que la iniciativa se relaciona con el enfoque de “Talento Verde” que impulsa la fundación. “Se busca preparar a las personas con habilidades y competencias transversales para comprender los desafíos vinculados a la transición ecológica que estamos viviendo”, afirmó, y agregó que este enfoque “va más allá de ser patrimonio de una especialidad en particular”.

Para Susana Silva, líder Técnico Profesional de Fundación Chile, el programa permite vincular las capacidades de los estudiantes con problemas concretos de la industria.

“Genera espacios de creatividad frente a los retos de la industria y despliega habilidades clave para la trayectoria de los estudiantes, tanto hacia la educación superior como hacia el mundo del trabajo”, sostuvo.

Durante las próximas semanas, los equipos continuarán trabajando junto a sus Team Coach para perfeccionar sus propuestas, que serán presentadas en un nuevo bootcamp donde recibirán retroalimentación de las empresas participantes.

El vínculo temprano con el sector productivo es también uno de los aspectos que destaca Fabián Arancibia, jefe de especialidad de electrónica del Liceo Bicentenario Técnico Profesional de Buin. A su juicio, estas experiencias permiten que los estudiantes “tengan una voz” y que sus ideas puedan transformarse en soluciones concretas.

La experiencia también puso sobre la mesa la necesidad de aumentar la participación femenina en especialidades técnicas vinculadas a la energía. Lederlys Castillo, estudiante de electricidad del Liceo Bicentenario Técnico Profesional República Argentina, recordó que al elegir su especialidad recibió advertencias por tratarse de un área mayoritariamente masculina.

Hoy plantea que las empresas deben confiar en las nuevas generaciones que se están formando para enfrentar la transformación del sector.

La experiencia busca así conectar la formación técnico-profesional con una de las principales transformaciones productivas que enfrenta Chile: contar con el talento necesario para avanzar hacia un sistema energético más limpio, tecnológico y resiliente.

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