2026-05-26

Cifras del Indec

Balanza energética récord: en abril el superávit superó los US$1.400 millones y consolida niveles históricos

El sector energético ratificó en abril su tendencia expansiva, y superó todas las marcas estadísticas de su comercio exterior por el impulso de Vaca Muerta que llevó a las exportaciones a niveles récord en valores y volúmenes, y permitió con el mayor abastecimiento doméstico una drástica caída de las importaciones. Así, el sector registró un saldo positivo neto de US$1.402 millones durante el cuarto mes del año, cifra que representa el superávit comercial mensual más alto de toda la serie histórica.

Así se desprende del informe técnico sobre el Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado por el INDEC, que consolida un proceso que se viene dando en los últimos dos años de reestructuración de la balanza de pagos con un creciente rol del rubro energético. Es que el extraordinario resultado del mes encuentra su principal explicación en un doble récord de compresión de compras externas y expansión de saldos exportables.

Exportaciones récord e importaciones mínimas

Por el lado de los egresos, las importaciones del rubro Combustibles y lubricantes (CyL) se derrumbaron a un mínimo histórico de US$152 millones, lo que implicó una contracción interanual del 45,4% y una reducción nominal directa de US$126 millones frente a igual mes del año previo. Por su parte, las exportaciones englobadas bajo la denominación de Combustibles y energía (CyE) escalaron a un techo de US$1.554 millones, marcando un incremento del 85,9% respecto de abril de 2025 y capturando el 17,4% de toda la torta exportadora del país.

El informe aclara que si bien las cotizaciones internacionales del aceite crudo de petróleo muestran una marcada tendencia alcista por el conflicto internacional en zonas fuertemente productoras de hidrocarburos, los valores correspondientes a abril reflejan operaciones aduaneras iniciadas hasta 45 días antes de la fecha de exportación.

Esto explica que en el incremento de la actividad del sector respondió a que las cantidades exportadas crecieron 53,2%, y los precios 21,3%. Por el contrario, el uso económico que registró la mayor caída fue CyL, con una disminución de 45,4% y de USD 126 millones respecto de abril de 2025, impulsada por descensos tanto en las cantidades de -43,4% como en los precios -3,2%.

Esta tendencia sectorial aportó al comportamiento general del sector externo del país hacia niveles también récord. Durante abril, el intercambio comercial global totalizó un flujo de US$15.588 millones y arrojó un superávit comercial histórico de US$2.711 millones, encadenando de esta manera el vigésimo noveno mes consecutivo con resultado positivo. Es decir que 5,5 dólares de cada 10 de superávit se explicaron el mes pasado por el desempeño energético.

El quiebre de la balanza comercial energética en abril también tiene un significado estacional importante, ya que el inicio del otoño y la proximidad del invierno marcaban el comienzo del período de mayor presión sobre las reservas internacionales del Banco Central. La necesidad recurrente de contratar buques de gas natural licuado (GNL) o de importar gasoil y fueloil para abastecer las centrales termoeléctricas y asegurar el consumo residencial e industrial solía inclinar la balanza energética hacia el terreno deficitario durante esta época del año.

En esta oportunidad, la mayor disponibilidad de gas doméstico y la demora en consolidar el mecanismo de importación y comercialización de GNL en el mercado interno permitieron que aún no se perciba el impacto importador para cubrir los picos de demanda de invierno. Sobre todo en momentos en que el índice TTF con el que opera la Argentina se ubica en valores internacionales más de un 90% por encima de lo que se registraban el año pasado.

Este escenario importador y el salto de los volúmenes de crudo terminaron por reducir la participación de la importación energética a un marginal 2,4% sobre las compras totales del país, donde solo subsistieron ingresos puntuales de gas natural en estado gaseoso por redes regionales, y algunos combustibles líquidos para atender situaciones puntuales de mercado.

El saldo del primer cuatrimestre

Al expandir el análisis hacia la evolución del primer cuatrimestre, las estadísticas del INDEC convalidan el mejor arranque anual de la historia comercial del sector. En el acumulado de los primeros cuatro meses, la balanza comercial energética acumuló un superávit neto de US$3.821 millones, una marca que apuntala el saldo comercial general que se ubicó en US$8.277 millones.

Entre enero y abril, las exportaciones de combustibles y energía totalizaron US$4.422 millones, consolidando un crecimiento del 23,1% en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se habían registrado US$3.591 millones. Por el lado de las importaciones, el rubro combustibles y lubricantes totalizó US$578 millones en el acumulado del primer cuatrimestre, registrando una caída del 39,2% en comparación con el mismo período del año anterior.

De acuerdo con el mapa de bloques regionales, la Patagonia lideró cómodamente la comercialización externa de energía con envíos por US$1.098 millones, valor que abarcó el 62,7% de todas sus exportaciones regionales y que significó un salto del 91,6% interanual. El bloque fue secundado por la región Pampeana, que inyectó US$410 millones al segmento sectorial (con un avance del 64,3%), mientras que Cuyo aportó US$22 millones, experimentando una notable suba del 224,0% en comparación interanual.

Con respecto a los mercados de destino en el primer cuatrimestre, Estados Unidos fue el principal comprador de combustibles y energía con US$1.077 millones, registrando un alza del 9,6% en comparación con el mismo período del año anterior. El segundo destino más relevante para el sector fue Chile, con US$865 millones, seguido de Brasil, que demandó US$204 millones; China, con US$176 millones pero un alza de 168%; y la India, que registró operaciones por US$42 millones.

El sostenido incremento de los saldos exportables se alinea con las proyecciones sectoriales más optimistas que manejan las principales operadoras y analistas de mercado para el cierre del año. Con el ritmo de actividad que exhiben las áreas operadas en la cuenca neuquina, la Argentina prevé romper antes de fin de año la barrera histórica de producción de un millón de barriles diarios de petróleo crudo.

De consolidarse esta proyección de extracción incremental y con un sostenimiento promedio de los valores del precio internacional del Brent en torno a los 90 y 100 dólares que van a empezar a registrarse plenamente el próximo informe, la balanza comercial del sector energético se encamina también a superar sus techos anuales históricos, con estimaciones que proyectan saldos favorables entre US$12.000 millones y hasta US$15.000 millones.

Este escenario para el cierre de 2026 superaría con holgura el superávit de US$7.815 millones registrado en 2025 y los US$5.600 millones alcanzados durante 2024, pero además dejaría atrás las previsiones iniciales de cautela que anticipaban una caída del crudo para este año por debajo de los US$60 el barril, lo que se disipó por el conflicto armado en Medio Oriente.

No obstante, la aceleración de los volúmenes físicos de crudo extraídos plantea desafíos inminentes sobre el sistema logístico de evacuación de las cuencas. El crecimiento de las exportaciones operó al amparo de las obras de ampliación encaradas por Oleoductos del Valle (Oldelval), pero la velocidad de la producción está provocando que el tendido troncal arribe al cierre de este primer semestre operando al tope de su capacidad técnica instalada.

Esta realidad obliga al consorcio de operadoras a implementar tareas urgentes de repotenciación sobre las estaciones de bombeo de los ductos existentes para elevar la disponibilidad de transporte de corto plazo y evitar cuellos de botella que fuercen un cierre temporal de pozos. El alivio estructural definitivo llegará hacia los meses finales del año, cuando se prevé la puesta en marcha de la megaobra Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el ducto estratégico de YPF que unirá Añelo con la terminal marítima de aguas profundas en Punta Colorada, Río Negro, liberando el potencial exportador definitivo del país.

 

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