2026-05-20

Para 2030

Neuquén avanza con un plan integral de infraestructura eléctrica para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta

El gobierno de Neuquén anunció la ejecución de dos obras eléctricas consideradas estratégicas para el desarrollo energético y territorial de la provincia: la interconexión Alicurá-Villa La Angostura (Alivilla) y el cierre del Anillo Norte.

Los proyectos serán financiados en el marco de la segunda etapa del Programa de Equilibrio y Desarrollo Territorial, con apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

El anuncio fue realizado por el gobernador Rolando Figueroa durante el Foro Internacional de Integración Regional en América Latina y el Caribe, que se desarrolla en Colombia. Allí sostuvo que “el Modelo Neuquino implica crecer con equilibrio territorial” y remarcó la necesidad de corregir “injusticias históricas” vinculadas al acceso a la energía y a la infraestructura.

La iniciativa contempla una inversión total de 155,3 millones de dólares. De ese monto, 137,8 millones serán financiados mediante un préstamo de CAF y el resto será aportado por la Provincia. El plazo estimado de ejecución es de cuatro años.

Uno de los proyectos centrales será la construcción de la línea de alta tensión Alivilla, que permitirá conectar eléctricamente a Villa La Angostura y, en una futura etapa, a Villa Traful, al Sistema Argentino de Interconexión. Actualmente ambas localidades dependen de generación térmica con combustibles fósiles para abastecer su demanda energética.

La obra contempla entre 85 y 90 kilómetros de línea de alta tensión en 132 kV desde la futura estación transformadora Pampa Alicurá hasta Villa La Angostura, utilizando además infraestructura subterránea ya ejecutada hace una década por el EPEN. También se desarrollarán estaciones transformadoras, sistemas de control y equipamiento electromecánico.

Según explicó Figueroa, el objetivo es terminar definitivamente con los generadores a gasoil que hoy abastecen a ambas localidades. En el caso de Villa La Angostura, el costo anual de generación eléctrica alcanza los 21 millones de dólares.

El mandatario recordó que el proyecto original Alipiba —Alicurá, Pilcaniyeu y Bariloche— había sido comprometido en reiteradas oportunidades por gobiernos nacionales, pero nunca se concretó. “Neuquén hizo su parte y decidió avanzar por cuenta propia cuando quedó claro que Nación no ejecutaría la obra”, afirmó.

La segunda obra estratégica será el cierre del Anillo Norte, mediante la construcción de una línea de alta tensión de 160 kilómetros entre Las Lajas y Chos Malal. El proyecto busca mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico provincial y evitar cortes masivos en el norte y oeste neuquino ante contingencias climáticas o fallas técnicas.

El anillado permitirá transferir demanda entre distintas regiones y garantizar continuidad del suministro en caso de interrupciones sobre líneas críticas como Puesto Hernández-Chos Malal o Cutral Co-Zapala. Además, facilitará futuras conexiones de proyectos de generación hidráulica, eólica, solar y geotérmica.

La obra beneficiará de manera directa a más de 40 mil usuarios distribuidos en unas 45 localidades y parajes del noroeste provincial. También impactará indirectamente sobre miles de usuarios de Zapala y Cutral Co.

Figueroa vinculó estas inversiones con un plan integral de infraestructura que impulsa la Provincia para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y garantizar que el desarrollo energético tenga impacto en la calidad de vida de las comunidades.

En ese marco, destacó avances en obras de gasoductos para Añelo, Rincón de los Sauces y el norte neuquino, además de la reactivación del Gasoducto Cordillerano, que permitirá nuevas conexiones domiciliarias en Villa La Angostura, San Martín y Junín de los Andes.

El gobernador también señaló que Neuquén trabaja en una nueva administración de sus recursos energéticos mediante una “canasta energética” basada en regalías hidroeléctricas y gasíferas. Según explicó, el esquema permitirá generar beneficios para sectores productivos y fortalecer políticas de equidad territorial.

A las obras energéticas se suman un plan vial con 850 kilómetros de nuevas rutas y 600 kilómetros de repavimentación, además de un tendido provincial de 1.500 kilómetros de fibra óptica para ampliar el acceso digital en todo el territorio neuquino.

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