2026-03-02

Precios en surtidores

El Gobierno aplica una suba parcial del impuesto a los combustibles y el litro aumentará 1,1% desde marzo

El Gobierno nacional dispuso una nueva actualización parcial de los impuestos que gravan los combustibles líquidos, medida que se trasladará de manera directa a los precios en surtidores a partir del 1° de marzo.

La decisión fue oficializada mediante el decreto 116 publicado en el Boletín Oficial y establece un incremento promedio del 1,1% en el litro de nafta y gasoil.

La suba corresponde a la actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), cuyos montos se ajustan de manera trimestral en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), mecanismo vigente desde 2018.

Solo por efecto impositivo, el litro de nafta súper aumentará $17,38 en concepto de ICL y $1,06 por el impuesto ambiental. De este modo, tomando como referencia un valor actual de $1609, el precio pasará a aproximadamente $1627,45.

En el caso del gasoil, el incremento será de $14,88 por el impuesto general, más $1,69 por el tributo ambiental. Además, en las provincias alcanzadas por el régimen diferencial patagónico se sumará un adicional de $8,05. Con estos ajustes, el litro subirá de $1658 a cerca de $1674,58.

El recargo diferencial del ICL para el gasoil rige en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.

Un esquema de aumentos postergados

La normativa establece que los impuestos deben actualizarse en enero, abril, julio y octubre de cada año. Sin embargo, desde 2024 el Poder Ejecutivo viene aplicando incrementos parciales y difiriendo el resto para moderar el impacto inflacionario.

Durante 2024 y los primeros tres trimestres de 2025 se acumularon ajustes que no se trasladaron plenamente. Con esta nueva decisión, el cronograma vuelve a estirarse y parte de los incrementos pendientes se aplicarán recién en abril.

La estrategia oficial busca sostener un sendero de consolidación fiscal —ya que estos tributos representan una fuente relevante de ingresos— pero al mismo tiempo evitar un salto abrupto en los precios finales que presione sobre la inflación.

Evolución reciente de los precios

El peso de los impuestos en el valor final de los combustibles creció de forma sostenida en los últimos años, especialmente tras la normalización de los ajustes automáticos en 2024.

A ello se sumaron actualizaciones vinculadas al tipo de cambio, al precio internacional del crudo y a la recomposición de márgenes de refinación y comercialización.

Desde mediados del año pasado, la petrolera estatal YPF dejó de comunicar aumentos generales y comenzó a aplicar un esquema de precios dinámicos, con variaciones según región, franja horaria y nivel de demanda. Este sistema introdujo mayor dispersión en los valores y dificulta el seguimiento homogéneo del precio en surtidores.

Con el ajuste de marzo, el Gobierno mantiene la política de incrementos graduales en los impuestos, mientras busca equilibrar la necesidad de ingresos fiscales con el impacto que los combustibles tienen sobre la estructura de costos de la economía y el índice general de precios.

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